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El hombre detrás del futuro de Nairo Quintana

Giuseppe Acquadro, el agente del ciclista colombiano, habló con El Espectador de lo que será la temporada 2020. Aunque no hay un anuncio oficial, el paso del boyacense al equipo Arkea es un hecho. Ganará menos, pero pidió que le contrataran a su hermano Dáyer y a Winner Anacona, y que le garantizaran participar en el Tour del próximo año.

Nairo Quintana completará ocho temporadas con el Movistar. Ha ganado 37 etapas y suma 29 podios (14 títulos) en 52 carreras. / EFE

A Giuseppe Acquadro no parece afectarlo la canícula de Nimes. De hecho, uno de los agentes más importantes del lote mundial se permite ir de pantalón largo y camisa de algodón cuando la temperatura, a la sombra, es de 34 grados. Con un calor sofocante son pocos los que se atreven a no usar bermudas, y uno de ellos es el italiano, que antes de la salida de la etapa 16 del Tour de Francia camina por los buses de los diferentes equipos, saluda a los mecánicos, entrenadores y corredores. Su primera parada es el Ineos, escuadra en la que ha puesto al ecuatoriano Richard Carapaz para la próxima temporada. El ganador del Giro de Italia 2019 cobrará una millonada con los británicos gracias a la buena relación que lleva Acquadro con Dave Brailsford.

Con el mánager del antiguo Sky cruza un par de palabras, le pregunta por otros dos de sus representados (Egan Bernal y Michał Kwiatkowski) y sigue su camino. “Tengo que saber todo lo que pasa con ellos. Qué les gusta, qué no, qué les incomoda, cómo los tratan. Mi trabajo no es solo buscar oportunidades, es lograr calidad de vida para los deportistas”. Acquadro es de Biella, un pueblo pequeño de la región de Piamonte a los pies de los Alpes, donde su padre tuvo una panadería durante muchos años. Y él, como era costumbre, también fue panadero, también se levantó a las cuatro de la mañana para hacer la masa y después hornear un producto hecho durante horas y que se vendía en minutos.

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“El don de la paciencia y de hacer las cosas bien. Si en el proceso cometes un error dañas todo. Y así es el mundo del ciclismo: si no haces las cosas paso a paso no hay vuelta atrás”. Acquadro sigue su camino, llega al bus de Movistar y pasa derecho. No quiere hablar de su relación con Eusebio Unzué, pero se especula que está rota, que lo que antes fue una alianza estratégica ahora no pasa de un saludo cordial. “La moral de Nairo Quintana está un poco baja por la fricción que hay en el equipo, pero espero que con el cambio de aire retome su nivel y vuelva a ganar”.

Luego Giuseppe se detiene frente a la gente del Arkea y empieza a dialogar con Emmanuel Hubert, el hombre más poderoso del equipo francés. Lo que se ha acordado ya es imposible de ocultar, la caravana del Tour de Francia lo sabe sin necesidad de que se haya confirmado: Nairo estará con ellos en 2020. Se habla de un millón y medio de euros por temporada (en Movistar gana tres), de que le llevarán a su hermano Dáyer y a Winner Anacona, y que le garantizan la participación en el Tour del próximo año. “Hay que esperar”, responde, pues sabe que hasta el 1° de agosto no se puede decir nada y que mientras que él y Quintana no lo confirmen todo será un rumor.

Al poderoso agente italiano, que acapara el mercado de manera abrumadora, lo quieren poco sus colegas. Incluso se dice que recurre a tácticas poco usuales para que los ciclistas firmen con él. Otro empresario le dijo a este diario que en una ocasión llamó al abuelo de un pedalista para que convenciera a su nieto de firmar con él y no con el equipo directamente. “Eso es bajo. No puedes llegar a esos niveles, pero parece que a él no le importa siempre y cuando logre lo suyo”. Y sobre esto Giuseppe cree que es envidia y que la coherencia de las cosas la da uno mismo y que a los demás les da miedo aceptar que su éxito no tiene nada que ver con suerte, que es una labor de largo aliento.

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“Cuando conocí a José Rujano me di a la tarea de mirar más de cerca a los colombianos y di con Rigoberto Urán y Sergio Luis Henao. Me llamaron la atención y, al día de hoy, si hablas con ellos, están felices conmigo. Eso no lo valora nadie”. Curiosa respuesta para alguien que ha ido poco a nuestro país (dos veces por mucho) y que prefiere hacerlo todo desde la lejanía, aunque la palabra “inmersión” sea el sustento de su teoría.

La lista de sus apoderados es larga, pasando por Nairo, Bernal, Urán, los primos Henao, Esteban Chaves y su hermano Brayan, Carapaz, Iván Sosa y Andrey Amador, solo por nombrar a algunos. “Algo tendré porque hasta ahora nadie se ha quejado”, apunta con una sonrisa forzada, pero no falsa. Cada gesto y cada palabra están medidos y por eso es complicado sacar algo de más a una persona que se sabe blindar, que incluso no miente, pero sí distrae para dinamitar el mercado, para sacar provecho de lo que al fin de cuentas es un negocio o un acuerdo, como él prefiere llamarlo para quitarle lo cruel de la transacción. “Nairo va a estar bien. Colombia puede estar tranquila”. Acquadro es interrumpido por un sujeto que parece su sombra, que se viste igual que él y que le dice que es hora de irse. “Nunca está de más tener seguridad”.

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2019-07-23T15:46:02-05:00

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Camilo Amaya - Enviado Especial a Nimes

Ciclismo

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