Llega la alta montaña: Nairo y Dumoulin empiezan a definir el Giro

Con un ascenso al Mortirolo y un doble paso al Stelvio, se disputará la etapa 16 de la competencia. Son 222 kilómetros de recorrido entre Rovetta y Bormio.

Nairo Quintana intentará aprovechar la etapa 16 para descontarle tiempo a Tom Dumoulin. AFP

Hay un dicho que reza: “después de la tempestad llega la calma”, pero en el ciclismo se puede cambiar el orden de la frase y tomarlo al revés, “después de la calma llega la tempestad”. Este lunes los corredores disfrutan del último día de descanso en Bérgamo antes de afrontar la semana más difícil. Se vienen seis días de todo o nada y la primera gran prueba se llevará a cabo este martes en una jornada de 222 kilómetros entre Rovetta y Bormio. (Vea el especial del Giro del Centenario)

“El líder está bien, pero no sabemos cómo puede reaccionar ante este recorrido”, dijo Nairo Quintana en la rueda de prensa de este lunes. Es un aviso claro de que en su terreno, la alta montaña, va atacarlo con todo lo que tiene para intentar despojarlo de la ‘maglia rosa’. Y no solo lo advierte el boyacense. Uno de sus coequiperos en esta competencia Víctor de la Parte también advierte lo que se viene: “Habrá que sacar partido al último día de descanso. Mañana la guerra está servida”, escribió en su cuenta de Twitter.

Subida al mortirolo

Y es que la del martes es considerada como la etapa reina. En esos 222 kilómetros de recorrido, el pelotón vivirá un día difícil. Tendrá que pasar por el Mortirolo, luego por el Stelvio y después por el Umbrail Pass. Estos dos últimos puertos con una altitud de más de 2,500 metros. Será una prueba sin descanso y sin compasión. Sobre todo, que algunos pueden empezar a sentir el desgaste en sus piernas que han rodado 2,620 kilómetros en los últimos 15 días.

Cima Coppi

“Tendré que jugar mis cartas y atacar”, dijo Vicenzo Nibali en la jornada de descanso. “Queda una semana muy dura y aún puede suceder de todo. Mañana (martes) es la etapa reina, con 222 kilómetros. Será muy dura, a ver cómo juegan sus cartas los rivales”, agregó el ‘Tiburón de Messina’ y campeón reinante del Giro de Italia, quien resalta que aún queda mucho por recorrer.

Ascenso al Umbrailpass

El Giro en su página oficial resalta que el recorrido inicia con un ligero perfil ascendente hacia Edolo se sube al Mortirolo de Monno y después de que se cruza la llegada en Bormio se asciende al Passo dello Stelvio (Cima Coppi) para llegar a Prato a lo Stelvio y a Glorenza, cruzar luego a Suiza y enfrentar el Umbrail Pass que vuelve a Italia a sólo 3 kilómetros de la cumbre del Stelvio y finalmente descender otra vez hacia Bormio. Los últimos 20 kilómetros son esencialmente en cuesta abajo. Un poco después de la pancarta roja, en Bormio, después de unas cuantas curvas de 90 grados, se llega al final. La línea de meta se encuentra en una extensión de asfalto de 100 m de largo y 7,0 m de ancho.