Diego Andrés Suta, el 'Pibe' que quería seguir los pasos de Rigoberto Urán

En los primeros kilómetros de la segunda etapa de la Vuelta de la Juventud, el cundinamarqués de 22 años, que hacía parte del club de ciclismo más antiguo de Colombia, falleció tras un accidente. Luto.

Diego Andrés Suta (a la derecha). Foto: Fedeciclismo
Diego Andrés Suta (a la derecha). Foto: Fedeciclismo

En 2014, cuando Rigoberto Urán se vestía parcialmente con la maglia rosa del Giro de Italia, había otro hombre de cabello rizado que lo observaba con admiración y deseo de llegar a ese nivel ciclístico. Por ese entonces, este rubio no imaginó que su nombre sería conocido por la opinión pública dos años más tarde. Lamentablemente, por una trágica noticia.

Y es que este martes la carretera entre Pasto (Nariño) y El Bordo (Cauca), y sus anhelos por no ser último en la segunda etapa de la Vuelta de la Juventud, acabaron con las ilusiones de Diego Andrés Suta de subirse a un podio en las grandes vueltas del mundo. En el recorrido de 162 kilómetros se vio retrasado del pelotón, y en el descenso del Alto de Daza decidió bajar a toda velocidad. Infortunadamente no pudo controlar su amada bicicleta y terminó estrellándose contra una baranda que le propinó la muerte.

Suta, llamado entre sus compañeros de equipo, el Club Ciclo Asses, como 'El Pibe', por su cabellera parecida a la del reconocido exfutbolista, había nacido en Nemocón, de familia campesina. Esta era su primera Vuelta de la Juventud. Según los testigos, el pedalista iba de último en el lote, en el kilómetros dos de la fracción, que arrancó con un gran ascenso. Al término de la subida, llegó el descenso y él, en su afán de recuperar terreno, bajó velozmente y en una curva perdió el control de su bicicleta, se cayó y se estrelló con una baranda. Según Hernando Zuluaga, vicepresidente de la Fedeciclismo y director de la carrera, “el accidente no se presentó por problemas de la carrera. Lamentablemente el muchacho cayó y perdió la vida casi de inmediato”.

El pedalista, que falleció a los 22 años, fue criado por su abuela, Rosa Robayo, a quien amaba tanto como a sus pedales por criarlo, por cuidarlo, por mimarlo. La visitaba con frecuencia cuando no estaba trabajando en una fábrica de bloques, en Nemocón, en donde ganaba poco dinero, pero siempre le alcanzaba para aportar a su hogar, en la vereda La Ruidosa. Allí vivía hace cuatro años con su prima Gloria Hernández, su tía María Mercedes y el esposo de ella, Nemesio Hernández.

El Ciclo Asses, afiliado a la Liga de Ciclismo de Cundinamarca y el más antiguo en Colombia con más de 50 años, que apoya constantemente a los jóvenes talentos que quieren iniciarse en el ciclismo, acogió hace seis meses a Diego, quien es recordado por sus cercanos como una persona alegre, buen corredor, arriesgado, que le gustaba el hecho de que su cabello se moviera con el viento mientras pedaleaba. De su resultado en la Vuelta de la Juventud dependía si era impulsado a competir en el Clásico RCN.

Todos los días se entregará la camiseta de la combatividad a su nombre y durante la carrera los ciclistas portarán una cinta de luto. La noche de este martes el cadáver fue trasladado a Bogotá.

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