Todo listo para la edición 80 del Juego de las Estrellas en las Grandes Ligas

La Liga Nacional quiere terminar con 13 años de dominio de la Americana.

Después que esta noche el presidente Barack Obama le lance la primera bola a Albert Pujols, después que Tim Lincecum tire su primer strike a Ichiro Susuki el reloj correrá y el tiempo seguirá a favor de la Liga Americana. La meta de la Liga Nacional es terminar con el dominio del joven circuito, cuyo número mágico es trece.

Trece años seguidos lleva la Americana ganándole a la Nacional. ¿Cuál será el secreto para ganar esta noche? El premio gordo de este especial partido es determinar que Liga tendrá la ventaja de localía cuando se dispute la Serie Mundial.

Hace un año, en Yankee Stadium el reloj marcaba la 1:37 am cuando Michael Young pegó un elevado de sacrificio para darle la victoria por 4-3 a la Americana en 15 innings. Hoy, el récord de la Americana desde 1996 es de 11 ganados y ninguno perdido, con un empate de por medio.

La última vez que este juego se realizó en San Louis, el equipo de la Nacional ganó. Sin embargo, una medida de este punto son los enfrentamientos interligas que se han presentado, en los cuales la Liga Americana tiene una ventaja de 1,673 contra 1,534. Este año los enfrentamientos quedaron 137 contra 114; es la sexta victoria consecutiva y la novena en 13 años.

¿Hay más talento en la Americana que en la Nacional? No. Simplemente son dos estilos de juego diferentes. La Liga Americana ha ganado siete de los últimos doce enfrentamientos en la Serie Mundial. La misma regla que tiene la Nacional donde el pitcher tiene que batear hace que el poder se incremente en la Americana.

Este juego no es solo para divertirse. Es muy importante tomárselo en serie por la ventaja de casa en la Serie Mundial. En 18 de las últimas 23 finales, el equipo que tiene ventaja de casa ha ganado. ¿Qué pasará por la mente del abridor de la Americana Roy Halladay si gana el partido esta noche, pero es traspasado a un equipo contendiente de la Nacional?

Sólo queda disfrutar al lado de los mejores peloteros de las Grandes Ligas. Como ya es costumbre un alto número de jugadores latinos estarán presentes y, seguramente, serán determinantes a la hora de ganar el partido.