“España, mi estreno en las grandes”: Miguel Ángel López

El pedalista nacido en Pesca, Boyacá, terminó ayer cuarto en la prueba contrarreloj individual de los Nacionales de Ruta. Hoy viaja a Malasia.

Miguel Ángel López, de 22 años, corre con el equipo Astana. / Andrés Torres

Con el paso de los meses Miguel Ángel López se va estableciendo como uno de los pedalistas colombianos a seguir en el Pro Tour. Es un corredor hábil, fuerte para el ascenso. Pero la carrera de este joven casi se va por la borda en 2011. Después de hacer una recarga a su celular en Sogamoso, fue abordado por dos jóvenes con arma blanca en la carrera 11 con calle 1ª. Su primera reacción fue luchar. Enfrentó a ambos ladrones y le quitó el arma a uno. Pero lamentablemente el otro le metió tres puñaladas en la pierna derecha y le robó la bicicleta. No hubo consecuencias graves. Miguel Ángel logró recuperarse y además se ganó el apodo de Supermán.

López no comenzó en el ciclismo como los otros pedalistas. A él no le regalaron una bicicleta a los cuatro años y desde entonces empezó a correr. No. A Miguel Ángel le gustaban otros deportes. Jugó fútbol y practicó el atletismo. En ambos se destacaba. Su vida se desarrollaba en verdes campos, tierras áridas, entre azadones, palas y animales. La bicicleta apenas la comenzó a utilizar para ir al colegio a los 15 años. Eran cuatro kilómetros. “De ida era en descenso, así que me iba a toda velocidad para aprovecharlo y porque sabía que el regreso iba a ser a otro precio: cuatro kilómetros en ascenso después del colegio eran duros”, recuerda.

Por esos días se hizo una prueba aficionada. Era una cronoescalada a Crucero, esa pendiente que serpentea por las montañas boyacenses, cuyo ascenso empieza cerca a Sogamoso. Ahí estaba él y observando ciclistas se encontraba Rafael Acevedo. La subida de López fue fantástica. De inmediato abrió los ojos del hoy entrenador del equipo Boyacá Sogamoso.

“¿Cuál es su nombre?”, le preguntó Rafa al joven ciclista.

“Miguel Ángel, señor”, le respondió con algo de timidez.

Acevedo, muy conocido en esta tierra por su época como pedalista y ahora como entrenador, le tenía una propuesta concreta a López.

“Véngase a entrenar conmigo. Usted es un joven de muchas condiciones”, le dijo.

La invitación fue aceptada.

Su primera carrera fue un circuito a Ramiriquí. En las curvas se veía asustado, no se paraba en los pedales. La inexperiencia salía a flote, pero diez días después corrió la Vuelta al Porvenir y se destacó en la montaña. Demostró las condiciones que Rafael Acevedo le vio en la subida a Crucero. Y a partir de allí comenzó el ascenso del Miguel Ángel, pero en ocasiones se vio frenado por diferentes lesiones. “En 2012, en la Vuelta al Porvenir, iba de líder y se partió una mano. Un año más tarde tuvo un accidente y no pudo competir más esa temporada, pero seguimos insistiendo. Quería retirarse, pero no lo dejamos”, recuerda Rafa Acevedo.

En 2014 estalló todo su potencial. Ganó la Vuelta a la Juventud, el Tour de L’Avenir, venció en los sub-23 en todas las carreras en las que compitió, por lo que llegó al Astana, donde lo llevan con calma debido a su juventud. Antes de su partida hoy para la concentración del equipo en Malasia para el Tour de Langkawi, el pedalista habló con El Espectador.

¿Cómo fue su preparación para 2016?

Empezamos en diciembre a entrenar progresivamente con miras al primer objetivo del año, que fue el Tour de San Luis. Luego bajamos un poco las cargas hasta la semana pasada, donde subimos el ritmo de cara al Tour de Langkawi.

¿Qué significaron para usted estos Nacionales de Ruta en su tierra?

Quedé con una amargura grande porque los corrieron de fecha. El equipo me había dado el permiso para competir, tenía mucha ilusión de correr el gran fondo, pero por este aplazamiento sólo pude estar ayer en la contrarreloj individual.

¿Cuáles son los planes para 2016?

Empezamos bien la temporada en el Tour de San Luis. Ahora pienso seguir esta progresión en el Tour de Langkawi, donde espero hacer una buena carrera. Después viajaré a Cataluña y espero tener una excelente presentación, ya que es una carrera competitiva, igual que la del País Vasco, y después voy para la Vuelta a Suiza. Y como principal objetivo está preparar la Vuelta a España, mi estreno en las grandes.

¿Qué tal ha sido la experiencia con el equipo Astana?

Me siento a gusto, me han ayudado bastante, siempre están pendientes. Me están llevando de manera lenta, quieren que crezca con ellos, que tome todo con tranquilidad y que vayamos ascendiendo.

¿Cuáles son sus sueños?

Ganar una de las tres grandes: Vuelta, Giro o Tour.

¿Cuál es la carrera que más recuerda?

El Tour de L’Avenir, porque tuve una experiencia bonita ya que íbamos como novatos a probar suerte y las cosas salieron de buena manera. Tanto así que se abrieron las puertas para competir en Europa.

 

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