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El revuelo desatado por el denuncio de la familia Piquet a la Federación y el posterior despido de Flavio Briatore de Renault no ha sido el peor final para el italiano. El Consejo de Administración de la FIA condenó la carrera del ex patrón de Renault de por vida, prohibiéndole cualquiera actividad relacionada con la Fórmula Uno, incluida la representación de pilotos. Para Renault, el veredicto fue la exclusión de dos años en la competición exenta de cumplimiento si el equipo recae en otro escándalo como el protagonizado con Nelsinho Piquet. La pena no obligará a desembolsar cuantías económicas ni tampoco repercutirá en el Mundial de Constructores.
Las renuncias de Flavio Briatore y Pat Symonds, jefes de equipo e ingenieros respectivamente, evidenció el arrepentimiento de la escudería francesa sobre lo ocurrido el año pasado en el Gran Premio de Singapur, en el que obligaron a Nelsinho Piquet a estrellar su monoplaza en beneficio de Fernando Alonso en una maniobra desesperada de relanzar la carrera del asturiano. Suavizaron la sanción de una expulsión definitiva que se barajaba en un primer momento. Los intereses encontrados de Renault, la FIA y la F-1, unidos a la decisión de la directiva de la acusada, han puesto un bálsamo a algo que, en principio, podía acabar en descalificación total.
El caso Piquet ha sido un calco de lo vivido en McLaren a principios de temporada, en Australia. La cita oceánica concluyó con la penalización de Jarno Trulli (Toyota) por adelantar a Lewis Hamilton con el carro de seguridad en pista (una maniobra prohibida); sin embargo, tras la revisión de los videos y las conversaciones vía radio, la FIA reabrió el caso para restablecer los puntos al italiano y descalificar al equipo británico, al que acusó de mentir en las declaraciones formuladas tras el incidente. El caso desembocó en el anuncio de despedida de Ron Dennis, entonces patrón de McLaren, la pérdida de puntos de la carrera y la amenaza de ser descalificados en tres carreras si reincidían.
Lo ocurrido en febrero se acerca a lo que vive hoy Renault. Hay diferencias notables, no obstante. La primera, y más importante, la seguridad vital de un piloto que fue obligado a estrellarse para beneficiar a otro; las demás, el tiempo transcurrido desde que ocurrieron los hechos hasta hacerlo público y la expulsión definitiva de Briatore. Piquet Jr. siguió corriendo en silencio hasta que sus malos resultados propiciaran su despido. Pero tenía una carta bajo la manga que explotó en la cara de Briatore. Su confesión a la FIA y el consiguiente intercambio de acusaciones entre el brasileño, Briatore y Symonds, puso en entredicho la legalidad moral de uno de los equipos de mayor peso.
Pero hay límites que ni el Código Deportivo de la FIA parece poder franquear. Pese a las evidencias demostradas que revelan las órdenes radiofónicas a Nelsinho durante el G.P. de Singapur 2008 y el asombro de Fernando Alonso momentos antes de entrar a repostar apresuradamente cuando todavía tenía gasolina para un par de vueltas más y el resultado de todo el entramado tejido por Briatore y Symonds, la sanción quedará en nada: Fernando Alonso defendió su inocencia y el equipo salió ileso con una advertencia tras la acusación de Nelson Piquet (padre) de conocer el plan del equipo.
Excluir a un grande como Renault acarrearía consecuencias nefastas para el circo de Bernie Ecclestone, que parece haber perdido la credibilidad. La F-1 necesita equipos para subsistir, y Renault, además de competir, provee a otros (Red Bull) de motores. El daño que la decisión ha provocado en la imagen de la FIA, de la F-1, de Renault está aún por determinar. Haber promovido maniobras que pusieron en riesgo la vida de un piloto y permitir escapar ilesos a los equipos responsables pese a tener evidencias claras de haber cometido una infracción grave son dos motivos que tienen un alcance aún no especificado.
“Briatore me aisló a lo más bajo”: Piquet
El piloto brasileño Nelson Piquet cargó duramente contra el que fuera responsable de la escudería Renault, Flavio Briatore, en un comunicado emitido tras conocerse la sanción al equipo de Fernando Alonso por el incidente de Singapur.
“Mi situación en Renault se convirtió en una pesadilla. Habiendo soñado con correr en la F-1 y habiendo trabajado duro para ello, me encontré a merced de Briatore. Su verdadero carácter, que previamente sólo conocían aquellos que habían tratado con él en el pasado, ahora ya se conoce. Tuvo mi futuro en sus manos, pero no se preocupó por ello. Me aisló y me condujo hasta el punto más bajo que he alcanzado en mi vida. Ahora que lo veo desde fuera, no puedo creer que estuviera de acuerdo con el plan, pero cuando me lo plantearon pensé que no estaba en posición de rechazarlo. Pido disculpas a todos los que trabajan en la Fórmula Uno y a los aficionados”.