La Liga Americana ganó el Juego de las Estrellas en las Grandes Ligas

La genialidad de Crawford y el pitcheo de Rivera dieron el triunfo al nuevo circuito.

Una genialidad defensiva del jardinero Carl Crawford, el bateo oportuno del guardabosques Adam Jones, junto con un bullpen impenetrable fueron de nuevo la fórmula que aportó la Liga Americana para ganar por séptima vez consecutiva a la Nacional en la 80 edición del Partido de las Estrellas.

El triunfo permitió que el equipo de la Americana que llegue a la Serie Mundial volverá a tener la ventaja de campo en el Clásico de Otoño.

La Nacional no gana desde la temporada de 1996 y sólo registró un empate en la temporada del 2002 cuando el partido se disputó en Milwaukee y hubo que terminarlo con empate a 7-7 después de 11 entradas y no tener ya lanzadores para que saliesen al montículo.

El guardabosques Curtis Granderson, de los Tigres de Detroit, pegó triple y pisó la registradora con el volado de sacrificio de Jones, de los Orioles de Baltimore, para conseguir la diferencia y el triunfo de su liga.

La Americana dio movilidad a la pizarra en el primer episodio, cuando el primera base Mark Teixeira, de los Yanquis de Nueva York, hizo jugada de selección con la que empujó a su compañero, el parador en corto Derek Jeter a la registradora para poner pizarra de 1-0.

El guardabosques Josh Hamilton, de los Vigilantes de Texas, también hizo jugada de selección en ese mismo episodio y empujó la segunda carrera de la Americana, enviando a la registradora al receptor Joe Mauer, de los Mellizos de Minnesota.

Pero en la parte baja de la segunda entrada, la Nacional respondió con racimo de tres anotaciones.

El receptor puertorriqueño Yadier Molina, de los Cardenales de San Luis, pegó sencillo al jardín central para mandar a la registradora al antesalista David Wright, de los Mets de Nueva York y al guardabosques Shane Victorino, de los Filis de Filadelfia.

Mientras que el bateador emergente Prince Fielder, de los Cerveceros de Milwaukee, y nuevo "rey" del Derby de Jonrones, pegó doble por el jardín izquierdo para que Molina timbrara la registradora con la tercera carrera.

En el quinto episodio la pizarra se vio empatada 3-3 cuando Mauer castigo con imparable de dos almohadillas por el jardín izquierdo para la segunda anotación de Jeter, y la tercera de la Liga Americana.

La parte baja iba a ser el escenario en el que Crawford con su atrapada le robó el jonrón seguro que tenía el bambinazo que pegó Hawpe y eso le hizo merecedor a conseguir el premio de Jugador Más Valioso (MVP) del juego.

Su acción iba abrir el camino del triunfo de la Americana, que iba a llegar al siguiente episodio para surgir con el bateo oportuno que fabricó la carrera decisiva.

Jones, en la parte alta de la octava entrada, se encargó de marcar la carrera del desempate al pegar volado de sacrificio por el jardín derecho, para mandar a Granderson, que había pegado un triple, a pisar la registradora y dejar con números definitivos de 4-3 la pizarra.

El triunfo lo consiguió el relevo Jonathan Papelbon, de los Medias Rojas, en una entrada, al ponchar a uno.

El cerrador panameño Mariano Rivera, el taponero estelar de los Yanquis, se acreditó el salvamento en un episodio, ponchando a uno.

Rivera enfrentó a tres bateadores a quienes puso bajo su dominio con 13 lanzamientos, ocho de ellos a la zona perfecta.

El panameño superó su propia marca al conseguir su cuarto rescate en Juego de las Estrellas.

La derrota la cargó Heath Bell, de los Padres de San Diego, en una entrada completa, al aceptar dos imparables, una carrera, dio una base y ponchó a uno.

El partido disputado en el Bush Stadium, de San Luis, campo de los Cardenales, equipo que militan en la Liga Nacional, tuvo como invitado de honor el presidente estadounidense Barack Obama, que hizo el lanzamiento de la primera pelota.

Obama apareció en el campo con la chaqueta de los Medias Blancas de Chicago, su equipo preferido, y vaqueros para dirigirse al montículo y lanzar con la zurda la pelota que apenas si pudo ser alcanzada por el guante del toletero dominicano Albert Pujols, la gran figura de los Cardenales.