Fue campeón nacional de ruta en 2016

El empuje de Edwin Ávila

El vallecaucano es el líder del Team Iluminate, uno de los equipos invitados a la Vuelta a Colombia. Por segunda vez en su carrera compite en esta prueba. Su principal objetivo es terminarla.

Edwin Ávila (27) fue segundo este año en el Tour de Corea y Taiwán. / Cortesía

Una sonrisa siempre adorna su cara. Nada lo derrota. Siempre le encuentra el lado positivo a todo. Los problemas son pasajeros y en la debilidad encuentra la fortaleza. Ese es el pensamiento de Edwin Ávila, quien con un par de palabras se encarga de hacerle olvidar un día complicado a cualquiera. “Me quieren mucho por eso”, dice este caleño de 27 años que es parte fundamental del estado anímico del Team Illuminate de Estados Unidos, uno de los invitados internacionales en la Vuelta a Colombia 2017.

Pero esa alegría que irradia Edwin Ávila se combina con una timidez extraña. Impulsos que lo cohíben, incluso que le impiden, en ocasiones, hablar con una mujer. “Siempre he sido alegre. Lo único malo es que con las mujeres soy tímido. Soy penoso para decir las cosas directamente”, cuenta con una leve coloración en su rostro. Y esto se traslada a su campo profesional. “Cuando me toca liderar, me da pena decirle a cada uno qué es lo que hay que hacer”.

Cuando se monta en la bicicleta, esa timidez desaparece. Es un pedalista letal, con la capacidad de vencer a los mejores del país, como lo demostró en el Campeonato Nacional de Ruta en 2016, en el que les ganó a Sergio Luis Henao, Nairo Quintana y Winner Anacona, entre otros. Su historia e en Bogotá en el 2004. Con algunos ahorros su papá, Alcibíades, le compró una bicicleta, con la que salía a entrenar entre dos y tres veces por semana. Patios era su ruta favorita. No llevaba mucho practicando cuando compitió en su primera carrera: el circuito al barrio 7 de Agosto. Ese domingo, bajo un torrencial aguacero, ganó sin mucho esfuerzo.

En esa competencia estaba el entrenador de la selección de Bogotá, el cubano Tony, quien no dudó dos veces en llamarlo. “Me probé con ellos y me puso a entrenar en el velódromo Luis Carlos Galán”. Ese fue su primer contacto con la pista. Los entrenamientos lo pusieron a dudar. Pero gracias a la buena actitud superó ese bache. Le cogió amor al ciclismo y los resultados se vieron de inmediato. “Empecé a ganar siempre, entonces todo lo hice con buen ánimo”. Su nombre pasó a sonar tanto a nivel nacional como internacional. La medalla de bronce en la madison en el Mundial Juvenil de Pista del 2007; oro, plata y bronce en la persecución por equipos en las Copas Mundo de Cali en 2008, 2009 y 2010; campeón mundial en la prueba por puntos en 2011 y 2014, fueron algunos de los resultados.

Pero de medallas no vive el hombre, como bien lo resalta Edwin Ávila. Por eso dejó la pista y pasó a la ruta.

A esta Vuelta a Colombia llegó como líder del Team Illuminate y las expectativas son muchas: ganar etapas y hacer una buena presentación. Pero la principal, la que se eleva sobre todas, es terminar la competencia. “La primera vez que la corrí sabíamos que íbamos sólo cinco o seis días porque íbamos para los Juegos Olímpicos de Londres y nos retiramos cuando empezó la subida, así que realmente no sé qué es la Vuelta a Colombia”, concluye el corredor.

 

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