¿Comenzó el gran año del ciclismo colombiano?

Los Escarabajos muestran las garras al iniciarse la temporada internacional.

Buenos aires soplaron para los colombianos en el inicio de la temporada ciclística internacional al convertirse en una licuadora que reventó este viernes al líder del Tour de San Luis, en Argentina y que se aseguró el título con el boyacense Dáyer Quintana, como un presagio de lo que será la temporada europea porque en un primerísimo nivel estarán en las grandes batallas cuatro de los nuestros y hasta quizás cinco.

Se sabía que la jornada de este viernes sería la que definiría el título de la carrera y hasta se presentía lo que sucedió, porque tres Escarabajos que militan en los mejores equipos profesionales del mundo serían rivales de peso para el argentino Eduardo Sepúlveda. Y a ellos se unió Roberto Torres para “masacrar” al líder, que guapeó con entereza y batalló hasta el final para quedarse con el subtítulo, por delante de Nairo Quintana y Miguel Angel López, pero que en los kilómetros finales tuvo que entregar su camiseta.

En la mejor carrera de América (triste reconocerlo porque por mucho tiempo ese liderato se lo disputaban la Vuelta a Colombia y el Clásico RCN) Colombia le mostró al mundo sus cartas para la temporada que comienza. En las tres grandes vueltas y en otras competencias de prestigio serán candidatos al triunfo Nairo Quintana, Esteban Chaves, Miguel Angel López y Rigoberto Urán. Y quizás hay agregar al hermano menor de Nairo, quien hasta el año pasado fue un coequipero para el terreno llano y para las rampas iniciales de los ascensos, pero que en San Luis mostró que también puede escalar como los buenos. Es aún prematuro asegurarlo porque la exigencia en estas primeras competencias es muy distinta a la que se encontrará cuando lleguen los grandes retos y solamente entonces se podrá saber si tiene la talla para pelear pruebas de primer nivel y si tiene con qué estar cerca de su hermano mayor. De todas maneras éste es un Nayer muy diferente al del año pasado.

Nairo fue a Argentina a medir cómo va en su preparación para el Tour y salió feliz con el triunfo de Dáyer y con su tercer lugar pues, no era fácil conseguirlo pues rivales que tendrá en Europa esperaban vencerlo y los corredores locales, así como los de las selecciones de países latinoamericanos, se preparan con más tiempo para el que para ellos es su máximo reto y llegan en su estado de forma ideal.

Miguel Angel López solo necesitó unos kilómetros para mostrar su clase, subió con facilidad absoluta y no tuvo dificultad para ganar en la cumbre. Hay que seguirlo muy de cerca pues quienes lo conocen bien aseguran que está hecho para grandes hazañas y que en poco tiempo puede estar batallando al lado de Nairo en las grandes pruebas.

No estuvieron en San Luis Rigoberto Urán y Esteban Chaves que llevan un plan de preparación diferente. El antioqueño está centrado en el Giro de Italia mientras que Esteban ambiciona mejorar los excelentes resultados conseguidos en la Vuelta a España del año pasado. No hay que descartar a ninguno de los dos pues el uno aún mantiene su nivel y quiere aprovechar su experiencia tanto en Italia como en los Juegos Olímpicos y el otro tiene juventud, clase y ganas.

Tal vez en la historia de nuestro ciclismo nunca habíamos llegado a un nivel tan alto. Por lo menos se puede decir que se está a la altura de esos corredores de la década dorada del 80 que abrieron el camino en Europa cuando se batieron con los grandes del mundo: Lucho Herrera, Martín Ramírez y Fabio Parra con la colaboración de figuras como Patrocinio Jiménez, Condorito Corredor, Alvaro Mejía, Oliverio Rincón, Santiago Botero, Alfonso Flórez y tantos otros que consiguieron puestos de privilegio en las clasificaciones finales, títulos de montaña, victorias de vueltas, de clásicas y de etapa en grandes competencias del viejo mundo.

Pero no todo es dicha. Es cierto que nuestro país tiene el mayor número de grandes ciclistas en la actualidad a pesar de que tienen como un contrapeso terrible a una dirigencia mediocre, sin ninguna visión, a unos consejeros a los que no les interesa sino el negocio personal, que tiene a la Vuelta a Colombia a punto de llegar a su nivel más bajo y eso porque la UCI no le aplica sus reglamentos al pie de la letra. En este momento está a años luz de la prueba gaucha. Cuando el Tour de San Luis comenzó a tomar vuelo muchos pensamos y dijimos que se podría aprovechar esa competencia para traer los mismos equipos profesionales europeos a una prueba del mismo estilo que se podría correr en el Valle, el Cauca, Quindío, Risaralda y Caldas, con dos etapas de montaña que no fueran demasiado exigentes. Vendrían felices por poder entrenar y competir en el trópico y no por carreteras congeladas por el invierno y porque muchos de ellos se quedarían unas semanas para entrenar en altura. ¡Qué triste que nuestros ciclistas lleguen a la cumbre y que para llegar allá tengan que irse muy jóvenes pues acá no aprenden sino mañas, mientras que los dirigentes duermen el sueño de los justos! ¿Pero si serán justos?

 

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