Óscar Tunjo volvió a celebrar

A bordo de un Mercedes AMG GT3, el caleño de 21 años ganó las dos competencias del fin de semana y logró el título de la temporada de manera anticipada. Podría correr en 2018 en la categoría Blancpain.

El piloto colombiano Óscar Tunjo ganó las válidas 11 y 12 del Campeonato Special Tourenwagen. Cortesía

La vida no se queda con nada de nadie, y al piloto Óscar Tunjo le tenía guardada una gran satisfacción en la pista de Sachsenring, en Alemania, país que hace 19 años vio nacer un nuevo campeón, Juan Pablo Montoya, quien en ese entonces se quedó con el título de la Fórmula 3.000.

Y aunque en esta oportunidad no se dio en los monoplazas, sino en el Special Tourenwagen Trophy, competencia de turismos, el vallecaucano de 21 años de edad se convierte en un nuevo campeón que da el automovilismo colombiano en pistas europeas, tras una temporada casi perfecta en la que quedan consignadas, hasta el momento, 10 victorias y 12 visitas al podio, al mando de su poderoso Mercedes AMG GT3.

Tunjo, a falta de una jornada doble, que se cumplirá el 14 de octubre en Nürburgring, en donde se hará oficial su campeonato, pudo celebrar un título que venía buscando desde hace tiempo, soportando con fortaleza los vaivenes de un deporte en el que ha tenido como su máximo rival la falta de presupuesto, circunstancia que lo llevó a apartarse de su entorno natural, el de las fórmulas, y aplazar, aunque no de manera definitiva, el sueño de llegar a la Fórmula Uno.

Conjugar el verbo ganar casi a la perfección le ha permitido a Óscar Tunjo reencontrarse como piloto, pero además sentirse querido y “deseado”, pues estos resultados han hecho que su nombre figure en las carpetas de varias marcas que desearían tenerlo el año entrante como uno de sus pilotos en una categoría superior, como la Blancpain, pero, lo más importante, con buenas posibilidades de ser piloto oficial, lo que conllevaría un pago y un cambio sustancial en su carrera, que en buena parte ha sido subsidiada por sus padres y por algunos tanques de oxígeno de empresas privadas del país.

Tunjo está feliz y tiene todo el derecho de que así sea, por eso el reconocimiento es para quienes, pese a las circunstancias, siempre han estado a su lado. “Quiero dedicarles el título de este campeonato a Dios, a mi familia y a mis patrocinadores, que han creído en mi carrera deportiva”, expresó emocionado y con humildad el joven que se convierte en el primer latinoamericano en conseguir el título de esta serie internacional.

Tunjo ya es campeón e, independientemente de la categoría, eso nadie se lo puede quitar, aunque en la rueda de prensa celebrada por uno de sus patrocinadores (Total) antes de viajar a Alemania le fue difícil esconder su sentimiento de nostalgia por la Fórmula Uno: “Cuando me pongo a mirar la grilla me encuentro con que casi con el 50 % de ella competí y a muchos de esos pilotos les gané”.

En esta temporada, Tunjo recuperó la confianza, volvió a sentir lo que era ganar, cruzar primero la meta y subirse a un podio. Ahora, tras las últimas competencias de la temporada, llegará el momento oficial de ser campeón. Y seguramente recordará todo el camino que ha tenido que pasar para llegar hasta aquí y el sacrificio de su familia, que ha puesto en riesgo su patrimonio por cumplir el sueño de un joven que desde niño se ha visualizado en la máxima categoría del automovilismo mundial. Quizás ese paso no esté tan cerca, pero lo que sí es un hecho es que, gracias a este resultado, cada vez está más cerca la opción de poder vivir del automovilismo, la pasión de Óscar Andrés Tunjo.