Brasil y Rusia en la final olímpica de voleibol masculino de Londres-2012

La auriverde fue contundente en el ataque y supo neutralizar la principal arma de los italianos, el saque, lo que le llevó a la victoria.

La selección brasileña de voleibol disputará su tercera final olímpica consecutiva frente a Rusia, tras aplastar el viernes con un contundente 3-0 a Italia, que peleará ahora el bronce con Bulgaria.

La 'canarinha' se impuso en sets corridos de 25-21, 25-12 y 25-21.La auriverde fue contundente en el ataque y supo neutralizar la principal arma de los italianos, el saque, lo que le llevó a la victoria.

"Ya hemos jugado contra Rusia antes, pero sabemos que este juego será diferente y mucho muy difícil. Ellos son un equipo fuerte y jugaron bien en los cuartos de final. Estamos felices de estar aquí, queremos el oro, pero sabemos que será duro", comentó Bernardinho.

Es la primera vez que Brasil enfrenta a Rusia en una final olímpica de voleibol masculino. Ya se encontraron en Londres durante la fase de grupos con victoria contundente para Brasil por 3-0.

"Tenemos que olvidarnos del juego de la primera fase contra los rusos, tendremos otra Rusia el domigo", añadió el estratega.

La auriverde llegó a Londres a renovar la gloria del oro en Atenas, el segundo después del de 1992. Tiene además dos platas olímpicas (1984 y 2008) y nueve Ligas Mundiales, aunque su último papel (sexto lugar, el peor de la historia) despertó dudas por su desempeño en Londres.

Mientras que Rusia, bronce en Pekín-2008, suma tres campeonatos olímpicos, todos ganados durante la era soviética.

Italia una vez más se quedó con las ganas del oro y buscará frente a Bulgaria su tercer bronce. Los de la bota tuvieron un comienzo errante en la fase de grupos pero con su victoria en cuartos de final contra el líder invicto Estados Unidos se colocó el traje de favorita y representaba un peligro para Brasil, enemigo jurado en la disciplina.

"Los límites de nuestras limitaciones igualan las fortalezas del contrario", dijo por su parte el entrenador italiano, Mauro Berruto.

La última vez que ambas selecciones se habían enfrentado fue en noviembre de 2011 en la Copa Mundial de Japón, con triunfo para los de la bota (3-2).

Pero en Londres llegó la venganza con un clásico en el que el 'jogo bonito' se impuso sin ningún tipo de duda.

"Hoy fue un juego perfecto de saque, ataque y defensa. Tal vez y fue la mejor actuación de (el levantador) Bruninho con las colocaciones", comentó Lucas, que terminó el partido con 10 puntos.

Los italianos habían arrancado con una muestra de su potente servicio y marcaron el primer punto con un ace imparable de Ivan Zaytzev.Pero Brasil respondió con fuerza y el partido comenzó en un toma y dame, una guerra de misiles desde todos los flancos, que mantuvo siempre en alto la intensidad de este clásico entre dos grandes del mundo.

El ataque 'canarinho' estaba afinado, con Murillo, Dante y Wallace, aprovechando además las buenas colocaciones del levantador Bruninho. Lucas con Sidao y Murillo también brillaron en el bloqueo, construyendo una pared a prueba de balas italianas, que cada tanto conseguían la forma de pasar.

Murillo aportó 15 tantos y Wallace 12.El opuesto Leandro Vissotto vio uniformado desde el banquillo la partida luego de su lesión en el juego de cuartos que lo sacó del torneo.

Wallace entró en su lugar y jugó un papel crucial en la ofensiva desde la banda derecha.

"Estoy fuera, tengo una ruptura en el muslo. Wallace está al 100%. Estoy sufriendo desde el banco, más que el equipo creo, pero trato de ayudarles en lo que puedo", comentó Vissotto.

Italia se hundió en el segundo set, que Wallace calificó de "atípico, y ahí acabó el clásico.

Brasil aprovechó las frustraciones del rival, que fallaba puntos y erraba sus necesitados saques, y más suelto dominó el set abriendo diferencias de más de 10 puntos, sin bajar la guardia y con Murillo, Dante y Lucas atacando sin piedad.

El punto 20 del segundo fue espectacular. Una pelota atrás que rescató Murillo pegado a la defensa, que el veterano líbero Sergio Santos tocó del lado italiano para que después, ya del lado contrario, Dante bloqueara magistralmente un mate de Luigi Mastrangelo.

Con una diferencia de 12, llegó el punto para set con excelente combinación Murillo-Wallace. Y la segunda manga la entregaron como la primera: con una bola en la red.

"Ese segundo set es uno de los que quiero guardar y mostrar a mis nietos. Fue de final olímpica, técnicamente, tácticamente, como postura. El equipo fue increible. Wallace fue impresionante", dijo el técnico brasileño.

En el tercero hubo tensión en la cancha y hasta intercambio de palabras entre Dante y Cristian Savani.

Un "oh, el campeón volvió" retumbaba en las tribunas del Earl's Court de Londres a medida que se acercaba el triunfo, sellado con un ace de Murillo.

Temas relacionados