Los lujos de Nacional

A pesar de sólo haber jugado un partido, en el que goleó 4-0 al Cali, el equipo verde, que invirtió casi 15 mil millones de pesos en refuerzos, entusiasma a sus hinchas.

En Medellín se percibe un optimismo desbordado por Atlético Nacional. A la sede de entrenamiento en Guarne- en el Oriente Antioqueño- acuden más periodistas e hinchas que de costumbre. El bus que trasporta las nuevas estrellas del verde paisa es perseguido por doquier. Algunas tiendas deportivas del equipo (que debuta en febrero 14 contra la U de Chile en Libertadores), sobre todo las contiguas al estadio Atanasio Girardot, han incrementado sus ventas. “Estamos viendo un fútbol exquisito, así como le gusta al aficionado antioqueño. Finalmente, no importa si apenas se conocen, pues todos son grandes jugadores”, dice Luis Alfonso Marroquín, técnico antioqueño quien dirigiera por mucho tiempo selecciones nacionales juveniles en la década de los años 80.

Tan sólo se jugó la primera fecha. Es verdad. Pero Atlético Nacional empezó a ganar respeto en la Liga: goleó 4-0 al Deportivo Cali y el marcador pudo ser más amplio. Las advertencias sobre el funcionamiento de un equipo totalmente renovado para este torneo parecieron haberse diluido al menos por unos días. También las desproporcionadas comparaciones con el Manchester City, el Chelsea y otros clubes europeos dueños de magnates que compran jugadores al por mayor en cada mercado de pases.

Seguramente el presagio, antes del inicio de la Liga, no era el más alentador porque dichos clubes de gruesa chequera no tuvieron éxitos en sus primeros años. Tuvieron que acostumbrarse a decir-y escuchar- ‘proceso’. Pasa, sin embargo, que así es el fútbol europeo, no el colombiano. Pues en el Viejo Continente –a diferencia de España- los equipos son más parejos.

Y Nacional invirtió 15 mil millones de pesos en flamantes contrataciones. El resto de equipos-en su mayoría- optó como es costumbre por los trueques, préstamos o simplemente por comprar pocos refuerzos. Lo nuevo de esta situación es la brecha que se vislumbra y los exigentes hinchas de Atlético Nacional lo saben.

La exótica suma para el fútbol nacional obliga a la institución ajustar sus finanzas. Para empezar, aumentar el promedio de taquilla a por lo menos 25 mil asistentes por cada juego, aseguró hace unos días su presidente Juan Carlos de la Cuesta. Esto es directamente proporcional a los resultados. Ya llegó el primero: una victoria que consiguió caminando, prácticamente, ante 33 mil espectadores. Y eso que era el juego que cerraba la liga, un domingo a las 8:00 de la noche.

Seguramente los hinchas asistirán. En caso de que avancen en las rondas de la Libertadores, por ejemplo, el equipo verde podría recibir casi mil millones de pesos, más la taquilla, por cada juego. Nacional no tuvo una venta considerable con la que pudiera llenarse los bolsillos e invertir en refuerzos. Basta con su patrocinador. Y este semestre tendrán la oportunidad perfecta (afrontando tres torneos) para recuperar semejante apuesta.

Optimismo y lujo hay en Medellín. Luego del juego contra Cali, la administración llegó a la conclusión de que el verde del sector donde el técnico da las indicaciones no es del mismo verdor que el de donde actúan los jugadores. El lunes ya regaban unas semillas para lograrlo. No vaya a ser que se ensucien los mocasines de Santiago Escobar. Ya el Mundial Sub-20 les había regalado a priori casi un nuevo estadio, sobre todo en su interior, pues en sus camerinos tienen hasta jacuzzi.

El talento genera talento. Lo mismo pasa con el lujo. Nacional, por ahora, ilusiona a sus hinchas.