Boxeo

Aunque la historia de esta disciplina tiene su origen en Egipto (3 mil años A.C.), serían los griegos quienes la llevaron por primera vez a unos Juegos Olímpicos (siglo VII A.C.).

Para los griegos, el boxeo de esa época era una forma de lucha entre gladiadores, que terminaba la mayoría de veces con la muerte de alguno de los combatientes.

Los guantes eran correas equipadas con puntas metálicas, que hacían de las luchas algo realmente sangriento.

En el año de 1880, el boxeo aficionado empezó a tener una gran práctica, por lo que se creó un reglamento propio.

Y sería en 1904 cuando el boxeo reapareció en unos juegos olímpicos. Aunque en 1912 no se tuvo en cuenta, en las justas de 1920 se consideró definitivamente como deporte olímpico.

A lo largo de la historia de este deporte, se han hecho varias modificaciones al reglamento. Para los Juegos Olímpicos de 1984 (Los Ángeles), se estableció que los boxeadores debían usar obligatoriamente un casco protector.

Para las olimpiadas de Barcelona 1992, se implementó un sistema de puntuación eléctrico que permitió que los arbitrajes fueran más precisos.