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Los multimillonarios contratos en las Grandes Ligas

Bryce Harper llegó a un acuerdo con los Phillies de Filadelfia por 330 millones de dólares, el acuerdo más caro en la historia de la MLB.

Bryce Harper, nuevo jardinero de los Phillies de Filadelfia. AFP

A lo largo de la historia el béisbol ha sido uno de los deportes predilectos por los norteamericanos. Sentarse en la tribuna y ver a los lanzadores en el montículo ponerse de acuerdo con los receptores o admirar la precisión de los bateadores al momento de conectar una bola rompiente o una recta. Es estrategia pura, trabajo en equipo. Pero detrás de todo el show montado se manejan cifras inimaginables. Sumas de dinero tan altas que el salario de un jugador estrella en un año podría financiar en Colombia hasta el 43 % del programa ‘Gobernación E’, que maneja el Gobierno Nacional o incluso pagar toda la nómina del Congreso por 12 meses.

Los montos de dinero siempre han sobresalido. Fergus Malone fue de los primeros jugadores irlandeses en el béisbol profesional de Estados Unidos. En aquella época, donde el deporte era rudimentario y apenas algunos receptores estaban adoptando el uso de las máscaras de protección, este pelotero nacido en Country Tyrone tuvo el primer gran contrato anual. Con los Chicago White Stockings de la Asociación Nacional logró un salario de 2,800 dólares, lo cual lo convirtió en el jugador mejor pago en 1874.

Desde entonces, los acuerdos de los jugadores han ido en alza. En 1912, por ejemplo, Roger Bresnahan, Jimmy Callahan, Hugh Jennings y Honus Wagner se convirtieron en los primeros beisbolistas en lograr salarios de cinco dígitos. Después, en 1922, los Yankees de Nueva York rompieron todas las marcas. Llegaron a un convenio por 52,000 dólares anuales con Babe Ruth por ocho temporadas. ‘El Bambino’ a punta de su poder al bate justificó su salario. No se le podía lanzar. Era temible cuando se paraba en la caja de bateo. Un jonronero nato. Por siete campañas consecutivas conectó más de 40 cuadrangulares, algo que lo llevó a firmar por 70,000 dólares por campaña en 1930 y 1931 y por 80,000 dólares en 1933 y 1934.

Los ‘Bombarderos del Bronx’ comenzaron a destacarse por sus grandes sueldos. Por ser un equipo que no escatimaba en gastos con tal de ganar una Serie Mundial. Se dieron el lujo de tener una nómina con Babe Ruth y Lou Gehrig, con quienes ganaron sus primeros cuatro campeonatos. Y, a finales de la década de los 40, convirtieron a Joe DiMaggio en el jugador mejor pago de las mayores. Llegaron a un arreglo para mejorar su salario a 100.000 dólares (1949-50), monto que lo convirtió en el primer jugador en la historia con una suma de seis cifras.

Ese monto se demoró 13 años en ser superado. Fueron los Gigantes, recién instalados en San Francisco, quienes hicieron todo por satisfacer a su estrella: Willie Mays. Después de ganar el Novato del Año, Jugador Más Valioso y ser elegido para ocho juegos de estrellas consecutivos, el equipo de la Bahía llegó a un acuerdo por 105.000 dólares anuales por tres temporadas. Tras este convenio, los mejores contratos anuales se dispararon. Los sueldos de cientos de miles de dólares fueron rápidamente superados.

En 1980 un lanzador fue el encargado de mover el mercado: Nolan Ryan era el jugador añorado por los equipos de Grandes Ligas. Este derecho, nacido en Texas, acabó con sus rivales a punta de lanzamientos a 98 millas por hora. Velocidad pura. Un swing a la brisa era lo que salía de la mayoría de bateadores que se paraban a enfrentar al ‘Expreso’. Era imbateable. Esto hizo que los Astros de Houston rompieran la alcancía y le ofrecieran un millón de dólares por año.

Dave Winfield con los Yankees de Nueva York y Mike Schmidt con los Phillies de Filadelfia siguieron los pasos de Ryan. La producción del primero y el poder con el bate del segundo fueron las cualidades que los llevaron a convertirse en jugadores de un millón de dólares. Sin embargo esa suma no sería por mucho la mejor oferta que se le pudiera hacer a un jugador estrella. El incremento salarial fue en alza, y no por miles de dólares como sucedió en el primer siglo del béisbol profesional, sino por millones de dólares. Tan rápido se dio el aumento en los contratos que en 1997, Albert Belle acordó por dos años con los Medias Blancas de Chicago por 20 millones de dólares (primero en superar los 10 millones por año).

Y no se alcanzaron a cumplir las cinco campañas cuando Alex Rodríguez firmó el primer gran contrato multianual en las Mayores (252 millones de dólares por 10 años con los Rangers de Texas), lo que lo llevó a ganarse 22 millones por año, suma que duplicó el salario de Belle en 1997. Desde 2001 este estadounidense con ascendencia dominicana se ha ubicado entre los peloteros con mayor ganancia. Su salario no ha sido menor al de 20 millones de dólares desde que firmó ese gran contrato con Texas. En 2009 se convirtió en el primer jugador en superar los 30 millones de dólares.

Precisamente esa cifra de los 30 millones, que fue la ganancia de la empresa de desarrollo de videojuegos Epic Games en 2012, poco a poco se está convirtiendo en la nueva petición de las superestrellas de este deporte. Esos jugadores superdotados, con gran agilidad mental. Que tienen la capacidad de ubicar la pelota donde quieren. Jonroneros. De buena producción de carreras, y sobre todo dominantes. Son por quienes se arriesgan a pagar esta suma con tantos ceros a la derecha.

En 2015, Giancarlo Stanton fue el primero en firmar una extensión por encima de los 300 millones de dólares. Lo hizo con los Marlins de Miami. Fue un acuerdo por 13 años y 325 millones de dólares. Sin embargo, ese monto fue superado el jueves en la tarde, cuando los Phillies de Filadelfia y Bryce Harper acordaron por 13 años y 330 millones de dólares, un monto sorprendente, pero que anualmente no llega a ser el más caro.

Precisamente, por la cantidad de años el promedio anual sufre una leve disminución. El jardinero ganará en promedio 25 millones de dólares anuales, por debajo de lo que ganará Manny Machado (30 millones de dólares), quien recientemente también firmó un contrato por 300 millones de dólares por 10 años. Y, también, muy por debajo de los que ganará el también tercera base Nolan Arenado con los Rockies de Colorado, quien tendrá un promedio de 33.4 millones de dólares anuales tras firmar una extensión por siete años y 260 millones de dólares. Con el paso del tiempo las cifras son cada vez más inimaginables. 

@J_Delahoz

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