Los Cachorros son los favoritos, pero ¿ganarán?

La emblemática franquicia de Chicago no conquista la Serie Mundial desde 1908. Todo está a su favor, pero también, todo lo tiene en contra.

Los cachorros fueron el primer equipo en clasificar a postemporada. / AFP

Joe Maddon no ha hecho milagros en este 2016, pero igual a como ocurrió cuando dirigió a los Rayas de Tampa, en el 2008, cuando los llevó a la Cita de Otoño, perdiéndola frente a los Filis de Filadelfia, bajo su mando los Cachorros de Chicago son hoy los inmensos favoritos para ganar la postemporada, el titulo de la Liga Nacional, y, por qué no, la Serie Mundial. (Vea también: Los Chicago Cubs contra la maldición de la cabra). 

Todo está reunido en un solo cofre: ganar cuatro de los siete desafíos del Clásico de Octubre, que este año se disputará entre el 25 de octubre y el 2 de noviembre, si se llegan a necesitar los 7 juegos para conocer al nuevo campeón de la gran cita de las Grandes Ligas.

Y decimos que hay que esperar para conocer al nuevo triunfador de la Serie Mundial, debido a que los actuales monarcas del codiciado trofeo, los Reales de Kansas City, que ocuparon puesto de privilegio entre los especialistas a comienzos de la campaña, a nuestro modo de ver las cosas, ya no están disponibles para defender el cetro.

Empero, Maddon no es un mago ni nada por el estilo. Como estratega simplemente es metódico, buen trabajador, analítico como pocos, se sabe rodear bien de asesores y adiestradores técnicos, y lo más importante, deja jugar a su manera y a su estilo, a todos sus peloteros.

Sin embargo, volvamos a retomar la ruta. Los Cachorros son los favoritos para ganarse todo en esta temporada. Todo es todo: una novena mejor que la que orienta Maddon no está en los cálculos de nadie.

Esa es una premisa que se acepta, indiscutiblemente, pero la teoría en contrario, tiene toda la validez del caso, y lo vamos a decir desde ahora: una cosa es ser el club favorito para imponerse en la gran batalla final, y otra, muy distinta por cierto, que se consigan las victorias cuando se necesitan.

Los Cachorros lo tienen todo para ganar, pero lo más franco es decir que todavía no han ganado nada, y por lo tanto, en el béisbol, como en casi todos los deportes, lo primero es triunfar en los momentos que se necesitan, y luego, se confirmará que todo lo que se veía sobre el papel y sobre los diamantes en la campaña, no fue espejismo, fue realidad.

Con o sin maldición

Moisés Alou, el destacado pelotero dominicano que prestó sus servicios a los Cachorros, en reciente charla con los periodistas, recordó cómo el 13 de octubre de 2003, la novena perdió la opción de llegar a las instancias más destacadas en esa temporada, por la bendecida ‘’atrapada’’ de Steve Bartaman, sobre el bosque izquierdo, cuando él se encaminaba a engarzar la pelota que le iba a permitir al club a mantenerse en la gran competencia de la final de las Grandes Ligas: faltaban 5 outs para eliminar a los Marlins de la Florida, ganar el título de la Liga Nacional y llegar a la Serie Mundial.

Los inspirados Marlins a partir de ese momento, pasaron a la Cita de Otoño y derrotaron a los dominantes Yanquis de Nueva York, con toda su lujosa nómina de estrellas.

Entonces todo el mundo recordó aquella ya famosa y legendaria ‘’maldición de la cabra’’, cuyos pormenores ahora no queremos citar para no aguar la fiesta que se empezó a vivir en Chicago desde este 15 de septiembre, cuando la divisa capturó la corona de la División Central de la Liga Nacional, luego de caer en su propio parque frente a los Cerveceros de Milwaukee, 5 por 4, en un sensacional encuentro; mientras que los Gigantes de San Francisco daban buena cuenta de los Cardenales de San Luis, 6 carreras por 2, para conquistar el banderín de la zona por primera vez desde el año 2008.

Los reflectores de las torres de iluminación del mítico estadio Wrigley Field se habían apagado. Pero estaban encendidas las del parque de la bahía de San Francisco. En ese momento la tristeza se trastocó en alegría, para celebrarlo una noche después, este viernes 16 de septiembre, frente a su sufrida afición, cuando se lleve a cabo el segundo de cuatro juegos frente a los eliminados Cerveceros, que simplemente les ganaron ese jueves por la noche.

Por lo menos, los Cachorros ya tienen el seguro para ir a la postemporada con esta combinación de los resultados de la jornada del 15 de septiembre.

Y desde luego, sus seguidores esperan más del equipo. Que sea la única novena, por lo menos, en ganar 100 o más partidos en la temporada que está por concluir. Los análisis así lo permiten presagiar por el momento.

De modo que buena parte de la cosecha de esta temporada ya está asegurada, pero no madura. Era el equipo favorito para ganar la división y lo alcanzó. Los frutos todavía no están a la mano para coger y, desde luego, para celebrar por el momento.

Por ese primer gran paso de los Cachorros, dejemos a un lado lo de la ‘’maldición de la cabra’’, y pacientemente esperemos a ver qué pasa…

Empezando de cero

Lo que viene más adelante es lo complicado para desarrollar la tarea y las confrontaciones que se le avecinan.

Hay que partir de la base de que la temporada es una cosa, la postemporada es otra, y la Serie Mundial, como cita final final, es totalmente diferente.

Empecemos por señalar que a la postemporada se llega sin ganados ni perdidos. Todo lo que se ejecutó en el calendario regular, es cosa de la historia. La rueda final se inicia desde 0, y en la ronda de esa primera vuelta, hay que ganar 3 de los 5 desafíos previstos, para clasificar para la disputa de la corona del circuito, partidos que empezarán a jugarse el 7 de octubre.

Por ahora, los Cachorros no conocen al rival ni siquiera para esa ronda divisional.

Si ganan los 3 partidos de ese calendario, va a la final de la Liga Nacional, frente al equipo de la otra vuelta que se clasifique. Y entonces, tendrá que conquistar 4 victorias en los 7 partidos previstos. Es decir, ya tiene que sumar 7 triunfos, antes de llegar a la Serie Mundial. Esta ronda por la corona del Viejo Circuito se disputará desde el 15 de octubre

Y si ya tiene esos triunfos conseguidos, los Cachorros se clasificarán para la Serie Mundial, que disputará frente al campeón de la Liga Americana, desde el 25 de octubre, comenzando en el estadio de los campeones del nuevo circuito, y que concluiría el 2 de noviembre, en casa de los monarcas de la Americana, si es necesario que se lleve a efecto el séptimo y último desafío del Clásico de Otoño.

Algunos fijos

En la Liga Nacional están fijos para ir a la postemporada, además de los Cachorros, los Nacionales de Washington y los Dodgers de Los Ángeles, si no ocurre nada extraño en las dos semanas que hacen falta para concluir con el calendario regular de los juegos.

Queda pendiente saber qué novenas disputarán el choque de ‘’vida o muerte’’ de la liga, previsto para el 5 de octubre, cuyo ganador, obtendrá la boleta del ‘’comodín’’ o de invitado especial, para conseguir la cuarta casilla del circuito. Si el partido fuese hoy, los Gigantes de San Francisco y los Mets de Nueva York, tendrían en sus manos el desarrollo del crucial compromiso.

En la Liga Americana, los Medias Rojas de Boston, los Indios de Cleveland y los Vigilantes de Texas, se muestran como las novenas más calificadas para ir a la postemporada, sin conocerse por el momento los clubes que se enfrentarán en el partido por el ‘’comodín’’, que se efectuará el 4 de octubre venidero. En este circuito, los Orioles de Baltimore y los Azulejos de Toronto, con igualdad en las cifras de ganados y perdidos, 80-66, tendrían a su cargo la disputa del infartante juego, si la fecha a disputarse fuese hoy. Mañana, ¡quién sabe!…

Tremenda rotación

El zurdo Jon Lester, y los derechos Jake Arrieta y Kyle Hendricks, le dan a Joe Maddon la oportunidad de ofrecer una sensacional y tremenda rotación para las dos primeras rondas de la postemporada, sin pensar en un cuarto abridor para ese par de rondas. Quizás para la Serie Mundial, el estratega de los Cachorros piense en un cuarto abridor, porque todo dependerá de los resultados iniciales para pensar en el mañana.

Hendricks está acariciando la oportunidad de ganar el afamado premio Cy Young de la Liga Nacional, por su indiscutible trabajo en la temporada regular. El veterano Lester ha lucido muy bien. Lo mismo se puede decir de Arrieta. Si algo hay que agregarle, el derecho John Lackey, está disponible y el brazo equivocado del taponero mayor, el cubano Aroldis Champman, está listo para lo que sea necesario.

Si los muchachos de Joe Maddon batean con la regularidad y con la oportunidad que lo han hecho hasta el momento, y los lanzadores se mantienen al ritmo exhibido hasta ahora, los dolores la cabeza de sus rivales de turno se sentirán ahora más que nunca.

Pero como ya hemos dicho, los Cachorros apenas han dado el primer gran paso de este 2016. Les hace falta otros tres, el último de ellos, el gigante para conquistar la Serie Mundial, que acabará con los mitos y las leyendas, y para darle un tapabocas de padre y señor mío a la ‘’maldición de la cabra’’.

Paciencia para sus seguidores y para el mundo del béisbol, que todavía el camino es difícil y lleno de muchas talanqueras…