Basílico González: Santa Fe va a ser campeón

El bogotano de 60 años ganó como defensa central del club el título de 1975 y logró el subtítulo como DT en 2005.

Tanto tiempo ha equivocado su memoria: Germán Basílico González olvidó detalles del primer juego que vio de Santa Fe en su vida. Sólo recuerda que tenía 6 años —ahora tiene 60—, que su padre, hincha de Millonarios, pero sobre todo de un buen partido de fútbol, lo llevó a El Campín y que quedó anonadado con el espectáculo de aquella tarde. Luego, a los 12, cuando un español llamado Gaspar le entregó la tula con la indumentaria roja al ingresar a las divisiones menores del club, selló su amor por el club cardenal.

La noche del pasado jueves —dice él—, mientras veía el partido entre Santa Fe y Equidad en su apartamento en Cartagena (ahora es DT del Real), lo atacó la nostalgia. La clasificación del equipo a la final, tras derrotar 2-1 a Equidad, lo hizo recordar cuando integraba el último Santa Fe campeón en 1975 como defensa central, de cuando se volvió técnico y llevó al club cardenal al segundo lugar de 2005 y al título de la Copa Colombia en 2009.

“Asistir a El Campín y luego recibir ese uniforme me hicieron la persona más feliz del mundo. Desde hace tanto tengo este sentimiento de gratitud y de cariño. Imagínese lo que siento ahora que está en la final. Y digo una cosa: este Santa Fe va a ser campeón”, afirma Basílico, criado en el barrio Panamericano de Bogotá, pero educado en la casa cardenal.

A diferencia de 2005, esta vez parece ser menos difícil el camino para que Santa Fe sea campeón…

Claro. Este equipo es más equilibrado que el de 2005. El que yo dirigía era muy defensivo y además debíamos enfrentar en la final a un equipo tan duro como Nacional y cerrar en Medellín. El conjunto de Wilson Gutiérrez es más que el Pasto y podría definir en casa. Por eso repito: Santa Fe va a ser campeón.

Usted que ha visitado tanto Pasto, ¿no hay que temerle a esa plaza?

¿Por qué hacerlo? Si Bogotá y Pasto son ciudades similares, por el tema de la altura no habrá inconveniente. La gramilla es más pesada allá, pero no hay mucha diferencia a fin de cuentas. Santa Fe debe evitar perder por más de dos goles como visitante, pero no creo que sea superado, pienso que empata como mínimo. Y si gana por cualquier diferencia, asegura el título. Estoy seguro.

¿Qué tiene este Santa Fe para haber llegado hasta acá?

Gracias a sus individualidades, a veces juega espectacular. Tiene futbolistas que te resuelven. Jonathan Copete, que lo hizo el jueves, Diego Cabrera, Ómar Pérez, que siempre aparece. Cuando tienes figuras pero tu grupo además está unido, no tienes más inconvenientes. Este equipo es equilibrado: si hay que atacar puede ser ofensivo, pero si hay que mantener resultados, como en Itagüí, lo hace con entereza.

¿Sirvió para algo el subtítulo de 2005, cuando usted dirigía?

Claro. Estuvimos tan cerca de un campeonato después de 30 años de no pelear casi nada. Luego de esa final, el equipo empezó a ser más constante, a partir de eso ha sido protagonista. Siempre tiene expectativas hasta los últimos partidos. Una consecuencia del logro de hace siete años fue el título de la Copa Colombia en 2009, que también dirigí. Casualmente fue contra Pasto.

¿Cómo eran sus días durante esa final?

Recuerdo que cuando los muchachos salían a cine o a caminar por las calles, la gente estaba enloquecida, porque hace rato Santa Fe no conseguía nada. Yo nunca salí del hotel de concentración, me quedé encerrado estudiando a Nacional. Ahora no hay más emoción, porque el equipo se ha acostumbrado a ser protagonista. Ha sido justo merecedor.

¿Aún le pesa no haber ganado esa final contra Nacional?

Gracias a Dios yo ya había sido campeón como jugador, por eso les dije a los muchachos que no lloraran, que ya no se podía hacer nada, siempre lo tomé tan tranquilamente. Básicamente Nacional fue mejor, nosotros no pudimos definir en Bogotá en una cancha muy mala y ellos fueron contundentes.

Tal vez a ese Santa Fe, a diferencia del actual, le faltó más volumen ofensivo…

Claro, ahora hay jugadores para atacar mucho más. Aunque debo decir que al conjunto de 2005 era muy difícil anotarle. Nosotros habíamos trabajado mucho los penaltis, tal vez apuntándole al empate. No se dio. Pero hicimos un buen campeonato cuando la gente no creía mucho al principio, disputamos la final, luego Libertadores. Los resultados fueron dignos de la grandeza del club.

¿Qué ha visto de Deportivo Pasto?

Es un equipo muy ordenado. Lo más importante es que tiene años de trabajo porque viene con un grupo de jugadores que actuaban en la B. Consiguió el ascenso y ahora está peleando título, eso es muy diciente porque conservó la base. Pero sin las suspensiones de Santa Fe (Germán Centurión y Gerardo Bedoya), Pasto no es mejor conjunto.

¿Que un equipo recién ascendido pelee título no habla muy mal del campeonato colombiano?

Tenemos que ser claros: nuestro país no tiene un gran fútbol. Los jugadores no tienen una formación integral, los que llegan a ser profesionales lo hacen por el deseo y la necesidad. Creo que el colombiano tiene capacidades, pero no es formado como se debe. Por eso no hay una estructura sólida, porque por ejemplo equipos como Chicó, Pasto, Itagüí y Equidad, que tienen un pasado tan reciente en la B, han reemplazado a los grandes.

¿Cuáles son sus resultados para los juegos de ida y de vuelta?

No quiero dar pronósticos. Sólo sé que en Pasto se define todo. Como hincha que soy espero que le vaya bien. Yo estaré apoyándolos desde mi casa en Cartagena, donde por estos días me acompaña mi familia. Les haré mucha fuerza.