Llegó el Día D para Rigo

El colombiano sale en la crono a descontar 2.02 a Aru, 1.43 A Contador, 48 segundos a Landa, 24 a Kreusiger y 13 a Cataldo.
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Rigoberto Urán, líder del Etixx Quick Step en el Giro de Italia. Foto: EFE

Hace 30 años, cuando Pacho Rodríguez era tercero en la Vuelta a España y Fabio Parra quinto, cuando Varta-Café de Colombia participó por primera vez en el Giro de Italia, cuando Lucho Herrera fue quinto en el Tour de Francia, rey de la montaña y ganador de dos etapas (nadie olvida esa imagen dramática cuando alzó los brazos en Saint Etienne con la cara ensangrentada), cuando Fabio Parra fue sexto, mejor neo profesional y ganador de una etapa, nadie llegó siquiera a soñar el asombroso vuelco que tendría tres décadas después el ciclismo nacional.

Es que entonces los nuestros se batían como leones hambrientos en las cumbres de los Alpes, de los Pirineos y de cuanta subida encontraban en cualquier carrera europea. Pero los minutos o segundos que ganaban en ascensos ya míticos en el ciclismo profesional lo perdían luego en las etapas a cronómetro llanas. Y no eran segundos o escasas diferencias pues en esos tramos se consideraba una hazaña ceder cuatro minutos ya que por lo general, en unos 40 o 50 kilómetros las desventajas eran de seis o siete minutos.

Este sábado, en un recorrido de 59,4 kilómetros, el antioqueño Rigoberto Urán tiene la oportunidad de darle un vuelco a esa historia. Hoy Urán tiene la oportunidad de vestirse de rosa luego de haber cedido segundos preciosos en las escaladas, en parte porque comenzó la carrera con una virosis que lo afectó en la primera semana y por la mala suerte que lo ha acompañado.

Desde que se conoció el recorrido de la prueba italiana Rigoberto sabía que la etapa número 13 sería clave en su búsqueda de una victoria y por ello en su preparación no descuidó el trabajo para el esfuerzo en solitario en una crono larguísima, que no es habitual por estas épocas en las grandes vueltas. Quizás no llega en la plenitud de sus facultades por las condiciones en que tuvo luchar en la montaña y por los dolores que aún siente en la espalda como consecuencia de la caída sufrida hace tres días pero las ganas de victoria y la “verraquera” que lo caracterizan seguramente le permitirán pedalear como lo hizo, hace un año y un día, en la cronómetro que ganó en el Giro.

Dos de sus rivales llegan a esta jornada definitiva maltrechos: Richie Porte ya con sus ilusiones por el piso, a más de cinco minutos del liderato por la absurda sanción de dos minutos que recibió esta semana por aceptarle una rueda a un corredor de otro equipo –una acción parecida en otro deporte ganaría el premio Fair Play- y por el golpe que sufrió este viernes en esa rodada masiva que se presentó a 200 metros de los tres kilómetros finales, mientras que Alberto Contador, quien hasta ahora se ha mostrado como el hombre fuerte de la competencia, también arrastrará las consecuencias de una nueva visita al piso que le quitó la camiseta rosada y los segundos que, guapeando, le había tomado a sus adversarios en los metros finales de las etapas.

Fabio Aru, el italiano que saldrá último vestido de rosado, que en el papel era el más débil de los cuatro aspirantes en la lucha contra el reloj, es una incógnita. Aunque tiene el equipo más fuerte se lo vio flaquear el pasado jueves en el ascenso, terreno en el que parecía el más fuerte. No se sabe si fue simplemente un mal día o un descuido al no alimentarse bien. Si falla quizás el liderato de su equipo lo pueda tomar el español Mikel Landa, quien simplemente colaborándole a Aru sale como tercero del Giro.

Centenares de miles de colombianos estarán este sábado pendientes del televisor pues tienen absoluta confianza en que Urán estará en el podio vestido de rosa. Para ello debe superar por 2.02 a Aru, por 1.43 a Contador, por 48 segundos a Mikel Landa, por 24 a Roman Kreusiger y por 13 a Darío Cataldo.

Todas estas circunstancias hacen del Giro una carrera cada día más apasionante porque el revolcón que habrá en las clasificaciones puede marcar la entrada a las grandes jornadas de montaña de la última semana. El abrebocas de este nuevo capítulo lo viviremos el domingo cuando en una jornada de 165 kilómetros se pase por un premio de montaña de segunda categoría en el kilómetro 65, se recorra luego un terreno de sube y baja para afrontar el ascenso del Passo Daone, de primera categoría, en el 134 y luego de un descenso escalofriante se encare la dura escalada a Madonna di Campliglio que está a 1.715 metros sobre el nivel del mar.