Un cuadrangular clasificó a los Azulejos a la serie divisional en la postemporada de MLB

Edwin Encarnación conectó un jonrón en la undécima entrada para que su equipo avanzara en la postemporada de Grandes Ligas.

Edwin Encarnación clasificó a los Azulejos a la serie divisional. Foto: AFP

Parte baja de la undécima entrada, partido igualado a dos y de fondo sonaba el ¡Let’s go Blue Jays! Los Orioles y los Azulejos de Toronto definían un cupo para la serie divisional de la Liga Americana. Fue una batalla extensa de relevistas. Ambas novenas se emplearon a fondo para definir el equipo que enfrentará a los Rangers de Texas. Pero se necesitó más de lo esperado: 11 entradas. Fue hasta ahí cuando la batalla psicológica entre lanzador y bateador, por fin pudo ganarla quien se paró en el plato. ¡Toc! Sonó el batazo del primera base dominicano de los Azulejos, Edwin Encarnación, la bola voló, voló hasta que se perdió entre los fanáticos. Algarabía y alegría. Toronto se quedó con el cupo de comodines. Vencieron 5-2 a los Orioles de Baltimore.

Encarnación fue el encargado de otorgar el boleto de viaje rumbo a Arlington a su equipo. El batazo con dos hombres en base le permitió a los Azulejos mantener la esperanza de regresar a una Serie Mundial, por primera vez desde 1993. Fue un jonrón importante, clave. Incluso más que los 42 que bateó en temporada regular. El inicialista aplastó los sueños de los Orioles con un palo de 443 pies por todo lo alto del jardín izquierdo.

El dominicano, que terminó la campaña como campeón de la Liga Americana en carreras impulsadas – con 127 empatado con su compatriota David Ortiz, de los Medias Rojas de Boston – sacó brillo a su corona al terminar con tres impulsadas de las cinco que anotó su equipo. José Bautista, por su parte, fue el encargado de abrir el marcador en la segunda entrada con un cuadrangular inmenso.  Bautista mandó la bola del otro lado de la barda sin corredores en el camino contra los lanzamientos del abridor Chris Tillman, sin outs en el episodio.

El jardinero derecho de los Azulejos con su batazo empezó a descontrolar la serpentina enemiga y su compatriota Encarnación se encargó de sellar con broche de oro el triunfo. El venezolano Ezequiel Carrera redondeó la producción del equipo de Toronto al remolcar una carrera con sencillo en el quinto episodio, con el que empató 2-2 la pizarra.

En la lomita el cerrador dominicano Francisco Liriano (1-0) se acreditó la victoria en trabajo de una entrada y dos tercios, ponchando a uno. Liriano fue el sexto y último lanzador de los Azulejos, que tuvieron como abridor a Marcus Stroman, quien salió sin decisión después de seis episodios, aceptando cuatro imparables, jonrón y dos carreras. El dominicano subió a la lomita después de que el relevo mexicano Roberto Osuna saliera del campo de juego aparentemente con una lesión. Osuna trabajó una entrada y un tercio efectivos, ponchando a dos, pero abandonó la lomita en la parte alta de la décima entrada.

El mexicano retiró a Chris Davis para iniciar la décima entrada, pero inmediatamente después lo asistieron el piloto John Gibbons y el entrenador George Poulis, y después salió del campo de juego. Por los Orioles el bateador designado Mark Trumbo (1) conectó de cuatro esquinas en el cuarto episodio con un corredor en base. Las dos carreras que remolcó Trumbo fueron insuficientes para evitar la eliminación de los Orioles, que pasaron a las finales con comodín. El derrotado fue Jiménez (0-1) al no sacar ni un out, pero fue castigado con tres imparables, incluido un jonrón y tres carreras.