San Antonio, de la mano de Ginóbili

Los Spurs lideran la final 3-2. Si ganan hoy (8:00 p.m., por ESPN), serán campeones.

Emanuel  Ginóbili demostró en el último partido en San Antonio que está más vigente que nunca. / AFP
Emanuel Ginóbili demostró en el último partido en San Antonio que está más vigente que nunca. / AFP

Manu Ginóbili despertó de su letargo y espoleó a los Spurs hacia una valiosísima victoria ante los Heat, en el quinto juego de la final de la NBA (114-104). Con ese resultado, la serie está a punto de ebullición, con un panorama apasionante y que propicia todas las intrigas que se quieran: quedan dos posibles partidos y ambos se disputarán en Miami. Pero a San Antonio solo le separa una victoria del título y los Heat están obligados a ganar los dos encuentros, para repetir el anillo que conquistaron el año pasado. Esta noche (8:00 p.m., ESPEN), en el American Airlines Arena, será la primera oportunidad de los Spurs para coronarse, de lo contrario, el próximo jueves se disputaría el séptimo partido, el final.

La deslumbrante actuación del alero argentino se combinó con una completa exhibición del big three de los Spurs, el que forma junto a Tony Parker y Tim Duncan, además de los alardes de Danny Green, que anotó seis triples el domingo y estableció un nuevo récord absoluto en las finales, con 25, superando en tres la anterior marca que estaba en poder de Ray Allen.

La grada de San Antonio vibró con Ginóbili, un jugador muy querido en todo Texas, pero que atravesaba por una evidente crisis de juego a lo largo de las finales ante los Heat y ahora será clave en los partidos restantes. Sea uno o dos. “Yo estaba enojado y decepcionado conmigo mismo. Estamos jugando en la final de la NBA, que estaba 2-2, y sentía que todavía no estaba realmente ayudando al equipo. Ahora me tranquiliza lo que mostré y espero seguir así para lo que resta”, comentó el argentino, quien promediaba 7,5 puntos y un 34% de acierto en el tiro con solo tres de 16 en los triples. En cambio, en el quinto partido, se mostró implacable y anotó 24 puntos, con una serie de ocho de 14 en tiros de campo y siete de ocho en tiros libres. Fue su máxima anotación en toda la temporada, superando los 23 puntos que firmó en un encuentro ante Houston, el 28 de diciembre. Manudona, como le apodan, dio mucha más mordiente al juego de su equipo y repartió 10 asistencias.

“Realmente, estoy siendo honesto, cuando digo que no me importa anotar alguna cantidad de puntos. Me importa ser más agresivo, tratar de llegar a la línea y ser más agudo con los pases. Lograr eso me hace feliz”, destacó.

La actuación del jugador nacido en Bahía Blanca, Argentina, desde hace 36 años se combinó con la de sus dos compañeros que completan el big three de San Antonio. Tony Parker estuvo especialmente inspirado en los compases finales del partido, cuando los Heat, sobre todo de la mano de Ray Allen, apretaron de firme y se situaron a solo ocho puntos.

Para el juego de esta noche, se espera un duelo vibrante, en el cual seguramente el argentino reafirmará que está en un ascenso de nivel, que llegó en el momento justo.