Nairo Quintana no renuncia al sueño amarillo

A pesar que el pedalista colombiano perdió tiempo con respecto a Froome sabe que aún queda mucho por recorrer en el Tour de Francia.

Nairo Quintana durante la décima etapa del Tour de Francia. Foto: AFP

El sabor era agridulce en la caravana del Movistar de Nairo Quintana. El colombiano subió al podium provisional del Tour, se vistió con el maillot blanco de mejor joven y fue tercero de la etapa. Pero no pudo seguir el ritmo del líder, el británico Chris Froome.

En la meta de La Pierre Saint-Martin, el primer gran puerto del Tour, Quintana perdió 1.04 con Froome, con lo que su retraso es ahora de 3.09.

Pero mientras el sentimiento generalizado en la caravana es que el británico del Sky va lanzado a por su segundo triunfo en la ronda gala, tras el de 2013, el Movistar de Quintana mantiene viva la llama de la esperanza. "Sigo soñando, el sueño amarillo no se me acaba, estaré luchando para conseguirlo hasta el último día", replicaba el colombiano ante el abatimiento general.

Su director, Eusebio Unzúe, un viejo conocedor de los secretos del Tour, reconocía la exhibición del británico, pero advertía de que el camino es todavía largo hasta París. "Es cierto que si no tiene un día malo parece difícil ganarle, pero solo hemos pasado un test de los 7 exámenes de montaña que había", señalaba el director.

"Froome es humano como todos, será un poco vulnerable. El año pasado al final del Tour tuvo alguna debilidad, esperamos aprovecharlo", abundaba el colombiano, que prometía "lucha" en las etapas venideras.

Aunque Unzúe reconocía que Quintana no había tenido su mejor día, aseguraba que apuesta por la progresión del colombiano, que se ha preparado a conciencia para esta carrera, con una larga estancia en su país destinada a mejorar su rendimiento a largo plazo, una estrategia que puede dar frutos en el Tour más montañoso de los últimos años.

Por ahora, en el equipo español nadie piensa en que el segundo puesto, que Quintana ya hizo en 2013 por detrás de Froome, sea un objetivo.

"No ha llegado el momento de correr para hacer segundos. De momento tenemos que correr para ganar el Tour. Ahora ya sabemos cómo está todo el mundo y que Froome es el más fuerte, pero el Tour es muy largo. Hay que estar tranquilos y esperar que lleguen días mejores. Hay que ser prudente, en el ciclismo todo puede cambiar en un día", analizaba el siempre paciente Unzúe.

En el equipo esperan que la presión pueda hacer mella en el Sky, que no podrá contentarse con vigilar al colombiano, ya que tendrá otros frentes abiertos.

Con su exhibición en el debut montañoso, Froome alejó en la general a otros de los candidatos al título, como el español Alberto Contador y el italiano Vincenzo Nibali, rivales que ahora, aseguró Unzúe, pueden tratar aventuras a la desesperada, ataques lejanos a la antigua usanza que pueden obligar al Sky a multiplicar el esfuerzo.

Y, mientras el maillot amarillo presumía de la gesta de su equipo -su compañero Richie Porte fue segundo de la etapa y Geraint Thomas es ahora quinto de la general-, Unzúe advertía: "Con el Tour que queda por delante, cuatro o cinco minutos no es mucho tiempo".

Además, el Movistar cuenta con una segunda baza, la del español Alejandro Valverde, que ahora es cuarto de la general a 4.01 del líder.

El lugarteniente de Quintana tampoco da por concluido el Tour y sigue confiando en su jefe de filas. "El Tour no está sentenciado, está difícil, pero Nairo es capaz de cualquier cosa. Hoy han reventado muchos corredores y otro día puede reventar Froome. Aunque Froome tiene una calidad inmejorable y está muy fuerte tenemos confianza en nuestro Nairo", señaló.