Boxeadora Lely Luz recibe flores, pero manda puños

La pugilista de Montería conquistó el título interino de peso superligero del Consejo Mundial de Boxeo al derrotar a la uruguaya Chris Namús.

Cuando nació, a mediados de los años 80, en Montería, Córdoba, sólo se hablaba de las hazañas boxísticas de Miguel Happy Lora, el héroe deportivo de la región. Debió ser por eso que desde muy niña Lely Luz Flórez quiso ser pugilista, al igual que la mayoría de niños que crecieron con ella.

Sin embargo, fue apenas en 1999 cuando decidió dedicarse de lleno al boxeo. Logró varios títulos nacionales aficionados y en 2005 se estrenó en el profesionalismo con una derrota ante su coterránea Liliana Palmera.

En septiembre de 2006 disputó su primera corona mundial. Fue en Alemania ante la local Ina Menzer, con quien cayó por decisión unánime en un combate por el título pluma de la Federación Internacional de Boxeo.

Justo después de regresar de Europa quedó embarazada y decidió retirarse. Tuvo su hijo, pero apenas terminó la recuperación, se dejó tentar por Andy Espinoza, de la empresa promotora Sinubox, quien le prometió el apoyo para que buscara nuevamente una corona orbital.

Regresó entonces con más bríos y se puso a órdenes del técnico Pedro Vanegas, con quien compartió cientos de jornadas de práctica en el coliseo ‘Happy’ Lora de Montería. Allí encadenó cinco victorias en línea antes de lograr el derecho a disputar el título superligero del Consejo Mundial ante la uruguaya Chris Namús, el sábado en la noche, en Montevideo.

La colombiana estaba tan ilusionada y bien preparada, que necesitó apenas de un round para deshacerse de la pugilista charrúa, a la que derribó de un fuerte derechazo cuando apenas iba un minuto y medio de combate.

“Yo sabía que no podía desaprovechar esta oportunidad. Trabajé mucho para lograr este título y hoy lo he conseguido. Se lo dedico a Dios, primero que todo; a mi grupo de trabajo y a mi familia”, dijo la nueva monarca al finalizar la pelea en el Palacio Peñarol, ante unas 10 mil personas, mientras aprovechó para saludar a su pequeño hijo y a su esposo, quien trabaja como escolta en Montería.

Lely, quien está próxima a cumplir 25 años, se convirtió así en la primera mujer colombiana en coronarse campeona del mundo y su nombre se unió al de 34 pugilistas que han logrado títulos en diferentes categorías y entidades, precedidos por Antonio Cervantes, ‘Kid Pambelé’, quien fue el primero, el 28 de octubre de 1972.

Otra mujer nacida en Colombia, pero adoptada desde que tenía apenas un par de meses de vida por una pareja de noruegos, Cecilia Braekhus, se coronó campeona mundial en marzo del año pasado, pero ella realmente nunca ha tenido contacto con nuestro país.

“Ahora hay que pensar en celebrar, en disfrutar esta victoria y compartirla con toda la gente de Montería y de Córdoba, un pueblo amante del boxeo y muy luchador. Yo esperé este momento desde hace años, cuando perdí en Alemania. Me retiré desilusionada, pero regresé con mayor ambición y mucho más fuerte mentalmente”, dijo Lely, quien ahora lleva 14 victorias, siete de ellas por nocáut, y tres derrotas.

“Quiero ser un ejemplo para muchas niñas colombianas que están incursionando en este bello deporte, demostrarles que sí se pueden lograr los sueños y que vale la pena luchar para conseguirlos”, agregó la cordobesa, quien no descartó darle la revancha a su víctima del sábado, aunque “por una bolsa diferente para mí, mucho mejor”.

A pesar de que el boxeo es muy importante para ella, Lely quiere estar preparada para cuando se retire definitivamente y por eso adelanta estudios universitarios de preparación física de alto rendimiento, porque “es algo complementario y me permitirá seguir en el deporte”, aunque sabe que con la hazaña del sábado su nombre quedó ligado para siempre a la historia del boxeo nacional.

Temas relacionados