Griffin Easter se impuso en la sexta etapa de la Vuelta a Colombia

El pedalista del Team Illuminate ganó en Sogamoso. Superó en línea de meta a Diego Ochoa y a Jonathan Paredes. Aristóbulo Cala mantiene el liderato de la clasificación general.

Griffin Easter ganador de la sexta etapa de la Vuelta a Colombia. Franco Xaviel Videla – Ciclismo Internacional

Griffin Easter se impuso en Sogamoso. El norteamericano aprovechó el nerviosismo que hubo en los últimos kilómetros tras la fuerte caída de Óscar Sánchez (Strogman), para lograr su segundo triunfo como profesional. Un perro originó todo el caos. En medio de recibimiento que le hacía la gente del municipio boyacense, el animal apareció de la nada y se atravesó la calle cuando los ciclistas empezaban a embalar. El perjudicado fue Sánchez, quien se fue al piso. Diego Ochoa (EPM) y Jonathan Paredes (EBSA) completaron los tres primeros.

Fue una fracción larga, con 237,7 kilómetros de recorrido entre El Socorro y Sogamoso, en la que los ciclistas se gastaron más de seis horas pedaleando. Una etapa interminable, en la que la fuga nuevamente coronó en línea de meta. Este domingo fueron más de 30 corredores los que salieron escapados y le impusieron tanto ritmo a la carrera, que llegaron a tener una ventaja de 15 minutos sobre el lote del líder de la Vuelta a Colombia, Aristóbulo Cala (Bicicletas Strogman).

Se batieron como guerreros en la punta de carrera. Buscaban mover al grupo de favoritos, que iniciaron con un ritmo pasivo, sin apuros. No se ponían de acuerdo y fue allí cuando la fuga tomó la mayor cantidad de ventaja. Se llegó a pensar que la distancia se iba a ampliar hasta los 20 minutos. Pero fue allí cuando el equipo Coldeportes Claro empezó a tomar la batuta del grupo y se organizó, junto a ellos apareció el Medellín Inder y el EPM Une.

La distancia mermó y llegaron con cuatro minutos detrás del ganador de la fracción. Griffin Easter se metió en la fuga en busca de sacar petróleo, de un terreno que parecía infértil para él, debido a que la escapada inició desde temprano. Fueron más de 170 kilómetros que estos pedalistas corrieron como si no hubiera mañana. Atacaron y nunca más los favoritos volvieron a verlos. Sortearon los dos premios de montaña del día y los difíciles desniveles que existen en la carretera que pasó por Tunja, Paipa y finalmente terminó en Sogamoso.

“Estoy muy contento. Fue una etapa grandiosa, nunca me imaginé que iba a ganar una etapa en la Vuelta. Me uní a la fuga pensando en puntuar en las metas volantes, pero cuando llegamos al final, me animé y cuando vi que los que me perseguían se veían quedados, levanté los brazos. Es mi segunda victoria como profesional”, expresó el norteamericano, quien había tenido como mejor resultado en esta temporada un undécimo primer puesto en la Clásica de Winston Salem. “Será un día inolvidable para mí”, agregó.

En la clasificación general, Rafael Montiel (Aguardiente Antioqueño) fue el más beneficiado con la fracción del día. El pedalista antioqueño, quien finalizó en la séptima posición, se metió sexto en la general y se encuentra a tan solo 58 segundos del líder, Aristóbulo Cala, quien mantiene la ventaja sobre Juan Pablo Suárez del EPM Une y de Miguel Ángel Rubiano.  

Este lunes festivo, se disputará una fracción de 112 kilómetros entre Tunja y Sopó, en la que no se destaca ningún premio de montaña. Será una fracción totalmente plana, en la que cualquier pedalista puede aprovechar la etapa previa al día de descanso para recortar distancia en la general o para meterse en la pelea de la camiseta de las Metas Volantes, que es liderada por Diego Ochoa.