Fernando Gaviria va por la Milán-San Remo

El colombiano, campeón del ómnium en el Mundial de Pista, correrá la carrera que este sábado abre las clásicas ciclísticas de la temporada.

EFE

La carrera más larga y la de pronóstico más incierto de la temporada, la Milán-San Remo, abre el sábado la temporada de clásicas ciclistas con un nombre propio, el campeón del mundo eslovaco Peter Sagan, el hombre clave en la primavera europea.

En la Riviera de Ponant, con un bello pronóstico en la meteorología, los velocistas encuentran su elemento. La 'Classicissima' suele concluir en la Via Roma con una llegada masiva después de recorrer 291 kilómetros.

"Es la Clásica más fácil, pero es muy difícil de conquistar", resume Sagan, que no logra convertir en victorias sus buenas actuaciones en esta prueba (2º en 2013, 4º en 2012 y 2015).

Con la ausencia del alemán John Degenkolb, vencedor de la pasada edición y que se recupera de un grave accidente, hay un amplio abanico de ciclistas que quieren pelear por el triunfo, entre ellos el australiano Michael Matthews y el francés Nacer Bouhanni, cuya experiencia en la 'Primavera' se limita a su sexta plaza del año pasado.

- El peso de 'Espartaco' -

Matthews y Bouhanni, vencedores de etapa en la París-Niza la semana pasada, pelearán con el noruego Alexander Kristoff, campeón en 2014 de la prueba, dispuesto a aprovechar su momento en el calendario, así como el suizo Fabian Cancellara, que intentará despedirse por todo lo alto a los 35 años.

Protagonista habitual en las Clásicas, 'Espartaco' sólo ha ganado una vez en San Remo, pero habitualmente ha tenido mucho peso en la carrera; ya fuera atacando en el Poggio, la última cota montañosa que hace de puente con la ciudad, distanciándose en la parte baja del descenso, a menos de 2.500 metros de la línea de meta, o esperando al esprint.

Vencedor el martes de la contrarreloj final de la Tirreno-Adriático, Cancellara sigue impresionando a sus rivales. "Es el favorito número 1", señala el italiano Vincenzo Nibali, vencedor del Tour de Francia 2014, cuyas opciones el sábado se reducen a un ataque en la Cipressa, la penúltima subida, a 20 kilómetros de la llegada.

- El fenómeno Gaviria -

"El descenso puede ser decisivo si llueve, si no...", explica Sagan, otro virtuoso en este ejercicio, que también señala a Cancellara como el primer adversario.

Pero sabe que en la mítica Via Roma, la arteria principal y ruidosa de San Remo, todo depende de la presencia de velocistas en la cabeza de la carrera, del apoyo de los compañeros y de las fuerzas en un día agotador, a menudo estresante por el riesgo de empujones, caídas e incidentes mecánicos en los momentos importantes.

Para los ataques el margen es estrecho. El Poggio presenta pocas oportunidades en sus 3700 metros de subida (a 3,7 % de pendiente media), a pesar de un corto pasaje al 8%.

Aquí es donde los contragolpeadores (Van Avermaet, Stybar, Kwiatkowski, Valverde, Ulissi) intentarán su oportunidad y evitar un reagrupamiento en las calles de San Remo.

Tendrá una vigilancia especial una de las apariciones más contundentes en el pelotón, el colombiano de 21 años Fernando Gaviria, un tipo capaz de ganar el título mundial de ómnium en el velódromo de Londres y cuatro días después lograr una etapa en la Tirreno-Adriático, imponiéndose en el esprint a todas las estrellas del pelotón.

Temas relacionados