"Me he ganado un sitio en el pelotón"

Nairo Quintana, uno de los dos colombianos en la 100ª edición de la carrera, aspira a ganar una etapa y ser protagonista en la montaña.

Nairo Quintana tiene 23 años y es considerado uno de los mejores escaladores del mundo en la actualidad. Este año ganó la Vuelta al País Vasco, en España. / EFE
Nairo Quintana tiene 23 años y es considerado uno de los mejores escaladores del mundo en la actualidad. Este año ganó la Vuelta al País Vasco, en España. / EFE

Este sábado comienza en la isla de Córcega, la 100ª edición del Tour de Francia, la prueba ciclística más importante del mundo, que el próximo 21 de julio terminará en los Campos Elíseos de París, tras 3.360 kilómetros de recorrido divididos en 21 etapas: siete de terreno llano, cinco de medio ascenso, seis de montaña con cuatro llegadas en alto, dos contrarreloj individuales y una por equipos.

Habrá dos días de descanso para los 198 pedalistas participantes, entre ellos dos colombianos: el boyacense Nairo Quintana, de 23 años, segundo al mando en el equipo español Movistar, y el sucreño José Serpa, quien a sus 34 años cumple la función de gregario en el Lampre italiano.

Los principales candidatos al título son el británico Chris Froome, del Team Sky, el australiano Cadel Evans, el luxemburgués Andy Schleck y los españoles Alberto Contador, Joaquín Rodríguez y Alejandro Valverde.

Nairo Quintana, ganador este año de la Vuelta al País Vasco y de una etapa en la Vuelta a Cataluña, tendrá la misión de trabajar para su líder, Valverde, pero con libertad de acción en caso de que el español desfallezca.

¿Cuál es su objetivo en el Tour?

La idea es buscar una victoria de etapa y ayudarle a Valverde a ganar la carrera. Será difícil, pero el equipo llega muy fuerte y optimista.

 ¿Le gustaría pelear el título de la montaña?

Sí, pero no es prioridad para el equipo y buscarlo puede interferir en los planes. Este es un trabajo como cualquier otro, en el que uno debe acatar órdenes y cumplirlas de la mejor manera posible. Uno opina, pero no decide.

Eso a veces no lo entiende el aficionado...

Sí, pero es como en una empresa: hay un gerente, no todos pueden ser gerentes. En los equipos hay un líder, porque es el más fuerte o porque la marca es de su país. Uno debe adaptarse a eso.

Pero será el segundo, en caso de que Valverde falle, como le pasó a Rigoberto Urán con Bradley Wiggins en el Giro.

Sí, tengo cierta libertad para maniobrar. Eso lo pone a uno en un lugar difícil, pero hay que saberlo llevar psicológicamente. Me enorgullece y me da alas, sobre todo porque sé que tengo el respaldo de compañeros.

¿Siente que se ha ganado el respeto en el equipo?

Ya lo tenía desde que llegué el año pasado y comencé a dar resultados, pero esta temporada ha sido la de la confirmación. Algunos compañeros que no creían en mí ya no tienen dudas de mis condiciones y me apoyan.

¿Qué balance hace de lo que va de 2013?

He tenido una campaña muy buena, ha sido un ciclo hecho pensando en el Tour, en llegar en muy buen nivel.

¿Esperaba éxitos como el título en el País Vasco?

Me había preparado bien. En la Vuelta a Andalucía fui séptimo y me di cuenta de que estaba fuerte. En la París-Niza una caída me dejó fuera del podio, pero sabía que podía disputar un título. A Cataluña fui a ayudarle a Valverde, pero gané una etapa y fui cuarto en la general. Le dije al técnico que quería ir al País Vasco y salí campeón.

Usted todavía es un ciclista en formación. ¿En cuánto tiempo espera ganar una gran prueba?

En unos dos o tres años, si el proceso sigue como va.

¿En qué debe mejorar para lograrlo?

Me hace falta madurez en las piernas, kilómetros. Tengo que mejorar en la crono y en algunas estrategias en carrera.

¿Está cómodo en el equipo Movistar?

Bastante. Tengo contrato hasta 2015 y me gusta mucho como me tratan aquí. Tengo una buena relación con toda la gente y especialmente con Eusebio Unzué, el director técnico, quien además es un gran consejero.

El equipo como tal también ha hecho una gran temporada.

Sí, en el Giro ganamos varias etapas y hemos figurado todo el año. Lo reforzaron bien con los que nos cubren en el viento, que era lo que le faltaba. Y trajeron otros buenos escaladores que han ayudado.

¿Sus rivales ahora lo ven de una manera diferente?

Claro, me he ganado mi sitio en el pelotón. Antes uno se les acercaba a ellos y no lo miraban, ya me saludan, saben quién soy. Creen que de pronto me necesitan o que yo los puedo necesitar a ellos.

¿Qué opina del momento de nuestros ciclistas en Europa?

Es muy bueno. Hay grandes ciclistas, pero no cantidad, sino calidad. Todavía nos falta mejor formación entre los 10 y los 18 años; no la tenemos, en eso estamos fallando. La realidad es que cada quien se forma a sí mismo, casi sin ayuda.

¿Qué le faltó a usted que le hubiera gustado tener?

Mejores condiciones, buenas bicicletas y mayor tecnología. También una formación más técnica, una preparación más profesional.

¿Estamos lejos de los equipos europeos en materia organizativa?

Bastante lejos todavía. No somos organizados y sufrimos de envidia, no nos ayudamos unos a otros. Ese es un error de nuestra raza.

¿Cómo es su relación en carretera con Urán, Sergio Luis Henao y Carlos Betancur?

Tenemos amistad, pero también rivalidad. Hay momentos difíciles en las carreras, porque todos queremos ganar y a veces quedamos cuatro colombianos adelante. Tratamos de separar el trabajo de la amistad y evitamos jodernos entre nosotros.

¿Por qué ahora los ciclistas colombianos pelean carreras y títulos en terrenos en los que antes no lo hacían?

Porque estamos en equipos europeos y nos formamos mejor. Tenemos a nuestra disposición buena tecnología, como los túneles de viento, que ayudan a mejorar la posición y la técnica. Peleamos carreras de un día y de una semana porque ya aprendimos a correrlas, nos hemos adaptado.

¿Es posible aprender a correr?

Claro, uno mejora compitiendo, codeándose con los mejores, viendo cómo hacen las cosas. En Colombia todos corremos igual, todos subimos bien, todos hacemos más o menos lo mismo.

¿Por qué es tan difícil mantener la regularidad en el ciclismo?

Porque uno no es una máquina a la que se le cambia un repuesto y sigue funcionando igual. Un ser humano se cansa, se desgasta, se enferma o decae emocionalmente. En una carrera pasan mil cosas que te pueden afectar, hay muchas cosas detrás que son determinantes.

¿Sigue el ciclismo nacional?

Algunas veces, pero no muy a fondo, porque no hay gran difusión de lo que pasa en Colombia.

¿Ve algunos buenos prospectos?


Bastantes, pero se necesitan los medios para ayudarles a dar el salto a Europa. Si quieren mejorar y triunfar en el ciclismo, no se pueden quedar en el país.

El Team Colombia es un gran paso.

Y el 4-72, además de algunos continentales que llevan muchachos sub-23 a que compitan y aprendan afuera. El ciclismo joven es el más importante. Aunque los viejos sigan ganando las pruebas locales.

¿Cuál ha sido su mayor logro deportivo? ¿El título del Tour de L’Avenir?

No. El Tour de L’Avenir me abrió las puertas, pero el País Vasco fue el primer título Pro Tour, con todos los grandes en carrera.

 ¿Lo superaría una etapa del Tour?

Posiblemente. Toca ganarla para saber.

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@Memordonez