Cuadrangular dentro del parque de Dilson Herrera en pretemporada de Grandes Ligas

El pelotero colombiano fue clave para que los Mets de Nueva York igualaran 4-4 con los Marlins de Miami en partido de pretemporada.

Dilson Herrera, segunda base de los Mets de Nueva York. Foto: AFP

Velocidad, potencia, saber conectar la pelota y correr las bases, incluso hasta un poco de suerte debe tener un jugador de béisbol para conectar un cuadrangular dentro del terreno. Es normal ver las pelotas volarse las bardas. Es más común que un pelotero con poder supere los 137 metros de longitud con un batazo, pero darle la vuelta al diamante con una bola que no sale del campo es más difícil.

Es una de esas cosas raras que ocurren en el béisbol, que no se repiten con frecuencia. De hecho en 2015 apenas fueron nueve los que se conectaron, el último por Alcides Escobar en el primer partido de la Serie Mundial. El campocorto necesitó de 15.08 segundos para cruzar las tres bases y deslizarse en el home. En 2016 el colombiano Dilson Herrera fue el primer pelotero en lograr un jonrón dentro del terreno. 

El batazo del pelotero cartagenero que milita en los Mets de Nueva York fue más extraño aún, debido a que se conectó en la novena entrada y sirvió para igualar el partido de los entrenamientos de primavera contra los Marlins de Miami. La pelota se estrelló contra la barda del jardín izquierdo, el esfuerzo del jardinero de ese sector, Tommy Medica, no fue suficiente. Pero el impulso que llevaba el jugador fue suficiente para que la bola golpeara en su pie izquierdo y se alejara de su poder.

Esta mala fortuna que tuvo Medica fue bien aprovechada por Herrera. El jugador, que en estos encuentros primaverales se juega una posición en el roster de 25 de los Mets, aceleró. Se quedó enfocado en la posición de la pelota, mientras volteaba por segunda. Miró al coach de tecera y no paró. Siguió corriendo hasta aterrizar con los brazos al frente en el home. Fueron 15.88 segundos los que necesitó el beisbolista nacional para conectar el primer cuadrangular dentro del terreno de 2016.

Un aplauso victorioso y un cruce de manos con el receptor Johnny Monell fue la forma como Dilson Herrera festejó. En la tribuna los seguidores de los Mets se abrazaban y festejaban el empate como si fuera un partido que sumara en el récord del equipo. Pero no. Simplemente fue un empate (algo que solamente sucede en los partidos de pretemporada) en primavera. Un 4-4 en el segundo partido del equipo de Nueva York en el año.

Pero para Dilson Herrera es mucho más. Un batazo que lo llena de confianza. Una demostración que está listo para pelear por un puesto dentro del equipo que el próximo 3 de abril debutará en la temporada regular contra los Reales de Kansas City. Aún falta toda la pretemporada y en el medio el clasificatorio en el que estará la Selección Colombia en busca de un cupo para el Clásico Mundial de béisbol, pero el deseo del cartagenero es simple: "consolidarme en Grandes Ligas".