Juan Diego Tello, un guerrero de verdad

Es una de las figuras del Club Guerreros de Bogotá, líder y máximo candidato a ganar la Copa Invitacional de Baloncesto.

Juan Palacio, como fue conocido en su etapa de formación en el baloncesto estadounidense, comenzó a jugar por casualidad.
Juan Palacio, como fue conocido en su etapa de formación en el baloncesto estadounidense, comenzó a jugar por casualidad.

Guerreros de Bogotá es el equipo de baloncesto capitalino que en la Copa Invitacional está imparable. Clasificó primero a la segunda fase y ahora, en el grupo A, suma cuatro victorias en igual número de partidos. Como dato adicional, no ha salido derrotado en condición de local, y es el más firme candidato a ganar este certamen. Este viernes, desde las 8:00 p.m. en el coliseo departamental de Armenia, visitará a Cafeteros.

Juan Diego Tello llegó a reforzar el equipo en medio de la competencia. Su aporte ha sido fundamental y en los 10 partidos que ha jugado con Guerreros siempre ha estado entre los jugadores que más puntos ha convertido. Él dice que llegó a la Copa para no perder el ritmo. “La verdad es que desde un comienzo, jugar en Colombia no estaba en mis planes. Esperaba resolver el trámite de unos documentos en España, pero mientras esto avanzaba, necesitaba estar jugando. Así que acepté, cuando me llamaron a jugar”.

Juan Palacio, como fue conocido en su etapa de formación en el baloncesto estadounidense, comenzó a jugar por casualidad. Era un apasionado por el fútbol y lo practicaba con frecuencia de manera amateur. Un día en un bus en Medellín, un entrenador del colegio La Salle de esa ciudad, vio a su madre, que mide 1,90 metros, incomoda en el puesto de atrás. Le preguntó si tenía hijos y ante la respuesta positiva, programaron una cita.

Al ver a un niño de 11 años, pero en el cuerpo de un joven alto, flaco y con el prototipo ideal para jugar baloncesto, el entrenador lo invitó para participar en los entrenamientos del equipo. “Desde que vi cómo entrenaban, sentí algo especial por el baloncesto. Yo seguía jugando fútbol y hacia las dos cosas, el futbol recreacional y el baloncesto como algo más profesional”.

Viajó a estudiar comunicación en la Universidad de Louisville, de Kentucky en Estados Unidos. Su talento con el balón naranja fue tal, que se ganó una beca por jugar con el equipo de la universidad, donde comenzó a perfeccionar sus movimientos, su juego y fue aprovechando mucho más esas características que le vio su primer entrenador en Medellín.

“Yo no había jugado nunca baloncesto profesional. Esa oportunidad de aprender de los mejores fue muy buena para mi”. Juan Diego siguió estudiando por obligación, pero sabía que lo que realmente lo apasionaba, más que las comunicaciones, era estar en parado sobre un maderamen corriendo, rebotando el balón y haciendo saltos imposibles para lograr embocar el balón en el aro.

El antioqueño entrenó con siete equipos de la NBA y vivió como una estrella de este deporte. “Aunque no jugué con ningún equipo, si entrené y pude saborear como era la vida ahí. Me recogían en limosina, iba a hoteles espectaculares”. Todo iba bien para Juan Diego, pero justo en el momento en el que iba a tener la oportunidad de estar en el draft, (momento en el cual los equipos de la NBA escogen jugadores universitarios para sus filas) sufrió una lesión. “No ser escogido en el draft fue una tristeza muy grande. Yo siempre había tenido el sueño de llegar a la NBA y en ese momento no pude. Tuve unos días de frustración y dolor, sin embargo ahí se me da la opción de ir a jugar a la liga española de baloncesto”.

“Cuando se cierra una puerta en la vida, es porque pronto se abrirá una más grande”. Esa fue la frase que aplicó el basquetbolista para recuperarse y seguir con su sueño. “Acepté la opción de ir a jugar al Gran Canarías de España. Eso si, ir a la NBA es mi sueño pendiente”.

El paisa entró a jugar a la segunda liga de baloncesto más importante del mundo, a enfrentar equipos como el Real Madrid y el Barcelona, donde juegan muchos de los mejores jugadores europeos. “La sensación de poder jugar en la segunda liga mundial, fue increíble. La competencia era igual de dura a la NBA y rápidamente me adapté”.
Tello jugó en la primera división de la liga española, sin embargo su equipo lo cedió al equipo Las Palmas de la segunda categoría.

Como un guerrero, Juan Diego luchó y cumplió con una destacada actuación en este equipo, para luego de dos temporadas volver al equipo Gran Canarias, gracias a un promedio 16,9 puntos y 6,5 rebotes por partido. Hoy Juan Diego está de paso por el Guerreros de Bogotá, pero seguirá luchando por poder algún día cumplir con su sueño de jugar en la NBA.