El nuevo aire que tomó Óscar Tunjo con el título en Europa

Luego de dos años de mucha tensión, en los que no veía futuro como piloto, el caleño de 21 años quedó campeón del Special Tourenwagen Trophy en Europa.

Óscar Andrés Tunjo, campeón del Special Tourenwagen Trophy en Europa.

Óscar, Francisca, Gonzalo y Valentina son los coequiperos de Óscar Andrés Tunjo. Sus padres y sus hermanos lo han dado todo para que él pueda cumplir el sueño de vivir del automovilismo. Y decir TODO, así en mayúsculas, como se dicen las cosas importantes, grandilocuentes, no es una exageración. Óscar y Francisca construyeron por varios años una empresa familiar que terminó en quiebra porque los recursos tuvieron que destinarse a la carrera de su hijo. Lo que daban los patrocinadores no alcanzaba para pagar la temporada completa en equipos de la GP3, así que arriesgar el patrimonio familiar fue la elección, el camino para mantener la ilusión. Pero eso no sirvió mucho, pues en 2015 mantener esos pagos astronómicos fue imposible y el equipo Trident le informó que no podría seguir con ellos.

Para la temporada de 2016 ocurrió lo mismo, pero esta vez en la escudería Jenzer. A pesar de que la familia Tunjo se negaba a rendirse y pretendía seguir haciendo hasta lo imposible por conseguir las altas sumas de dinero para que Óscar Andrés pudiera correr, las puertas se cerraron. Frustrado regresó a Colombia a buscar patrocinadores, sin embargo, las sumas que se necesitan para participar en las grandes categorías de la Fórmula en el mundo no son fáciles de conseguir, mucho menos en un momento en el que la economía mundial atraviesa una crisis.

Así que por unos meses los roles cambiaron. Esta vez fue Óscar Andrés el que se vio obligado a trabajar para su familia. De ceros comenzaron a construir un nuevo negocio familiar que les permitiera recuperarse económicamente. Trabajaron en equipo. “No podía arriesgar la integridad de todos por cumplir mis sueños. Fui consciente de eso y a pesar de que nunca me sentí presionado, entendí que era prudente tomar una pausa, levantarme junto a ellos y esperar una buena oportunidad para volver a competir”, le cuenta Óscar Andrés a El Espectador.

Los balances económicos de los Tunjo pasaron a ser positivos. Y justo cuando todo marchaba mejor llegó la oferta para ir a correr a una categoría de turismo en Europa, el Campeonato Special Tourenwagen Trophy. A pesar de que su sueño era llegar a la Fórmula Uno y el camino ideal para llegar allá era correr en fórmulas, en esta categoría encontraría este piloto de 21 años una oportunidad de llegar a la cima, pero por otro sendero diferente.

Tunjo consiguió 10 victorias y cuatro podios en las 14 carreras de la temporada para coronarse campeón en tres categorías, manejando el Mercedes-AMG GT3 del equipo Kornely Motorsport. Esta buena presentación le permitirá dar un salto de calidad para la próxima temporada. Ya no tendrá que pagar para correr, su familia podrá volver a respirar tranquila y será Óscar Andrés quien comience a producir para sus padres y hermanos, algo que se ha hecho en el sentido contrario desde que él comenzó con su sueño de ser piloto profesional.

“La verdad no sentía la presión. Sólo quería hacer lo mío bien. Como todo, esto ha sido una apuesta de mi familia. Ellos confían en mi potencial. Habíamos trabajado en equipo, pero lo más importante en esos momentos es que nos mantuvimos unidos. Ahora las cosas van cambiando y eso es una gran alegría para mí”, confesó este vallecaucano que tiene tres ofertas sobre la mesa para que pueda convertirse en piloto de fábrica en 2018, un beneficio que le permitiría recibir un sueldo fijo y una proyección mayor.

Porsche, Audi, Mercedes, Ferrari y BMW son algunas de las fábricas que participan de los campeonatos de duración. La idea es que Tunjo pueda firmar con alguna de esas escuderías y participar en el Blancpain GT Series, la categoría de carros de turismo más importante del mundo, en la que ya ha estado un colombiano: Gustavo Yacamán.

“Ahora podemos tomar aire. Ha sido una temporada en la que hemos podido sacar adelante un proyecto familiar. Mis padres lo han entregado todo por mí y ahora espero poder retribuirles”, asegura con emoción en su voz este caleño que seguirá soñando con algún día estar en la Fórmula Uno, a pesar de lo difícil que eso suene.

@luisguimonte