El alemán André Greipel ganó cuarta etapa del Tour de Francia

Fabian Cancellara se mantiene al frente de la clasificación general.

El alemán André Greipel (Lotto), se impuso al sprint este miércoles en la cuarta etapa del Tour ciclista de Francia, con un recorrido de 214,5 kilómetros entre Abbeville y Ruán, mientras que el suizo Fabian Cancellara (RadioShack) sigue vistiendo la malla oro de líder.

Por su parte, el británico Mark Cavendish quedó retrasado por una caída colectiva a unos 2.700 metros de la meta, y no pudo participar en el embalaje final en la ciudad-puerto del Sena.

El italiano Alessandro Petacchi llegó segundo en la etapa, por delante del holandés Tom Veelers y el australiano Matt Goss.

La fuga de la jornada fue lanzada en la partida desde Abbeville, y en ella participaron el japonés Yukiya Arashiro y los franceses David Moncoutié y Anthony Delaplace.

Este trío logró una ventaja de 8 minutos y 40 segundos en el kilómetro 16, pero fue controlado a distancia por el pelotón, muchas veces remolcado por los compañeros de equipo de Greipel.

La ventaja de los fugados se redujo sobre todo en la última hora de carrera, antes de aproximarse a Ruén, la "ciudad de los cien campanarios", tras una escapada de 206 kilómetros.

El intento de Sylvain Chavanel y de otro francés, Samuel Dumoulin, relevado por el holandés Wouter Poels, también fracasó sobre el final, bajo un cielo muy soleado en Normandía, a pesar de un breve chubasco.

Greipel, de 29 años de edad, logró su victoria 82, la segunda en el Tour después de la lograda el año pasado en Carmaux (Tarn), superando a Cavendish, y es su decimocuarta de la temporada.

El germano, poseedor de un físico muy atlético (82 kg de peso 1,84 m de estatura), se había clasificado segundo en el primer sprint masivo de esta "Grande Boucle", el lunes en Tournai, Bélgica, precisamente por detrás del británico, campeón del mundo.

La quinta etapa de la competición se disputa el jueves entre Ruán y Saint-Quentin, con una distancia de 196,5 km.

La misma no ofrece ninguna dificultad en su relieve, más bien se trata de la típica de perfil llano del Tour de Francia. A no ser que la meteorología lo impida, los participantes terminarán de manera muy previsible con un sprint al llegar a una meta en la que antes se impuso el australiano Robbie McEwen, en la edición de 2006.

La etapa finaliza con una gran línea recta, en los Campos Elíseos de Saint Quentin.

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