Catherine Ibargüen: más motivos para soñar

La saltadora colombiana se impuso en la prueba de salto triple de la Liga de Diamante, a dos semanas de los Juegos Olímpicos.

Cómo no soñar con una medalla olímpica, si a dos semanas de la inauguración de los Juegos de Londres, el próximo 27 de julio, la antioqueña Catherine Ibargüen superó a las mejores saltadoras del planeta, en la octava parada de la Liga de Diamante, justamente en la capital inglesa.

Imposible no pensar que la deportista, de 27 años, tiene con qué repetir esa actuación y dejar su nombre grabado en la historia.
El sábado, Catherine le ganó a la campeona del Mundial de Atletismo de Daegu 2011, la ucraniana Olga Saladukha, quien finalizó en el segundo lugar, y a la británica Yamile Aldama, quien completó el podio.

Ibargüen se colgó así la medalla de oro en el Aviva Grand Prix de Londres, con un salto de 14 metros y 66 centímetros.
En sus seis intentos la colombiana hizo las siguientes distancias: 14,13, 14,28, 14,61, 14,41, 14,27 y 14,66 metros.
Un kilómetro de largo...

Catherine Ibargüen Mena Palacios mide 1,80 metros de estatura y pesa 69 kilos. Está dotada con unas poderosas superpiernas que parecieran tener un kilómetro de largo y que le han servido para quedarse sin rivales en América.

Ahora, ante esa escultural figura de ébano están cayendo doblegadas saltadoras que antes parecían no tener contrincantes en el Nuevo Continente.

“La clave es entrenar todos los días y dejar lo mejor de mí en la pista. No aplazo nada para el otro día y me esmero por ser la mejor”.

Y como detrás de una gran atleta hay un gran entrenador, Catherine tiene en el cubano Ubaldo Duany parte de la fórmula de su éxito. Con su ojo de viejo zorro, hace tres años este curtido entrenador tomó una decisión que para algunos de sus colegas fue una locura: que su diamante en bruto se cambiara del salto alto, donde también triunfaba, al salto triple. Y ya ven los resultados.

Ese talento, sacrificio e inteligencia de Catherine, sumados a la sabiduría de Duany, tienen a la colombiana en el curubito de la élite mundial del salto triple. Por eso es candidata para subirse al podio olímpico en Londres 2012. Pareciera que no bastara con su hazaña en el Mundial de Corea el año pasado, cuando terminó tercera.

Con cautela, y siempre con una amplia sonrisa que deja al descubierto dos perfectas filas de finas perlas, Ibargüen responde como suele hacerlo: “Espero dar lo mejor de mí, y si es posible una medalla, pues orgullosamente será de mi país, pero no me comprometo. Voy a dar lo máximo y daré hasta mi última gota de sudor para hacer una buena presentación en Londres”.

¿Cuánto debe saltar Catherine si quiere colgarse una medalla olímpica? Y Duany, un viejo zorro, contesta sin dudarlo: “Debe estar entre 15,20 y 15,30 metros”.

Ella no la tiene fácil. Saltar más alto y más lejos que sus antagonistas tiene su precio: “Lastimosamente mi prueba es muy fuerte y el salto triple me molesta mucho las articulaciones, los tobillos y las rodillas. Cada ocho días me meto en una tina llena de hielo y, con la ayuda de una fisioterapeuta, hago una rutina para evitar esos dolores”.

Para esta atleta nacida en Apartadó, el 12 de febrero de 1984, “todas las clasificadas a Londres son rivales fuertes, pero he demostrado que les puedo ganar. Si mejoro mi marca, seguro estaré entre las mejores, que es mi sueño”.