Ciclista calificó de absurdo el sistema de antidopaje

Stefano Agostini, que dio positivo en clostebol, indica que el sistema no es capaz de diferenciar un deportista que utiliza un ungüento de uno que se dopa a sabiendas.

Un joven ciclista italiano, Stefano Agostini, que dio positivo el verano pasado, denuncia un sistema antidopaje "absurdo" que no diferencia entre deportistas que toman un ungüento para curarse y los que se dopan a sabiendas.

En una carta abierta dirigida a la Unión Internacional de Ciclismo (UCI) y entregada este miércoles por la Asociación de Ciclistas Profesionales Italianos, el excampeón de Italia juvenil de 2010 explica que acepta su suspensión por "capitulación" y prefiere poner fin a su carrera a sus 25 años.

El joven cuenta cómo está harto de luchar desde septiembre para convencer a las autoridades antidopaje que los rastros infinitesimales de clostebol, un esteroide anabolizante, detectados en su orina en un control antidopaje a finales de agosto, son debidos a una pomada para curar una erupción cutánea que le había prescrito un médico y que él mismo había señalado en el momento de pasar el control.

Según él, la UCI admitió que esta pomada había sido utilizada con fines terapéuticos, lo que no impidió que fuera sancionado con 15 meses de suspensión.

"Me atrevo a decir, mirando la conclusión absurda de este caso, que la red antidopaje de la UCI presenta disfuncionamientos ya que no hace diferencias cuando las circunstancias invitarían a distinguir casos como el mío con el de verdaderos casos de toma de productos dopantes con el fin de mejorar las actuaciones y falsear los resultados", escribe Stefano Agostini.

El ciclista apunta que son "0,7 nanogramos (0,000000007 gramos) de clostebol" para curar una enfermedad lo que significa el fin de su carrera: "pienso que esta historia, que ha destruido mi carrera y destruye mis sueños pondrá en duda también la credibilidad, utilidad e infalibilidad del sistema de control antidopaje".

 

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