El cruel descenso que tuvieron que sortear los ciclistas en Río 2016

En las dos pruebas de ruta, cuatro pedalistas se fueron al suelo bajando este puerto de primera categoría. Sergio Luis Henao, Vicenzo Nibali, Richie Porte y Annemiek van Vleuten los afectados.

Sergio Luis Henao fue uno de los perjudicados en el descenso de Vista Chinesa. Foto: AFP

Cuando se conoció el recorrido de la prueba de ciclismo de ruta en Rio-2016, Vista Chinesa rápidamente se convirtió en uno de los temas de conversación preferidos de los especialistas.

Tres vueltas los chicos y una las chicas, con terribles subidas y peligrosos descensos. Lo que ocurriera antes parecía tener poca importancia: los y las deportistas se jugarían todas sus fichas en ese momento, al estar tan cerca la meta.

Un momento idóneo para que los escaladores se lucieran... aunque luego había que bajar. Siempre se habló de las rampas y no tanto de las bajadas que, a la postre, acabaron marcando el devenir de ambas pruebas.

El sábado, Vincenzo Nibali, uno de los favoritos, encaró primero la última cuesta abajo, con Sergio Luis Henao, justo detrás. Curva, curva y al suelo. Se había acabado su carrera cuando ya visualizaba el oro. Henao corrió aún peor suerte, al tropezar con 'El Tiburón'. Resultado: rotura de clavícula para el primero, fractura en la pelvis para el segundo.

El australiano Richie Porte ya había probado el sabor del suelo una vuelta antes en un lugar parecido con su pertinente lesión en el hombre, que hará que se pierda la contrarreloj del miércoles. Vista Chinesa se acababa de cobrar a sus tres primeras víctimas.

Otros directamente se rindieron. Bajaron los brazos y abandonaron la carrera.

El domingo llegó el turno de las mujeres. La joven de 20 años Lotte Kopecky protagonizó el inicio de la carrera con una larga fuga. Pero daba igual. Todas las miradas seguían puestas en Vista Chinesa.

Incluso cuando la vigente campeona olímpica Marianne Vos tomó cerca de un minuto de ventaja junto a un selecto grupo.

Las estadounidenses y las holandesas sabían dónde estaba la clave de la carrera. Vista Chinesa aguardaba.

Annemiek van Vleuten lo interpretó a la perfección, se puso en pie y pedaleó con rabia. Se estaba jugando la medalla de oro. La norteamericana Mara Abbott se quedó a su rueda, con un amplio margen sobre sus perseguidoras.

De repente y sin previo aviso, la bicicleta de van Vleuten se dio la vuelta y la deportista sufrió una escalofriante caída que la dejó inmóvil durante varios segundos. La televisión buscaba algún movimiento pero éste tardó en llegar.

Abbott consiguió evitarla aunque perdió la presea en la recta final, en detrimento de la también holandesa Anna van der Breggen, oro, la sueca Emma Johansson y la italiana Elisa Longo Borghini, plata y bronce respectivamente.

"Annemiek está en la ambulancia, está plenamente consciente", tranquilizó Maurits Hendriks, el jefe de misión de su país, al final de la carrera.

Pero el daño ya estaba hecho. La cruel Vista Chinesa se había cobrado a su última víctima en los Juegos de Rio-2016.