Froome y Wiggins se defienden de las filtraciones sobre un supuesto dopaje

El grupo de hackers ‘Fancy Bears’ dio a conocer nuevos datos confidenciales de 25 atletas, entre los que sobresalían los dos pedalistas británicos.

Chris Froome, campeón del Tour de Francia. Foto: AFP

Chris Froome y Bradley Wiggins salieron a defenderse tras ser nombrados dentro de los nuevos datos confidenciales dados a conocer por el grupo de hackers ruso 'Fancy Bears'. Ambos pedalistas británicos aseguraron que las sustancias consumidas por ambos en las filtraciones dadas a conocer pertenecen a las llamadas de "uso terapéutico", para curar o paliar enfermedades, por lo que no hay delito.

"He hablado muy abiertamente de estas exenciones terapéuticas y no tengo ningún problema en que esta información haya trascendido", afirmó Chris Froome, último ganador del Tour de Francia. Según se dio a conocer, el nacido en Nairobi utilizó prednisolona (un corticosteroide que se utiliza para las inflamaciones de la piel, el asma o trastornos sanguíneos, entre otras cosas) en varias ocasiones entre 2013 y 2014. “En nueve años como profesional he requerido en dos ocasiones de exenciones terapéuticas por asma, la última vez fue en 2014”, agregó.

Por su parte, Bradley Wiggins, en un comunicado alegó los mismos problemas que Froome. “No hay nada nuevo aquí. Todos conocen que Brad sufre de asma y su procedimiento medico fue aprobado por la Federación Ciclística de Gran Bretaña y la Unión Ciclística Internacional. Como todos los atletas británicos sigue al pie de la letra las regulaciones de la Wada”, escribió el reciente campeón del oro olímpico en persecución por equipos.

De acuerdo con la información publicada, los archivos de la AMA recogen que Bradley Wiggins tomó hasta dos sustancias no permitidas en repetidas ocasiones entre 2008 y 2013. Una de ellas, el acetónido de triamcinolona, le fue prescrita para el tratamiento de una alergia.

El martes se conoció que la base de datos de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) llevaba semanas siendo asaltada informáticamente. Según denunció el presidente del organismo, Craig Reedie, en una entrevista en la radio británica BBC. El grupo de "hackers" ruso APT28, también conocido como Fancy Bears, se infiltró en la base de datos de la agencia y divulgó información relativa a varios deportistas.

En su última revelación los grandes nombres que salieron a flote fueron los de dos consagrados ciclistas británicos: Bradley Wiggins y Chris Froome. El primero nunca ha escondido el hecho de que sufre de asma y que tiene exenciones terapéuticas sobretodo en el salbutamol, sustancia comúnmente utilizada en un inhalador. Mientras que el tres veces ganador del Tour tiene exenciones prednisolone, un esteroide que se utiliza para tratar problemas en el pecho.

El equipo SKY, en el que Froome corre, dio a conocer un comunicado: “Las solicitudes hechas por el equipo sobre las exenciones han sido manejadas y registradas de acuerdo con los procesos establecidos por los órganos de gobierno. El enfoque del Sky con el antidopaje - y nuestro compromiso para limpiar la competencia - son bien conocidos”, informaron.

Los ciclistas fueron los últimos deportistas en sumarse a una lista en la que se encuentran otros como la gimnasta Simone Biles, las hermanas Venus y Serena Williams, la jugadora de baloncesto Elena Delle Donne y otros nombres que aún faltan por develar hasta completar un total de 29 señalados.