José Quintana debuta en la postemporada de las Grandes Ligas

Este lunes se disputa el tercer juego de la Serie Divisional de la Liga Nacional entre los Cachorros de Chicago y los Nacionales de Washington (3:00 p.m., por ESPN) en Wrigley Field. El lanzador colombiano será el abridor del encuentro.

AFP

La mirada siempre enfocada en el guante del receptor, una inhalación corta para que todos sus sentidos se centren en el movimiento, toda la energía se reúne en el brazo izquierdo, que lanza una bola a 144 kilómetros por hora. Esa misma acción José Quintana la repitió una y otra vez en la mañana del jueves 13 de julio. Fueron 40 pitcheos. En el estadio de béisbol Guaranteed Rate Field, el lanzador colombiano estaba preparando la segunda mitad de la temporada, cuando el gerente general de los Medias Blancas, Rick Hahn, lo llamó a su oficina. “José, fuiste cambiado a los Cachorros”, le dijo.

Quintana estaba preparado para escuchar esas palabras. Desde diciembre el equipo de Chicago tenía una idea en la cabeza: armarse con prospectos con futuro y salir de sus figuras, entre ellas el colombiano. Aunque lo esperaba, no pudo evitar sentir nostalgia. Se iba del equipo que le había abierto las puertas en las Grandes Ligas. Pero era consciente de que era lo mejor para todos. “Son cosas del negocio. Fue un gana-gana para el equipo y también para mí”, afirma.

Cambio de novena, pero no de ciudad, algo que le facilitó las cosas. No tuvo que mudarse, se quedó en el mismo apartamento, en la parte sur de Chicago, positivo para él, su esposa Michell Montaña y su hija Ariadna. Ahora el trayecto al estadio es un poco más largo. Debe conducir 30 minutos para llegar a Wrigley Field.

José Quintana se unió a los Cachorros el viernes 14 de julio. La persona encargada en recibirlo fue el secretario de viajes de la franquicia, Vijay Tekchandani. Al llegar lo pusieron en contacto con el mánager Joe Maddon y con el presidente de operaciones Theo Epstein.

Maddon lo recibió con un fuerte choque de manos y un par de palmadas en la espalda. De una vez le dejó las normas claras: “Aquí no hay reglas, usted sabe qué tiene que hacer y qué no”. Al finalizar la frase le presentó al resto del equipo. “Lo que busca es que los jugadores se relajen y que se enfoquen en hacer su trabajo. Eso es lo único que exige”, resalta Quintana.

Desde su llegada a los Cachorros las cosas empezaron a mejorar para el lanzador colombiano. Atrás dejó la primera mitad de la temporada, en la que mostró algunos problemas con el control de sus lanzamientos, estuvo inconsistente y contó con marca de cuatro victorias, ocho derrotas y una efectividad de 4.49. Se reinventó. Con su nuevo equipo terminó la campaña con siete partidos ganados, tres perdidos y una efectividad de 3.74, demostrando que la inversión que hicieron los Cachorros valió la pena. La clave estuvo en que se entendió a la perfección con los receptores. Siempre estuvieron sincronizados. Encajó en una escuadra que tiene una meta clara para este año: salir campeón de la Serie Mundial.

Se convirtió en una adición de valor para su equipo, que terminó con el segundo mejor récord en la última mitad del año en todas las Grandes Ligas (49-25, superado por los Indios de Cleveland, 55-20). Finalizó la campaña con un mes de septiembre de ensueño, en el que ganó dos encuentros y no perdió. En 32 entradas permitió 27 imparables y tan sólo nueve carreras. Además, alcanzó la marca de 200 ponches en un año.

Es un lanzador que cuando el camino se pone cuesta arriba, saca lo mejor de él para superarlo. “Uno siempre da todo para conseguir lo mejor, sin importar el partido”, dice. “Sin embargo, el ambiente que hay alrededor ayuda. En este último mes he sentido a la gente muy metida, la atmósfera de postemporada ya se tomó el estadio, a la ciudad, eso es algo que motiva, es muy valioso”.

Por tercer año consecutivo los Cachorros están en postemporada. Es el actual campeón del béisbol de Grandes Ligas y Joe Maddon quiere repetir. El primer rival por batir son los Nacionales de Washington, campeón del Este de la Liga Nacional (97-65). Para esa serie divisional, al mejor de cinco partidos, el mánager apostó por una rotación de cuatro abridores: Kyle Hendricks, Jon Lester, José Quintana y Jake Arrieta.

Quintana será el encargado de lanzar el tercer encuentro. Busca darles ventaja a los Cachorros, que ganaron el primero y perdieron el segundo. Ya tiene a los bateadores estudiados. Sabe cuáles son las fortalezas y debilidades de una alineación difícil, que cuenta con nombres como los de Bryce Harper, Daniel Murphy, Ryan Zimmerman, entre otros, y ya preparó su esquema para afrontar un duelo de lanzadores contra un ganador del premio CY Young, Max Scherzer.

“Sé que todo va a salir bien. En las horas previas se unen sentimientos de nerviosismo y ansiedad, pero estaré con mi mente enfocada en la victoria”, afirma. “Los Nacionales son un equipo sólido, pero nosotros también tenemos un grupo de jugadores fuertes, con confianza y vamos a tratar de enfocarnos en nuestras habilidades y hacer las cosas pequeñas, que son las que exige este juego que se hagan de la mejor manera”.

Todo está listo para que se cumpla uno de los sueños de Quintana: lanzar en postemporada. “El juego es el mismo, nada cambia. Eso sí, la atmósfera será clave. Cada pitcheo, cada jugada y cada batazo se mirará con ojos de ilusión”, dice el colombiano, quien se convertirá en el segundo lanzador en la historia del país que abrirá un encuentro en playoffs, después de Julio Teherán.

@J_delahoz

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