Daniela Carolina Munévar: la primera ciclista paralímpica

La boyacense, de 21 años, consiguió este jueves el primer diploma para Colombia en los Juegos de Río 2016.

Carolina Munévar en el velódromo de Río de Janeiro, antes de la prueba de este jueves. / CPC
Carolina Munévar en el velódromo de Río de Janeiro, antes de la prueba de este jueves. / CPC

Carolina Munévar no se conformó con ser la primera mujer en la historia nacional que participó en pruebas de ciclismo en unos Juegos Paralímpicos. Sabía que su talento le daba para llegar mucho más lejos y en su primera competencia, de las tres en las que va a participar en Río 2016, terminó en la quinta casilla de la clasificación en la persecución, con un tiempo de 4 minutos, 21 segundos y 942 centésimas, y recibió el primer diploma paralímpico para la delegación nacional, que es de 29 atletas.

Como ocurre con la mayoría de los atletas paralímpicos, la historia de Carolina Munévar es de mucho valor, amor propio y fortaleza. A los 14 años ingresó a la escuela de ciclismo de su pueblo, Cucaita, en donde el gran ídolo de este deporte era Rafael Antonio Niño. Poco a poco les demostró a sus entrenadores que tenía mucho talento y por eso fue llevada a competir en dos Vueltas del Futuro, en 2013, con tan sólo 17 años, y terminó décima, lo que le dio motivación para seguir con su sueño.

Hasta entonces todo transcurría normal para ella, que siempre se caracterizó por ser una persona comprometida con sus obligaciones académicas y deportivas. Dividía sus jornadas entre el ciclismo y el estudio de agrobiotecnología en el Sena de Duitama. Era su rutina. Y para llevarla a cabo se transportaba en bicicleta. Pero la tarde del 23 de abril de 2014 su vida cambió para siempre. Tomó su bicicleta, salió de clase y emprendió la ruta hacia su casa por el carril derecho de la vía, sin embargo, se le atravesó un camión y fue arrollada.

La atención médica tardó. Su estado era delicado y ante la demora de la ambulancia su vida corrió riesgo. Carolina se despertó en un centro hospitalario de Boyacá, pero fue remitida de urgencia a la clínica Samaritana de Bogotá, en donde le amputaron la pierna izquierda. El golpe inicialmente fue muy duro para su familia, en especial para su papá, quien no era capaz de verla así e intentaba no tener mucho contacto con ella.

Pero sin buscar lástima, y despertando admiración en todo su entorno, Carolina decidió volver a subirse a la bicicleta. Uno de los atletas paralímpicos que representan a Colombia en Río 2016 la motivó a seguir con su sueño de ser pedalista profesional. Álvaro Galvis ya había ganado competencias como paralímpico y, al verlo, Carolina pensaba: “¿Cómo hará ese señor?”. Galvis se encargó, junto con José Castro, de prepararla y ella ha sabido corresponder a sus enseñanzas. No sólo con el diploma paralímpico que consiguió este jueves, sino porque a sus 21 años es una promesa de este deporte en Colombia y seguramente ya le llegará el momento de colgarse el oro. En Río 2016 participará en tres pruebas más, dos de ruta y una de pista.