¡El difícil tramo para llegar a la final en Grandes Ligas!

Los Angelinos desalojan a los Astros; los Piratas amenazan a los Cardenales; los Yanquis conservan el dominio; pero todo está por verse antes de llegar a la postemporada.

Piratas enfrentan a los Cardenales de San Luis, en la serie previa al Juego de Estrellas. Foto: AFP

Desde el próximo viernes, estaremos camino a la gran final de la temporada en el béisbol de las Grandes Ligas.

Desde este 17 de julio, cuando se reanuden las actividades de la campaña, después del receso con motivo del Juego de las Estrellas y el Festival de Jonrones, hasta la primera semana de octubre, cuando concluyen los juegos del calendario oficial, todo está por verse la Gran Carpa.

Las novenas empezarán a disputar los juegos dentro de la denominada recta final que da para todo, un tramo ciertamente endemoniado, pero en donde cualquier descuido, puede llevar al traste con las aspiraciones de entrar a discutir, por lo menos, el título de la respectiva liga.

Los Astros de Houston han sido, sin duda alguna, el aire refrescante para la Liga Americana en su división Oeste. Los Tigres de Detroit, en cambio, han perdido la potencia que los había convertido en las últimas cinco campañas, en un valioso aporte a la competencia.

Los Mets de Nueva York, están pujando para hacer el sueño realidad, de llegar este año a la fase final por el título de la Liga Nacional. Mientras tanto, los Marlins de Miami y los Padres de San Diego, en el mismo circuito, están por el momento, debiéndoles mucho a sus jefes inmediatos y a sus aficionados, que esperaban más de ambas divisas.

Lo que está por verse

En la Liga Nacional que a nadie le quepa duda de ello, los pronósticos de final de la Primavera se están dando, en el sentido genérico de la palabra. Es decir, por lo pronto, están los que han sido signados para ocupar los puestos de privilegio en la contienda.

Los Nacionales de Washington son los inmensos favoritos para capturar el titulo de la división Este del Viejo Circuito, algo que por lo pronto, está en sus manos. Lo mismo ocurre con los Cardenales de San Luis, en la zona Central y otro tanto, con los Dodgers de Los Ángeles, en el Oeste de la Nacional.

¿Qué esta por verse en esta liga antes de que concluya la temporada regular? Que, por ejemplo, los Mets puedan desplazar a los Nacionales; que los Piratas de Pittsburgh hagan de las suyas y destronen a los Cardenales; y que los Gigantes de San Francisco, con los Padres de San Diego, cambien el panorama que mantiene a los Dodgers como los favoritos y apoltronados, hasta el momento, en la cima de su sector.

Y también, que los Marlins mejoren sus numeritos y volteen la torta de la división Este, al lado de los Bravos, siempre los Bravos, para que la cosa se ponga color de hormiga, como está sucediendo en la división Este de la Liga Americana.

Lo que se ha dado hasta ahora en la Liga Nacional, está dentro de los previsto, sin que ningún equipo tenga asegurado nada, hasta cuando se defina el titulo de las divisiones y se conozcan a los dos equipos que disputarán el juego ‘’de vida o muerte’’ para ganarse el comodín.

En la Americana

¡Hombre sí! En la Liga Americana están pasando cosas y pocos lo han medido con la realidad de lo que puede ofrecer el béisbol.

Los Yanquis no estaban ocupando favoritismo de ninguna naturaleza cuando se iniciaron las acciones en abril pasado, más que todo, por la poca profundidad de su cuerpo de lanzadores que, por el momento, ha superado muchas dificultades y ha respondido a las exigencias del juego.

Pero es que en esa división cualquier cosa puede suceder. Y veamos, con la tabla de posiciones en mano, hasta dónde puede llegar la cerrada lucha de la zona.

Los Medias Rojas de Boston ocupan el último puesto de la tabla, pero a seis y medio juegos del primer lugar, donde están sentados los Yanquis. Los Mulos del Bronx tienen 48 ganados y 40 perdidos; los ‘’patirrojos’’ de Boston suman 42 victorias y 47 derrotas.

La lucha, no hay duda en ello, se tiene que dar a brazo partido entre todas las novenas, porque los Rayas de Tampa, están en la segunda casilla, a tres y medio juego del líder; los Orioles de Baltimore y los Azulejos de Toronto, están igualados, a cuatro y medio juegos de los Yanquis.

En esta división, nadie tiene miedo, Y el que lo tenga, que se vaya despidiendo de la temporada.

Los Reales de Kansas City, por su lado, están confirmando el favoritismo que tienen desde el comienzo en la Central, anotándose la decepción ofrecida por lo menos hasta esta fecha, de los Tigres; mientras que los Mellizos de Minnesota ofrecen un aire renovador para la división, que puede ser de grandes alternativas a la hora de la verdad.

Finalmente, los Angelinos no la tienen fácil en la zona Oeste frente a los temibles Astros, que cedieron el primer lugar cuando concluía la última fecha, antes del receso por el Juego de las Estrellas, porque, ojo a esto, ninguno de los clubes de la división, se pueden eliminar de la contienda, por lo menos hasta este mes de julio.

Los Angelinos tienen 48 ganados y 40 perdidos; los Astros suman 49 y 42; pero luego, los Vigilantes de Texas, cuentan con 42 y 46; los Marineros de Seattle, 41 y 48, y, finalmente, los Atléticos de Oakland, 41 y 50. ¿Qué equipo puede darse por eliminado a estas alturas de la campaña?

Ninguno, nos da la impresión a nosotros, porque en esta zona, también pueden suceder muchas, pero muchas cosas, de aquí a octubre venidero.

Los líderes

Aprovechemos el receso de la temporada, para darle una mirada de reojo, a los líderes en las estadísticas ofensivas y de los lanzadores, de manera general, en la campaña.

Miguel Cabrera, el formidable pelotero venezolano al servicio de los Tigres de Detroit, es el líder a la ofensiva, promediando 350 puntos, pero estará alejado de los diamantes por unos días más, debido a una ligera lesión que lo mantiene fuera del juego.

El hombre de los estacazos de circuito completo lo es Giancarlo Stanton, de los Marlins de Miami, con 27 ‘’bambinazos’’ hasta la fecha, pero igualmente permanecerá por otros días adicionales fuera de la competencia, por una lesión.

Nolan Arenado, de los Rockies de Colorado, y Paul Goldschmidt, de los Cascabeles de Arizona, encabezan la tabla de los mejores empujadores, al sumar cada uno 70 rayitas impulsadas hasta el plato.

El mejor lanzador por juegos ganados y perdidos es Gerrit Cole, de los Piratas de Pittsburgh, con 13 victorias y apenas 3 derrotas, actuación que se refleja por la posición de batalla que tiene su novena en la división Central de la Liga Nacional.

En carreras limpias permitidas, el derecho Zack Greinke, de los Dodgers de Los Ángeles, es el líder, al compilar 1.39 de efectividad, tras una actuación sencillamente espectacular en lo que va corrido de la temporada.

Y, finalmente, el lanzador con más ponches propinados hasta la fecha, lo es el zurdo, también de los Dodgers, Clayton Kershaw, con 160 bateadores liquidados por la vía de los buenos lanzamientos.

Colectivamente hablando, los Cardenales de San Luis son líderes en juegos ganados y perdidos, con 56 triunfos y 33 derrotas; y también, encabezan la tabla de efectividad con sus lanzadores, con 2.71 carreras limpias por juego.

El club que más ponches ha propinado en la campaña, los Indios de Cleveland, con 805 bateadores rivales eliminados por los buenos lanzamientos.

Por otro lado, los Astros de Houston, están en la cima de las estadísticas en cuadrangulares, con 124 ‘’bambinazos’’; los Tigres de Detroit, líderes a la ofensiva, con 281 puntos de promedio; y el equipo con más carreras impulsadas, los Azulejos de Toronto, con 468 anotaciones hasta el pentágono.

Otra vez, la Americana

Hace pocas horas se efectuó el Juego de Estrellas del Béisbol de las Grandes Ligas en un colmado estadio de los Rojos de Cincinnati, y por tercer año consecutivo, la Liga Americana ganó el compromiso frente a la Liga Nacional, en esta ocasión por pizarra de 6 carreras por 3, dándole ventaja al Joven Circuito para la Cita de Otoño, pues el campeón de la liga será equipo de casa en los dos primeros compromisos de la Serie Mundial de este año.

Dicen que eso es ventaja, algo que no fue realidad el año pasado, pues los Gigantes de San Francisco derrotaron a los Reales de Kansas City en el séptimo y último desafío, jugando precisamente en la casa de los campeones de la Liga Americana, en cuyo parque de pelota se había iniciado el Clásico de Octubre, llevándose el trofeo de la Serie Mundial.

Finalmente, el antesalista de los Rojos de Cincinnati, Todd Frazier, se adjudicó la corona del Festival de Jonrones, al superar por 15 ‘’bambinazos’’ contra 14, a su rival en la gran final, Joc Pederson, de los Dodgers de Los Ángeles, en la competencia del presente año.