Nairo lanza zarpazos

Los grandes adversarios del Colombiano en el Tour deben estar locos con el rendimiento que ha mostrado en La Ruta del Sur.

Nairo Quintana es líder en la Ruta del Sur. Foto: AFP

Qué estarán pensando Chris Froome, Richie Porte y Alberto Contador, así como sus técnicos al ver las páginas de los diarios o quizás la transmisión por televisión de la Ruta del Sur… El jueves quizás creyeron que el corredor colombiano está fuera de ritmo pues se la pasó varias semanas en su tierra natal entrenando con algunos de sus compañeros y con sus amigos de vereda, sin asistir a ninguna competencia y se encuentran con que el líder del Movistar se pone al frente del lote y cuando se presenta el primer intento de escapada se mete allí, lo que nunca, pero nunca es nunca, hacen los jefes de equipo. Y lo especial es que Quintana pedaleaba feliz por 145 kilómetros, al comienzo con cuatro aventureros más y luego en una dupla que funcionaba como un relojito.

Y a la llegada estaba feliz con su tercer puesto en la general, conseguido gracias a bonificaciones en embalajes intermedios. Y tranquilamente repetía a quien se lo preguntara lo que había dicho en Colombia sin temor alguno, en el más claro desafío a las grandes estrellas del profesionalismo europeo: que estaba en condiciones de ganar el Tour, que se había preparado de la mejor forma y que esperaba rendir al máximo en la gran carrera del verano francés.

Sus adversarios seguramente pensaron que “estaba cañando”, como decimos por acá, que trataba de infundir un temor y un respeto que aún no se merecía. Aunque sus dos subtítulos en la carrera más dura y más famosa del universo lo elevaban como uno de los grandes candidatos a la victoria en la prueba que se inicia el próximo dos de Julio en Mont Saint Michael, una de las maravillas del mundo, no eran para que se mostrara tan sobrado.

Pero solo bastaron 24 horas más y una corta contra reloj de 14 kilómetros para que de sopetón se dieran cuenta de que Nairo Quintana no está tramando, no se está inventando nada y está en capacidad de derrotar a cualquier rival. Estrenando una bicicleta especial para estos tramos en solitario se dio el lujo de ganar un trayecto llano con algunos repechos con ventaja de seis segundos sobre uno de los grandes especialistas en estos tramos que exigen una potencia, un ritmo y un esfuerzo descomunal.

A más de 51 kilómetros por hora en un circuito que tuvo como epicentro el circuito de motociclismo de Albi literalmente voló seis segundos más rápido que el gran rodador Sylvain Chavanel. Tenía una motivación extra: dedicarle la victoria a su esposa Paola en su cumpleaños, un lujo que sólo se puede dar un corredor de su categoría superespecial.

Se trataba de una contrarreloj de 14 kilómetros, que era muy rápida, pues el ciclista del Movistar debió correr a más de 51 kilómetros por hora para derrotar por seis segundos a uno de los más destacados especialistas, el gran rodador Sylvain Chavanel, varias veces campeón de Francia, y por 11 segundos a su gregario Imanol Erviti, quien será uno de los encargados de llevarlo bien protegido en el Tour.

Este sábado puede tranquilamente hacer lo que quiera, ir al ritmo que le impongan sus adversarios o marcharse en solitario pues ahora entra en su terreno, esas carreteritas que culebrean hacia el cielo en los Pirineos franceses, en las que se encontrará con un viejo amigo, el Tourmalet que, en esta misma fecha y en esta misma carrera, le permitió ganar en 2012 su primera Ruta del Sur. Después de lo espectacular y sorprendente que ha sido el boyacense en las dos primeras jornadas no se sabe qué esperar de estos dos últimos días de competencia en los que está en su salsa.

Y detrás de Nairo va surgiendo otro monstruo, otro boyacense que pinta para cosas muy grandes, que a sus 22 años ya comienza a volar alto y que es la carta del futuro del equipo Astana, que en este momento es el segundo en la Vuelta a Suiza, Miguel Angel “Superman” López, quien está a solo 21 segundos del francés Warren Barguil