El hombre que ha competido en las tres grandes del ciclismo por siete años consecutivos

Adam Hansen, el Forrest Gump de las bicicletas. Con su participación en la ronda ibérica, el australiano competirá por séptima vez consecutiva el Giro de Italia, el Tour de Francia y La Vuelta a España en un mismo año. Siempre las ha terminado.

EFE- Kim Ludbrook

El maillot rojo de líder de la Vuelta a España queda bastante lejos de sus aspiraciones, aunque lo lucirá en el arranque de esta 72 edición porque es el color oficial del equipo al que pertenece, el Lotto-Soudal, pero Adam Hansen volverá a ser uno de los protagonistas de la carrera.

Ninguno de sus rivales ha sido capaz de cabalgar sobre su maquina de manera consecutiva en un mismo año en Giro de Italia, Tour de Francia y Vuelta a España con el añadido de acabarlas, algo que el australiano de Gold Coast va a intentar completar a partir del sábado por séptimo año seguido. (Leer más: Contador me motivo a La Vuelta)

Hansen (1981) ha sobrevivido estos siete años a las adversidades propias de los 23 días habituales que abarca cada una de las tres grandes, que puntualmente ha sido incluso alguno más. Calor o frío, lluvia o viento, o en forma de males físicos difíciles de curar o bichos con ganas de incordiar, no le han impedido llegar hasta el final en cada una de ellas.

Si los ciclistas, como se dice habitualmente, están hechos de otra pasta, el canguro está demostrando que él es una versión claramente mejorada, al menos en lo referente a resistencia y supervivencia.

Su récord todavía va un poco más allá porque su inesperada aventura propia de "Forrest Gump", como le conocen muchos dentro y fuera del pelotón, comenzó el 20 de agosto de 2011 en Benidorm cuando se alineó en la salida de la Vuelta y desde entonces ha sido un no parar. (¿La Vuelta a España será un paseo para Froome?)

Ya ha completado con éxito seis ciclos de tres grandes consecutivas, con el añadido de dos triunfos parciales de etapa en Pescara en el Giro 2013 y en Cangas de Morrazo en la Vuelta 2014. El dorsal 158 que lucirá en Nimes tratará de llevarlo hasta el final de nuevo por decimonovena vez.

De hecho, el registro que en su día estableció el español Bernardo Ruiz, que sumó doce consecutivas entre el Giro de 1954 y la Vuelta de 1958, o Marino Lejarreta, con diez entre los Tour de 1988 y 1991, quedan lejos, tan lejos como que Hansen prácticamente habrá doblado al vizcaíno de Berriz si arriba a puerto en Madrid.

Toda esta hazaña ha estado a punto de vivir su punto y final este año en la carrera española, cuando en un principio el nombre de este ciclista afincado en la República Checa no fue incluido por sus directores Mario Aerts y Marc Wauters en la lista de preinscritos que presentaron en su momento a los organizadores de la Vuelta. Algo que supuso una auténtica sorpresa para el propio Hansen.

Tras conocer la decisión de su equipo y sus directores aseguró no sentirse "feliz" con aquella decisión porque así no era, dijo, "como yo quería que terminase" esta aventura, pero la aceptaba.

Sin embargo la caída hace 11 días en un entrenamiento de su compañero el alicantino Rafael Valls, en la que se fracturó la cadera con lo que daba por concluida la temporada, le suponía tener de nuevo las puertas abiertas para volver a ponerse el dorsal en una grande. (Miguel Ángel López buscará el desquite en La Vuelta a España)

El mérito de Hansen, que fue campeón australiano de contrarreloj en 2008, es haber completado en estos siete años esas dieciocho grandes defendiendo los colores de un solo equipo, el actual Lotto Soudal, aunque cuando llegó en 2011 era Omega Pharma-Lotto.

Previamente había competido en el T-Mobile, en 2007 en la temporada de su debut en la elite ciclista, y entre 2008 y 2010 lo hizo en el Columbia-High Road.

En estas dieciocho grandes consecutivas sus tres mejores clasificaciones han sido siempre en la ronda española con un 60º, 53º y 55º puestos en los años 2013, 2014 y 2015, respectivamente, mientras que en el Giro 2016 firmó su mejor actuación acabando el 68º y en el Tour fue el 64º en 2014. Su peor clasificación fue en la Vuelta en la que dio comienzo a su hazaña vueltomana, en 2011, cuando acabó el 129º.

Además, antes de iniciar su epopeya con los belgas se alineó en otras siete ediciones de las tres grandes, con cuatro de ellas acabadas y tres abandonos, dos en el Giro de Italia (2007 y 2010) y en el Tour (2010). De hecho 2010 es el único año en sus once temporadas en la elite en la que no fue capaz de concluir alguna de las grandes. 
 

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