Luis Felipe Urueta, un mánager de exportación

Luis Felipe Urueta, técnico de Tigres de Licey de República Dominicana, cerca de hacer historia y convertirse en el primer estratega nacional en coronarse en una de las grandes ligas invernales.

De izquierda a derecha: Mebry Viloria, Jair Fernández, Luis Felipe Urueta y Jólbert Cabrera. / Alex Trautwig, MLB

No cualquier jugador de béisbol tiene la capacidad de convertirse en mánager. Es una tarea ardua, que requiere de mucho liderazgo. De saber manejar un grupo, levantarlo en momentos difíciles y devolverle la confianza cuando las cosas no salen como se espera. Luis Felipe Urueta tiene todas estas cualidades. Tal vez las cosas no le salieron como lo esperó cuando era pelotero. Su carrera fluctuó entre las Ligas Menores de los Arizona Diamondbacks y la liga de Italia, pero cuando tomó la decisión de convertirse en coach, la situación cambió.

Su sello empezó a verse reflejado desde 2011, cuando fue nombrado como mánager de los Leones de Montería de la Liga Profesional del béisbol colombiano. Con esta novena se coronó campeón en 2015, temporada en la que ganó la Serie Latinoamericana. En 2016 repitió título local con los Caimanes de Barranquilla. Gracias a esos éxitos fue nombrado como entrenador de la selección de Colombia, con la que logró clasificarse al Clásico Mundial de Béisbol, un hito para el país, que llegaba por primera vez a este evento, en el que cumplió con una actuación notable frente a grandes potencias de este deporte como Estados Unidos, República Dominicana y Canadá.

El año pasado fue coach del equipo Reno Aces, clase Triple A de los Diamondbacks, y a partir de esta campaña estará con la novena de Grandes Ligas.

Una de las personas que más han ayudado al mánager en su camino en los banquillos es Júnior Noboa. El hoy dirigente de los Tigres del Licey (equipo de República Dominicana) confió en las cualidades del entrenador. En 2016 lo llamó para que fuera asistente de Pat Kelly y en 2017 fue nombrado para dirigir a la novena más laureada del béisbol dominicano. Su designación originó muchas críticas de la afición y de un sector de la prensa en el país caribeño, uno de los de mayor tradición en la pelota caliente. Aunque su campaña no arrancó de buena manera (ocho derrotas en los primeros 10 partidos), logró clasificar al round robin y hoy está disputando el título de ese torneo.

El secreto del buen papel que está cumpliendo el mánager barranquillero es la comunicación y la confianza con los jugadores y el cuerpo de entrenadores. “La idea es crear un núcleo familiar, un ambiente sano, de confianza y de positivismo, esa ha sido la constante durante toda la temporada”, afirmó el estratega, quien añadió que lo que está viviendo en República Dominicana es una experiencia inolvidable. “No solamente por los resultados, sino por los aprendizajes. Mi carrera profesional se beneficia de esto, una experiencia que voy a poder poner en práctica, que me fortalece como hombre de béisbol y como persona”.

En la serie semifinal contra los Gigantes del Cibao, Leones del Escogido y Águilas Cibaeñas tuvo una presentación notable. Se clasificó a la final en la primera posición, con tres fechas de anticipación. “Adaptarse es difícil. Tenía la ventaja de que ya había estado en la liga, que conozco el béisbol dominicano y sé cómo funciona el día a día. Supimos manejar los momentos de dificultad y mantener el liderazgo. Nunca se perdió la confianza en los muchachos. Ellos son los que juegan, los que deben responder dentro del campo y están haciendo las cosas de buena manera”.

La clasificación a la Serie del Caribe está cerca y a la misma vez lejos. El gran obstáculo a superar son las Águilas Cibaeñas. Cualquier descuido puede costarle la final al colombiano, por eso no piensa más allá de los enfrentamientos que tiene que disputar en esta serie. Quiere coronarse campeón en República Dominicana, lo que sería un hito para Colombia, puesto que se convertiría en el primer mánager nacional en lograr un título en una de las cinco grandes ligas de béisbol invernal (Puerto Rico, República Dominicana, Cuba, Venezuela y México). Ese es su anhelo. Un logro que quiere superar para acercarse a su sueño máximo, que es dirigir un equipo de las Grandes Ligas.