Comenzó el sueño rosa de Nairo

El boyacense y su equipo dieron una demostración de poderío en el ascenso al Blockhaus. Tercer triunfo colombiano en la edición del centenario, tras los dos anteriores de Fernando Gaviria, quien conservó la camiseta morada.

El ciclista colombiano Nairo Quintana disfrutó en el podio con la camiseta que lo identifica como el líder del Giro de Italia. / AFP

Un tremendo golpe de autoridad dio ayer el ciclista colombiano Nairo Quintana, al ganar la novena etapa del Giro de Italia, con llegada en el alto de Blockhaus, un premio de montaña de primera categoría con el que se comenzó a seleccionar definitivamente el grupo de candidatos al título de la prueba.

La tercera victoria de Nairo en dos participaciones en la carrera rosa es también la tercera en esta edición para Colombia, tras las dos que lleva Fernando Gaviria, y la número 25 para ciclistas de nuestro país desde 1973, cuando Martín Emilio Cochise Rodríguez se impuso en una fracción.

Además del triunfo parcial, el boyacense asumió el liderato de la clasificación general, que desde el martes pasado estaba en poder del luxemburgués Bob Jungels, uno de los grandes damnificados de la jornada.

En la segunda gran cita con la montaña en la edición del centenario del Giro, el equipo Movistar hizo un trabajo impecable y le puso en bandeja la victoria a Nairo, quien con astucia y habilidad se deshizo de sus rivales en los kilómetros finales y cruzó primero la meta, con 24 segundos de ventaja sobre el francés Thibaut Pinot y el holandés Tom Dumoulin, segundo y tercero respectivamente.

En la general, el colombiano le sacó 28 segundos a Pinot y 30 a Dumoulin, uno de los favoritos para imponerse en la etapa del martes, una contrarreloj de 39,8 kilómetros en su mayoría plana, pero con un par de repechos duros, en la que incluso podría desplazar del liderato a Quintana, que disfrutará hoy, vestido de rosado, la segunda jornada de descanso de Giro 2017.

“Todos mis compañeros hicieron un gran trabajo y pudimos ganar la etapa. Ahora queda mucho Giro, pero estoy bien, me siento contento y en buena forma. Vamos a ver si podemos mantenernos así en las etapas que vienen”, aseguró Quintana al final de la fracción de 152 kilómetros de recorrido.

El campeón defensor y uno de los máximos candidatos al título, el italiano Vincenzo Nibali, sufrió mucho en el ascenso final para entrar quinto en meta, a un minuto, por lo que quedó en quinta posición, a más de un minuto del colombiano.

Gran trabajo del Movistar

Aunque Nairo, ganador del Giro en 2014, demostró su excelente estado de forma con varios ataques en el último puerto de montaña, cuando logró sacar de rueda a Pinot y Nibali, parte de su éxito se le debe al excelente trabajo de su equipo, que hizo todo de acuerdo con lo planeado por el técnico Eusebio Unzué.

“Sabía que era una jornada para medir las fuerzas y por eso tratamos de poner un paso fuerte para no permitir fugas y llegar adelante a la última subida. Allí era importante abrir algo de distancia con los otros rivales de cara a la crono del martes. Después del primer ataque, he visto que Pinot y Nibali me seguían, pero lo he seguido intentando una y otra vez hasta que he podido finalmente soltarlos y seguir hacia adelante”, analizó Quintana.

“Esta victoria va dedicada en primer lugar a todos los aficionados colombianos y latinoamericanos, también a Michele Scarponi —fallecido el 22 de abril—, de quien lamento mucho su pérdida, y también a mi mujer y todas las madres en su día”, añadió sobre la celebración de este domingo en Colombia.

Antes de dejarlo en la mitad del Blockhaus con los hombres fuertes del pelotón, el equipo Movistar llevó protegido a Nairo. Winner Anacona y el costarricense Andrey Amador fueron quienes le pusieron el pecho a la brisa y aceleraron a unos 25 kilómetros de la meta.

Otro factor que favoreció el buen resultado del Movistar en la etapa fue una caída masiva cuando se iniciaba el ascenso definitivo, a unos 14 kilómetros de la llegada. Una moto de la policía parqueada a un lado de la carretera impidió el paso del holandés Wilco Kelderman, que se cayó arrastrando a una quincena de corredores, entre ellos el británico Geraint Thomas, líder del equipo Sky y hasta ayer segundo de la general, quien retomó la marcha, pero perdió mucho tiempo en la jornada, así como su compañero español Mikel Landa, el otro líder de la formación británica.

También se vio implicado en la caída el británico Adam Yates, cuarto en el pasado Tour y otro de los candidatos al título en Milán, quien también continuó en la etapa, aunque con dolores y mucha desventaja con los hombres de cabeza.

“Esto no debería ocurrir, no sé qué decir, es ridículo. Un ciclista delante de mí fue tumbado por esa moto. En la caída, mi hombro se ha dislocado. Me sentía bien hasta la caída; ahora mi carrera ha acabado”, dijo Thomas, ahora a más de cinco minutos de Quintana.

Hoy será la segunda de las tres jornadas de descanso de la carrera, que vuelve el martes con la primera contrarreloj, entre Foligno y Montefalco.

Dumoulin, uno de los mejores especialistas del mundo, tendrá la oportunidad de asaltar el liderato, aunque Quintana ha mejorado mucho en las fracciones a cronómetro.

Sería normal que el holandés desplazara a Nairo del primer lugar, aunque el colombiano está muy optimista: “Ahora mismo estoy preocupado por recuperar fuerzas y descansar bien. Aún falta mucha carrera. Ni se definió hoy (ayer), ni se definirá el martes. Hay muchos corredores con buena forma, entre ellos yo. Vamos a ver quiénes llegan así a la tercera semana, algo que no es fácil”.

Los otros cuatro colombianos en la competencia siguen cumpliendo con sus labores de gregarios. Anacona firme al lado de Nairo hasta donde lo requiere. Sebastián Henao ayer tuvo que esperar a Landa y luego a Thomas para intentar ayudarlos a recuperar tiempo con respecto a los punteros. Ante la complicada situación del Sky, que prácticamente resignó las opciones de título, podría tener mayor libertad para meterse en una fuga o intentar algún triunfo parcial.

Fernando Gaviria sigue siendo el líder de la clasificación por puntos y una de las estrellas del pelotón. Esta semana tendrá un par de oportunidades de ganar etapa si se presenta llegada masiva. Su objetivo ahora es defender la camiseta morada y terminar la carrera.

Daniel Martínez aseguró que, tras una primera semana muy dura, se ha recuperado de sus problemas físicos, así que seguramente tratará de figurar en una próxima fracción.

El sábado, final en ascenso

Después de la crono del martes habrá tres etapas de transición. La del miércoles termina en descenso, pero tendrá dos premios de montaña de segunda categoría y dos de tercera, propicios para las escapadas.

El jueves podría haber llegada masiva, así como el viernes, pues los kilómetros finales serán totalmente planos, mientras que el sábado podría haber muchas novedades porque la etapa termina en un duro premio de montaña de primera categoría, en un recorrido muy similar al de ayer.

“Hay que ir día a día. No podemos planificar la última semana sin saber qué pase en esta, así que iremos resolviendo las cosas sobre la carretera, como debe ser”, sentenció ayer el técnico de Nairo, Eusebio Unzué, orgulloso del colombiano y de su poderoso equipo, quienes demostraron una vez más que son los mejores del mundo.

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