¡Una mirada a los novatos en las Grandes Ligas!

Del grupo de casi 100 novatos en el béisbol de la MLB, hay cuatro o cinco que despiertan, no sólo interés, sino pasión entre sus seguidores y las respectivas novenas en donde actúan.

¡Una mirada a los novatos en las Grandes Ligas!
Gleyber Torres y Shohei Othani, dos de los novatos que están abriendo los ojos de propios y extraños en las Grandes Ligas. AFP

Si a los aficionados al béisbol de las Grandes Ligas les preguntaran hoy, cuál sería para ellos el Novato del Año en la Gran Carpa, seguramente que muchos darían los nombres de sus favoritos, a través de la camiseta que cada uno de ellos usa en el juego.

Otros, más sensatos, tendrían la opción de referirse a quienes, sin duda alguna, han despertado el mayor entusiasmo por sus condiciones y calidades dentro del juego, y quizás, por decirlo de otra manera, por la forma en que han encarado su tarea dentro de los diamantes.

Unos más que otros, están siendo motivo de muchos comentarios favorables, especialmente sí ese pelotero pertenece a uno de los clubes que, por el momento, están a la vanguardia de su respectiva división y su tarea ha sido más que oportuna y eficiente para su club.

En esa mirada general sobre los novatos, en los dos primeros meses de la campaña y dentro del trayecto de la primera cuarta parte del calendario regular, se puede mencionar, sin temor a equívoco, a jugadores como Gleyber Torres, de los Yanquis de Nueva York; a Shohei Ohtani, de los Angelinos de California, y a Christian Villanueva, de los Padres de San Diego.

Más sonoros, obviamente, Gleyber y Shohei. El primero, por la forma en que se perfila como un prospecto que tiene todo el potencial que los ‘’cazatalentos’’ de la novena de los ‘’Mulos del Bronx’’ le otorgaron desde su comienzo en la vida del beisbol. Y el segundo, por la manera cómo ha encarado su tarea en las Grandes Ligas, adaptándose con mucha sapiencia tanto en su trabajo como lanzador como a la hora de cumplir su labor con el uso del bate, convirtiéndose en una verdadera atracción para su equipo para la crema y nata del béisbol, con la característica especial de ser bateador zurdo y lanzador derecho, algo que ciertamente no se da todos los días.

Un gran líder

El mexicano Christian Villanueva, tercera base de los Padres de San Diego, viene desarrollando una formidable temporada con su club que, aun cuando esta relegado a puestos secundarios en su división y en la Liga Nacional, ha surgido, sin la menor duda, como uno de los más valiosos de la novena.

Líder en cuadrangulares despachados dentro de los novatos, con 15 tablazos de circuito completo, hasta el momento de escribir esta nota, Villanueva compila la mejor marca en carreras impulsadas con 35 producidas, pero se queda un poco en el promedio ofensivo, cuando batea para 241, con 42 inatrapables en 174 turnos al bate.

¿Qué le hace falta al mexicano para crecer como pelotero? Nos parece que muy poco, si tenemos en cuenta que a sus 26 años, exhibe unas condiciones de buen defensor en la ‘’esquina caliente’’ de la divisa de los frailes y un poder al bate altamente calificado. Quizás la tarea que debe desarrollar es ser más paciente a la ahora de consumir sus turnos al bate, porque los 53 ponches que ha recibido hasta el momento contra apenas sus 12 bases por bolas recibidas, así lo demuestran.

El esperado Gleyber

Los Yanquis no se afanaron en llevarlo a la Gran Carpa si no hasta cuando consideraron que el formidable pelotero venezolano ya estaba en condiciones de arribar al béisbol de lujo.

Gleyber era esperado con ansiedad por el equipo, por la propia afición y por sus dirigentes. En él, estaba la esperanza para colocar en la segunda almohadilla a un hombre que, además de ser una excelente manilla, con gran cobertura de la posición, tuviese la capacidad necesaria para ser un peligro en cualquiera posición en el orden ofensivo.

El venezolano está cumpliendo a cabalidad con todas las exigencias que el béisbol solicita. Que no le quepa la menor duda a nadie sobre ese particular. Y si le añadimos que a la ofensiva ha despachado los batazos más oportunos que haya necesitado su club en lo que va de la campaña, para estar de lleno en la disputa por el banderín de la división Este de la Liga Americana, pues hay que concluir que Torres tiene un futuro promisorio en el juego.

Con una ofensiva de 317 hasta el momento, con 38 indiscutibles en 120 turnos al bate, Gleyber ha dado cátedra a la ofensiva y se ha hecho respetar en los momentos cruciales frente a los lanzadores rivales, pese a contar con apenas 21 años.

Es cuarto entre los novatos de las Mayores pero segundo en la tabla de la Americana; Gleyber es, además, segundo en ‘’bambinazos’’ despachados, con 9 estacazos de vuelta completa y segundo en carreras impulsadas, con 27 remolcadas, y en cinco ocasiones, ha sido el hombre productivo en el momento más oportuno para el juego y para su equipo.

Bateador y lanzador

Las expectativas alrededor del japonés Shohei Ohtani se han convertido en realidad, y los Angelinos de California saben que en él hay una verdadera atracción para sus seguidores y para los amantes del béisbol en general.

Ohtani, con la característica oriental clásica de sus deportistas, con disciplina a toda prueba y férrea tarea en su trabajo físico, con su frialdad por demás reconocida y con la forma en que actúa sobre los diamantes, pareciera que superara con creces dentro del juego, sus 23 años de vida.

Ya tiene a la ofensiva 6 batazos de circuito completo, con 20 carreras impulsadas, con 31 indiscutibles en 110 turnos al bate, para una ofensiva de 282, en su asignación como bateador designado, que cumple usando el lado izquierdo del plato, para consumir sus turnos.

Pero cuando sube a la lomita de los sustos, entonces es un lanzador derecho. Y su labor es más que eficiente hasta el momento con el uniforme de los Angelinos. Tiene registro de 4 victorias y 1 derrota, con 3.18 carreras limpias por juego; abanicando a 57 bateadores en labor de 44 episodios y un tercio, mientras que apenas ha entregado 17 bases por bolas.

Gleyber y Shohei, sin duda alguna, tienen un pasaporte de primera mano hasta el momento, para disputarse hasta el último momento, el título de Novato del Año en la Liga Americana de esta temporada, si es que no surge otra gran figura en las Grandes Ligas que llegue a desplazarlos en los meses venideros.

A la ofensiva

La tabla de los mejores bateadores novatos de la campaña, hasta donde va corrido el calendario regular, está encabezada por el guardabosques zurdo de los Piratas de Pittsburgh, Austin Meadows, el hombre nacido en Atlanta, con 23 años, al tener promedio de 404 con el bate, con 19 inatrapables en 47 turnos oficiales, además de 5 cuadrangulares y 8 carreras impulsadas.

La segunda casilla es para Juan José Soto, el dominicano de 20 años, jardinero y bateador zurdo de los Nacionales de Washington, con 15 imparables en 43 turnos, con 349 a la ofensiva.

Christian Arroyo, de los Rayas de Tampa, paracortos con 23 años, bateador derecho, quien suma 10 indiscutibles en 31 turnos, para ofensiva de 323 puntos.

La cuarta posición es para Gleyber Torres, el segunda base de los Yanquis de Nueva York, con sus 317 con el uso del bate.

La quinta está ocupada por el dominicano de 23 años, Jairo Muñoz, de los Cardenales de San Luis, bateador derecho, quien compila 16 inatrapables en 54 turnos, para ofensiva de 296 puntos.

Y cerremos esta tabla a la ofensiva de los novatos, con el dominicano de 23 años y tercera base de los Yanquis, con 53 indiscutibles en 180 turnos, con 294 con el uso del bate, además de 6 ‘’bambinazos’’ y 21 carreras remolcadas.

Entre los lanzadores

Además de la reseña que ya hicimos del japonés Ohtani, quien es segundo para los efectos de los mejores serpentineros entre los novatos, hay que destacar entre los lanzadores, a otros cinco que están exhibiendo una clase de juego valiosa, para constituirse en verdaderas promesas para sus respectivas novenas.

En el primer lugar de la tabla, el derecho mexicano Héctor Velázquez, quien a sus 29 años, pertenece a la rotación de los Medias Rojas de Boston, con el envidiable registro de 5 ganados y 0 perdidos, con 2.12 de carreras limpias por juego, con 20 abanicados en 29 y dos tercios de episodios laborados, entregando apenas 8 transferencias en la tarea desarrollada.

Ryan Yarbrough, de los Rayas de Tampa, lanzador zurdo con 26 años, nacido en la Florida, muestra una tarjeta con 4 ganados y 2 perdidos, 3.38 de efectividad; 52 bateadores ponchados en 53 actos y un tercio, con 17 bases por bolas otorgadas.

El derecho californiano Shane Carle, de los Bravos de Atlanta, con 26 años, quien acumula 3 victorias y 1 derrota, con 2.03 de efectividad, 50 abanicados en 46 capítulos trabajados, ninguna base por bolas otorgada, lo que representa de verdad un absoluto dominio sobre sus lanzamientos.

El quinto en la tabla, es el derecho de los Dodgers de Los Ángeles, Walker Buehler, el hombre de Kentucky, quien a sus 23 años, ya tiene marca de 3 triunfos y 1 derrota, con 2.74 de carreras limpias por juego, 50 abanicados en 46 episodios trabajados, con 11 bases por bolas otorgadas.

Finalmente, el zurdo A.J. Minter, el texano de 24 años, de los Bravos de Atlanta, con 3 victorias y 1 revés, 3.57 de efectividad; 22 ponches propinados en 22 episodios y dos tercios trabajados, con 13 bases por bolas entregadas.

Muchos de estos nombres de peloteros novatos perdurarán por lo menos una década en el béisbol de las Grandes Ligas, y otros tantos, se esfumarán como encanto, como ha ocurrido en más de una oportunidad, pero es indiscutible que el arribo de una nueva sangre para el béisbol de lujo es parte del gran atractivo de las novenas, porque el relevo generacional también hace parte del juego.