Llegó el día D para Froome

Si Quintana supera bien los Pirineos tendrá el Tour casi en el bolsillo.

Chris Froome líder del equipo SKY. Foto: AFP

Hace un año Chris Froome llegó a los Pirineos con 1.59 de ventaja sobre su principal rival, Nairo Quintana, a quien había logrado distanciar en una de esas etapas de frío, agua y viento que se corrieron en el norte de Francia, al borde del Canal de la Mancha, y en la que un corte comenzó a alejar al colombiano. Este viernes los dos grandes favoritos llegan a las imponentes cumbres del sur de Francia con el mismo tiempo. (Conozca a los favoritos del Tour en nuestro especial)

La ventaja definitiva la tomó en el 2.015 el keniata en la primera etapa de montaña de los Pirineos, más por un error garrafal del equipo Movistar que por virtud del Sky. El equipo español no tuvo en cuenta algo que les pasa a los colombianos en el primer día de ascenso del Tour y es que llegan con las piernas resentidas luego de ocho o nueve días de llano, como ocurrió en esa ocasión y en los 80 kilómetros finales, en terreno llano, se pusieron al frente del lote y llevaron la carrera a tope. Los muchachos del Sky permanecieron felices a rueda y casi desde el comienzo del ascenso se pusieron al frente y demolieron a los españoles uno a uno, hasta dejar sólo a Nairo. Ese error elevó la diferencia a más de tres minutos.

Este año el líder del Movistar tiene ya un punto a su favor: No ha perdido un solo segundo con su rival y se ha limitado a seguirle la rueda en esos finales escalofriantes en los que se han metido los que luchan por el título, en los que estorban hasta el punto de que los “sprinters” han protestado porque son un obstáculo para su lucimiento en las etapas que terminan en llano. Y todo eso porque nadie quiere perder un segundo en un corte o una caída en los metros finales.

Pero aún hay más: desde la segunda etapa se han encontrado puertos de tercera y cuarta categoría y en la quinta subidas de segunda categoría que han ido acomodando las piernas del colombiano. Y este jueves seguramente estará en un buen nivel para el ascenso. No sabemos qué estarán pensando los técnicos del Movistar pero, luego de la experiencia del año pasado en lugar de ir al ataque tendrán que ir a la defensiva, especialmente en esta etapa. Ya todo el mundo sabe que en la última semana el más fuerte es Nairo –y el que mejor lo sabe es Froome- y por ello tendrá que jugarse entero en este momento, para él no hay mañana pues en estos tres días en los Pirineos debe conseguir una ventaja suficiente para defenderse en las complicadas jornadas que llegarán en la última semana en Los Alpes.

Y es que ni siquiera en este momento Froome sabe si la etapa a cronómetro llana le servirá para ganar unos segundos. El, al bajar tanto de peso como lo ha hecho en los últimos años ha perdido fuerza para esa  marcha inclemente en solitario mientras que Nairo le mostró en la cronómetro de la Ruta del Sur que está en condiciones de caminar a más de 51 kilómetros. En la de ascenso, aunque no es demasiado exigente con seguridad lo superará el corredor boyacense.

Si Nairo pierde segundos y hasta unos dos minutos en los Pirineos sabrá que no ha perdido el Tour y que tiene tiempo y terreno para recuperarlo. Pero si Froome sale sin ventaja de Alcalys-Andorra sabrá que está perdido.

Que haya otro corredor que pueda superarlos hoy no se ve en este momento. Hasta ahora se ha visto bien a Fabio Aru y el mismo Contador no está tan lejos como para dejarlo fuera de la baraja. Hoy, en un ascenso de verdad de primera categoría, se verá si ha logrado recuperarse lo suficiente como para tener alguna ilusión o si se va para su casa porque los dos fuertes golpes que recibió no lo dejaron en condiciones para seguir pedaleando.

Al terminar la etapa de este viernes las clasificaciones tendrán un vuelco definitivo pero será la jornada del domingo la que va a aclarar totalmente el panorama.