Publicidad
2 Dec 2013 - 5:27 p. m.

Nairo Quintana, el joven con alma de gigante

El pedalista colombiano fue subcampeón del Tour de Francia 2013.

El Espectador

Nairo Quintana, el joven con alma de gigante

Nairo Quintana, a los 23 años, se convirtió en el primer ciclista latinoamericano que subió al segundo peldaño del podium del Tour de Francia. Lo hace en su primera participación y tras haber demostrado una gran potencia, como si el ciclismo le mostrara el camino de la gloria que le anunciaban en su niñez. En la centésima edición fue el único ciclista que pudo darle pelea al británico Chris Froome.

Nacido en Combita, Boyacá el 4 de febrero de 1990 en el seno de una humilde familia campesina, Quintana no adoptó la bicicleta por devoción. Era su medio de transporte diario para acudir a la escuela y allí comenzó a destacar, en las pendientes que llevaban desde su domicilio al colegio de la vecina Arcabuco, con el 8 por ciento de desnivel medio.

Allí, donde otros acudían a entrenar en altitud, el niño Nairo estaba en su ambiente natural y pronto llamó la atención de los "ojeadres" profesionales, que no tardaron en abrirle las puertas del ciclismo profesional.

Nairo Quintana ya se había destacado en 2012, quizá fue la gran revelación de la temporada con una gran actuación en la segunda mitad de la Vuelta a España, su primera grande, reafirmó el futuro que se le avecinaba, especialmente tras su victoria final en el Tour del Porvenir 2009, la primera de un ciclista colombiano en 25 años. Antes, con 19 años había sido capaz de terminar séptimo la Subida a Urkiola.

Su carrera comenzó con el equipo "Boyacá es para vivirla" y después pasó por "Café de Colombia", donde obtuvo sus primeros resultados. En 2010 ganó el Tour del Porvenir y dos etapas y, al año siguiente llegó a la nómina de Movistar.

Quintana ganó la Vuelta a Murcia en 2012 y ese mismo año se impuso en la etapa reina de la Dauphiné, logró la Ruta del Sur y el Giro de Emilia. Impresionante para un ciclista de 22 años.

Su rendimiento no flaqueó en 2013, cuando antes del Tour había ganado una etapa de la Volta a Cataluña y la Vuelta al País Vasco. A su impresionante fuerza, que cobra toda su dimensión en los ascensos, Quintana añade una enorme capacidad de liderazgo, una astuta observación de la carrera.

Bajo el caparazón de timidez que encierra su tez oscura, su talla pequeña y sus rasgos andinos, se esconde una fuerte personalidad, un ciclista que no duda en dar un puñetazo en la mesa cuando lo considera oportuno.

Este 2013 gracias a sus logros, con las victorias en la Vuelta a Burgos y al País Vasco, Nairo Quintana fue el ganador del Deportista del Año que anualmente entrega el diario El Espectador a los deportistas destacados del año. 

Síguenos en Google Noticias
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.