Dayán Díaz, el tercer colombiano con anillo de Serie Mundial

El lanzador cartagenero jugó 10 partidos en la temporada regular con la novena de Houston y recibirá anillo de campeón de las Grandes Ligas. Terminó con marca de una victoria y una derrota.

Dayan Díaz recibirá el anillo de campeón de las Grandes Ligas de 2017 porque actuó 10 partidos con los Astros de Houston.AFP

Dayán Díaz no estuvo en el roster de 25 que los Astros de Houston utilizó en la postemporada de las Grandes Ligas. Tuvo que ver por televisión la Serie Mundial, en la que la novena de Texas se coronó campeona por primera vez tras vencer a los Dodgers de Los Ángeles en siete partidos.

El lanzador cartagenero estaba lejos. A poco más de cinco mil kilómetros de distancia, aplaudiendo y celebrando el título de sus antiguos compañeros en el estadio Quisqueya de Santo Domingo, República Dominicana. Vio las últimas entradas del compromiso definitivo, porque ese día el equipo con el que juega en la Liga Invernal, Leones del Escogido, enfrentó a Águilas Cibaeñas.

Díaz, que se convirtió en el decimonoveno pelotero colombiano en la historia en debutar en Grandes Ligas, esta temporada jugó con los Astros de Houston. Solo estuvo presente en 10 partidos, en los que permitió 13 carreras, ponchó a 20 bateadores y obtuvo una victoria y una derrota. La mayoría de encuentros los inició desde el bullpen, a excepción del disputado el 7 de junio frente a los Reales de Kansas City, que fue su primera apertura en las Mayores. Sin embargo, el que más recuerda de esa corta estancia con los actuales campeones de las Grandes Ligas fue el que lanzó frente a los Yanquis de Nueva York, en Houston, el 1° de julio. Ese día logró la única victoria hasta ahora en su carrera en la MLB.

Por esas diez apariciones que tuvo con Houston, el colombiano disfruta de las mieles del título de los Astros. El próximo año tendrá en el dedo anular de su mano derecha el anillo de campeón de Serie Mundial. Será el tercer colombiano que luzca este accesorio en la historia. Se une a Édgar Rentería y Orlando Cabrera. El primero dos veces campeón, una con los Marlins de la Florida en 1997 y la otra con los Gigantes de San Francisco en 2010. Mientras que Cabrera estuvo en el título de los Medias Rojas de Boston en 2004.

El resto de la temporada de Dayán Díaz fue en clase triple A de los Astros. Con el equipo de Fresno Grizzlies ganó cuatro encuentros y perdió tres, tuvo efectividad de 4.13. La peor en sus últimas campañas en Ligas Menores. El jueves 31 de agosto recibió la noticia de que la organización había decidido ponerlo en lista de asignación. En otras palabras, lo sacaron del roster de 40 para abrirle un puesto al jardinero Cameron Maybin. Desde ese momento, cualquier equipo podía tomar su contrato. Los Ángeles Angels de Anaheim lo reclamaron el 4 de septiembre.

Díaz aún no se ha podido consolidar en Grandes Ligas. Más allá de una cuestión de calidad, es por su estatura. En las mayores se buscan lanzadores altos. Por eso trabaja el doble para ser constante y lograr mantenerse en el más alto nivel del béisbol norteamericano. Ya son 12 años en Ligas Menores, pero este lanzador de 28 años no se da por vencido, quiere volver la próxima campaña con el equipo de Anaheim para ganarse un puesto. Su mayor anhelo es jugar una temporada completa. Ese es el sueño que lo desvela desde que vivía en el barrio Villa Rosita en Cartagena, donde todo este camino comenzó. Donde aprendió a lanzar y a dejar con el bate en el hombro a los jugadores de la ofensiva rival.

El cazatalentos Arnold Elles fue el que apostó por sus cualidades, quedó deslumbrado cuando lo vio. Él fue quien lo hizo firmar con la organización de los Astros en 2005. A pesar de su baja estatura, demostró que estaba hecho para grandes cosas. “Todo lo realmente bueno viene en frasco pequeño”, repite una y otra vez. Los 178 centímetros de altura nunca fueron un impedimento para luchar por sus sueños. De hecho, siempre fue muy dedicado. Tanto que logró convencer a una organización como la de Houston, que en esos años buscaba peloteros altos y fuertes físicamente, para fortalecer sus divisiones menores.

La vida le siguió poniendo obstáculos en su carrera. Dos lesiones en el brazo de lanzar. Dos operaciones –una de ellas reconstrucción del ligamento colateral medial del codo, la más temida por los pitchers– lo tuvieron al borde de renunciar a su sueño. Las dudas se tomaban su cerebro y lo ponían a pensar.

Sin embargo, su corazón siempre le dijo: “No, tú puedes hacerlo. Hay que seguir. Trabajé duro para llegar a donde estoy, no me voy a quedar en la mitad del camino”. Y se mantuvo fuerte. Volvió en 2011 y desde entonces ha contado con buenas temporadas en Ligas Menores, en donde tiene 30 victorias y 20 derrotas, con una efectividad de 2.86.

La estatura sigue siendo su principal obstáculo. En 2016 le impidió quedar dentro del roster de 25 para el día inaugural con los Rojos de Cincinnati y este año también le quitó oportunidades con los Astros de Houston. Él sabe que debe trabajar el doble si quiere mantenerse en las Mayores y está dispuesto a eso. Con los Leones del Escogido está trabajando en su localización. Desea ser más certero a la hora de lanzar strikes y así deslumbrar a los mánager para que le den más oportunidades en Mayores.

@J_Delahoz

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