"Yo imito, no ridiculizo a los personajes": Hugo Patiño

hace 7 horas

Maestros del suspenso

Este martes, en la etapa reina del Giro, con tres durísimos premios de montaña, Nairo Quintana tendrá la oportunidad de comenzar a descontarle tiempo al holandés Tom Dumoulin, sólido líder de la carrera. Llegó el día "D".

El boyacense Nairo Quintana.AFP

Toda buena película necesita de grandes actores, estelares y secundarios. Y está visto que en el Giro de Italia 2017 los protagonistas han sido el líder holandés Tom Dumoulin y los colombianos Fernando Gaviria y Nairo Quintana. La cinta lleva ya casi 3/4 de su argumento, pero apenas una tercera parte de escenas montañosas.

Lo interesante es que, a diferencia de la mayoría de películas de Hollywood, el final no se conoce, aunque soñamos con que sea feliz. Por ahora Dumoulin es “Il padrone” (el patrón) del Giro.

El verdadero cine es más complejo, misterioso y con sorpresa hasta el final, que puede ser feliz, trágico, cómico, conocido o incluso previsto históricamente pero novedoso. Y 2:41 es un tiempo ideal para una escena larga de suspenso. Es claro que Tom, “the new kid on the block” (el nuevo chico del barrio) y Nairo, estrella consagrada, son los actores estelares y que el elenco lo respaldan Thibaut Pinot, Vincenzo Nibali y Bauke Mollema, aunque los dos últimos “roban menos pantalla”.

Queda mucha carretera por delante y la verdadera montaña será el infalible juez. Decidirá entre el nuevo tipo de ciclista europeo, un contrarrelojero rodador “desgrasado científicamente a la fuerza” y con más de 1,80 metros (Dumoulin mide 1,86) o el verdadero y menudo escalador “pura fibra”, 20 centímetros más bajo (Nairo apenas llega a 1,66).

Es la lucha del biotipo longilíneo y de piernas largas de Christopher Froome, Bradley Wiggins, Geraint Thomas, Fabio Aru, Vincenzo Nibali y Tom Dumoulin, enfrentado al de los ágiles y menudos de las cumbres latinoamericanas, Nairo Quintana y Esteban Chaves.

Con un físico intermedio (1,70-1,80 m) quedan otros poderosos, como Alberto Contador, Richie Porte, Alejandro Valverde, Louis Meintjes, los hermanos Adam y Simon Yates, Sergio Luis Henao y Rigoberto Urán, a quienes veremos en el Tour. Los mejores colombianos con ese biotipo son Miguel Angel López (23 años) y Egan Arley Bernal (20).

De cara a la parte definitiva del Giro, la desventaja de Quintana con Dumoulin es manejable. Además le lleva 40 segundos al tercero, Thibaut Pinot. El holandés es el líder, pero en el terreno de Nairo van exactamente en tablas, el colombiano ganó en el Blockhaus con 24’’ de ventaja, Dumoulin en Oropa por igual diferencia.

Pero Oropa es una escaramuza en una colina comparado con el 65 % de alta montaña que falta y las durísimas cimas en los Alpes y las montañas Dolomitas. Entre las lecciones de la semana está que Dumoulin reconoció que tuvo problemas en seguir el ritmo en la etapa quebrada del miércoles a Bagno di Romagna con cuatro cimas y alturas apenas superiores a los 1.200 metros. También es claro que Nibali y Mollema volvieron a flaquear en la montaña y pareciera que sólo Pinot puede eventualmente representar algo de peligro o tal vez al final –junto con Níbali– ser un gran aliado para el colombiano.

Pero la semana que llega es a otro precio y para Nairo la tercera suele ser la mejor. Serán claves la alimentación y la hidratación durante los exigentes puertos y, claro, el ritmo, las aceleraciones, la cadencia, el equipo, la estrategia, las alianzas y otros factores más, como el cansancio acumulado y el clima.

Este martes en los Alpes, con el Mortirolo y el Stelvio (dos veces) y a más 2.750 metros, donde el oxígeno falta y organismos adaptados como el de Nairo sobresalen, el colombiano dinamitará la carrera y el jueves en Val Gardena sellará la suerte del Giro. Nairo adora los Alpes, siempre ha ganado en ellos, y Dumoulin sabe que el boyacense no será el único que le atacará.

Trío de oro

La película del Giro 2017 ha tenido una trama inolvidable con tres líderes de lujo: Fernando Gaviria, Tom Dumoulin y Nairo Quintana. Los tres suman casi la mitad de victorias de etapa –7/15, ¡sin alguna italiana!– y han llevado la “maglia rosa” otros tantos días. Pero además, ningún italiano ha sido esencial en la película del centenario. Probablemente Vittorio de Sica, el director del famoso filme El ladrón de bicicletas, debe estar inquieto revolcándose en su tumba debido a un ciclismo italiano que parece no tiene ningún talento que mostrar.

El que sí se va a mostrar es Nairo Quintana, quien dijo que “tenemos varias etapas para tratar de quitarle tiempo a Dumoulin”. Y es que la diferencia actual es únicamente la contrarreloj ganada por el holandés.

Sin embargo, aunque no lo parezca, Nairo mejoró con respecto a la etapa 13 del Tour2016, cuando perdió 3:08 contra el holandés, en 37,5 km. En Montefalco, sobre 39,8 km, su desventaja fue de 2.53″, es decir, 15″ menos y recorrió 2,3 km más. ¡Ojo! Nairo sí ha mejorado y mucho.

Hubiera sido preferible llegar a la última parte del Giro (todavía quedan 988,3 km), con una desventaja menor, pero las grandes vueltas no duran dos semanas sino tres y la definitiva empieza apenas este martes.

Nairo conoce ese tipo de películas. Así ganó el Giro 2014, cuando llegó a la etapa clave con una desventaja de 2:40 frente a Rigoberto Urán y de 1:37 con el australiano Cadel Evans.

En una prueba ciclística, igual que en un gran filme, una escena de pocos segundos decide el argumento. En marzo de este año, Sergio Luis Henao venció en la París-Niza a Alberto Contador por escasos 2’’. Más histórica aún fue aquella última jornada del Tour de Francia 1989, una contrarreloj de 25 km en la que el estadounidense Greg Lemond venció al gigante Laurent Fignon por 8’’.

Si la estrategia de Movistar se cumple y en las montañas Nairo impone su ley, el colombiano puede salir del histórico Autódromo de Monza con la ventaja suficiente para coronarse en Milán por “los segundos exactos”. El domingo sabremos si a Nairo le gusta repetir película.

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