Los Warriors toman ventaja en las finales de la NBA

El quinteto de Oakland venció en la prórroga a los Cavaliers 108-100 para ganar el primer partido de la serie.

Stephen Curry lideró a los Golden State Warriors con 26 puntos. Foto: AFP

La prórroga terminó siendo la diferencia en el primer partido de la final en la NBA. Mientras Golden State, de la mano de Steph Curry, de la línea de tiros libres comenzó a tomar ventaja, los Cavaliers apenas a falta de cinco segundos para terminarse el encuentro lograron anotar sus primeros puntos en el tiempo definitivo del encuentro, esto fue definitivo para que los Warriors ganaran el primer encuentro 108-100 y toman así ventaja en la serie al mejor de siete partidos.

"En la ofensiva exparsimos la defensiva de Cleveland, el triple de esquina de Barnes fue vital, además de los dos puntos que tan sólo anotaron en el último tiempo", dijo Steph Curry, quien lideró al quinteto de Oakland con 26 puntos y ocho asistencias. 

Los Warriors le dieron vuelta a un partido que arrancaron perdiendo por 10 puntos, gracias a las anotaciones de Curry y del apoyo de su equipo donde sobresalió el escolta Klay Thompson con 21 tantos y otros tres jugadores más (Harrison Barnes, Draymond Green y Andre Iguodala) con doble digitos en puntos el equipo logró remontar el encuentro.

El partido se jugó bajo extrema tensión en los finales, y se fue a la prórroga cuando el ruso Tomifey Mozgov encestó dos tiros libres que permitió a los Cavs empatar 98-98 y gracias a una gran tapa de Kyrie Irving, quien a falta de 15 segundos en el reloj evitó que Stephen Curry anotara dos puntos que hubieran sido definitivos en el tiempo regular. 

Por la visita LeBron James fue el máximo anotador con 44 puntos, su récord en un partido de la Final de la NBA, además sumó ocho rebotes y seis asistencias, recibió la ayuda de Irving, autor de 23 tantos, siete rebotes y seis asistencias, y Timofey Mozgov, con 16 puntos y 7 rebotes. Al final, la profundidad del banquillo californiano resultó decisiva (34 puntos por nueve de su rival, todos obra de J.R. Smith).

Ningún jugador de los Warriors llegaba con experiencia en unas Finales y eso, de inicio, pasó factura a los de Steve Kerr.