China investiga por corrupción a vicepresidente de la Federación Internacional de Baloncesto

Se trata de Xiao Tian quien ocupaba hasta hoy una de las cuatro subdirecciones de la Administración General de Deportes de China.

El organismo anticorrupción de China anunció que investiga por supuesta corrupción al vicepresidente de la Federación Internacional de Baloncesto, Xiao Tian, también subdirector de la Administración General de Deportes del país.

La Comisión Central de Inspección y Disciplina, el brazo anticorrupción del Partido Comunista de China (PCCh), señaló, en un comunicado difundido a través de la agencia oficial Xinhua, que está analizando las posibles "graves violaciones disciplinarias" de Xiao, el eufemismo habitual en el país para referirse a la corrupción.

El dirigente chino fue elegido vicepresidente de la FIBA para el periodo 2014-2019 en septiembre pasado, durante una reunión de la institución celebrada con motivo del Mundial de Baloncesto de España.

La investigación a Xiao se enmarca dentro de una amplia campaña anticorrupción emprendida por el régimen chino que ha causado la caída en desgracia de centenares de funcionarios -entre ellos un exministro de Seguridad Pública, Zhou Yongkang, condenado a cadena perpetua- y que ahora ha llegado también al ámbito deportivo.

Xiao ocupaba hasta hoy una de las cuatro subdirecciones de la Administración General de Deportes de China y era el "número tres" en la jerarquía de la institución.

Además, era uno de los vicepresidentes del Comité Olímpico Chino.

Inmediatamente después de conocerse la apertura de la investigación, tanto la Administración de Deportes china como el Comité Olímpico nacional borraron el nombre de Xiao de los organigramas publicados en sus páginas web.

Así, las sospechas de corrupción salpican también a la FIBA cuando aún colea el escándalo que afectó a la cúpula de la FIFA (Federación Internacional de Fútbol) y que provocó la dimisión del entonces presidente de la institución, Joseph Blatter, el pasado 2 de junio.

La apertura de la investigación sobre Xiao podría afectar a las aspiraciones de China de convertirse en sede del Mundial de Baloncesto de 2019, que se disputa con Filipinas, así como de los Juegos Olímpicos de invierno de 2022, una cita para la que Pekín compite con la ciudad de Almaty (Kazajistán). 

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