Miguel Ángel López se subió al podio en su primer Giro de Italia

El ciclista boyacense, tercero en la general, se convirtió en el cuarto colombiano en estar en los primeros puestos de la "Corsa Rosa". Además, fue el mejor joven de la carrera.

López disputará este año la Vuelta a España.AFP

No es que Miguel Ángel López sea malgeniado, es que su forma de hablar es así, seca, directa, hasta tosca, como lo hacen todos en Pesca, Boyacá, un pueblo ubicado en la provincia de Sugamuxi, una población como todas las demás diría el corredor del equipo Astana. Este boyacense de 24 años, vehemente a la hora de superar las caídas (en una Vuelta a España tuvo que retirarse al terminar contra el asfalto y perder un par de dientes), logró algo histórico para Colombia, para él: meterse en el podio del Giro de Italia en su primera participación.

López aguantó a lo largo de tres semanas el paso de Simon Yates, primero, después el Tom Dumoulin y hasta del mismísimo Chris Froome. Pero la batalla más dura que tuvo fue contra un corredor igual de joven que él, al que conoció corriendo en colombia, otro portentoso y explosivo escalador: el ecuatoriano Richard Carapaz.

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El colombiano no solo aguantó la rudeza de la carretera, la misma que día a día fue dinamitando a sus rivales, a Yates, a Thibaut Pinot, hasta a su compatriota Esteban Chaves. También supo responder a los ataque de Carapaz, el ciclista del Movistar que intentó quitarle la posición siempre que apareció la montaña, con el que vivió un duelo mental, el que siempre le miró el rostro para ver un gesto de debilidad o de cansancio.

Por fortuna, como se lo lleva enseñando todo este tiempo Rafael Acevedo, López mantuvo su cara de jugador de póker, impávido en los premios de primera categoría, en los fuertes ascensos que no pudieron quebrantar su voluntad, sí las piernas de otros. Y esa manera de correr, como si llevara muchos años en el World Tour, le dio un gran premio: su primer podio en una grande, el tercer lugar en su debut en el Giro de Italia.

Antes de subirse al tercer escalón, López cruzó palabra con un gran campeón, Alberto Contador, quien lo felicitó y le hizo caer en cuenta de la hazaña que acababa de lograr. Él, tímido, apenas sonrió y le dio la mano al español, así como se la dio al inglés cuando recibió la Maglia Rosa.

López también fue el mejor joven de la carrera, camiseta que ya habían ganador Nairo Quintana, Rigoberto Urán y Carlos Betancur en los últimos años. Su presente es inigualable, su capacidad sobre la bicicleta también. Otro escarabajo brillando con los mejores del planeta.