Nairo Quintana va por el amarillo

Cuatro etapas de gran montaña en Los Alpes definirán el podio en París.

Nairo Quintana se ubica en la segunda posición en general del Tour de Francia. Foto: AFP

El Tour de Francia vivirá sus momentos definitivos en cuatro etapas de gran montaña en Los Alpes en las que el colombiano Nairo Quintana buscará destronar al actual líder, Chris Froome, quien parte en la primera de estas jornadas con tres minutos y diez segundos de ventaja. Para algunos esos 190 segundos son suficientes para que el británico ruede de amarillo en los Campos Elíseos mientras que unos pocos consideramos que son escasos para que pueda soportar los ataques del colombiano que tendrá a su favor cinco premios de tercera categoría, seis de segunda, cinco de primera y cuatro fuera de categoría.

Este miércoles en una etapa en la que se verá en qué condiciones llegan los favoritos a esta cita definitiva, de 161 kilómetros entre Digne les Bains y Pra Loup, la guerra seguramente llegará en el kilómetro 80, luego de haber coronado dos premios de tercera, en el ascenso a Col de Saint Michael, de segunda categoría, pero en forma especial en la subida al Col de Allos, de primera, en el que se subirá hasta los 2.250 metros para arriesgar luego en un descenso vertiginoso y finalizar con ocho kilómetros hasta la llegada en premio de segunda categoría. Será un día para tratar de desgastar al líder y a su equipo en el que muy posiblemente puede colaborar Alberto Contador, quien rodó bien en las últimas etapas.

Dos altos de segunda y tres de tercera tendrá en sus primeros 85 kilómetros la etapa del jueves, luego un descenso y la subida de 45 kilómetros al Col de Glandón, fuera de categoría, un descenso vertiginoso, una pared de segunda categoría que termina a diez kilómetros de la meta, descenso y cinco kilómetros llanos. Es el primer día para un ataque frontal.

El viernes una etapa de miedo. Se inicia con 15 kilómetros de ascenso al Col de Chaussy de primera, descenso y llano hasta el kilómetro 59, luego 24 de subida a La Cruz de Hierro, fuera de categoría, bajada y paso por el Col de Mollard de segunda, nuevo descenso y para terminar con 19 kilómetros de ascenso hasta la meta en La Toussuiere, de primera categoría.

Y si aún la batalla entre los dos grandes del Tour no está definida, el penúltimo día –último de batalla- 110 kilómetros entre Modane y Alpe´Huez. Habrá bajada hasta el kilómetro 25, luego 31 kilómetros de subida hasta La Cruz de Hierro, 30 kilómetros de bajada y 10 de llano y final en la mítica cima que coronó como vencedor a Luis Herrera hace 32 años.

Terreno para atacar a Froome hay más que suficiente. Inicialmente el Movistar y el Tinkoff buscarán dejarlo sin sus escuderos que ya han comenzado a dar muestras de flaqueza. Pero hay dos cosas que hay que tener en cuenta: en primer lugar el británico siempre ha tenido un día malo en las grandes vueltas y aún no le ha llegado y además el que en las últimas etapas se ha visto a Nairo mejorar en los ascensos mientras que su rival ya no tiene la misma vivacidad que se le vio en la primera etapa pirenáica. El mismo Froome ha expresado su temor porque “Nairo va a más en la última semana de competencia”.

Hay que recordar además un antecedente, muy similar a lo que ocurre en este momento: en el Giro de Italia del año pasado Nairo estaba en la etapa 14 a 3.34 de Rigoberto Urán, en la sexta casilla y terminó ganando la prueba con 2.58 sobre el antioqueño. Entonces señaló que su gran ilusión y su próximo objetivo era ganar el Tour y está a las puertas de hacerlo realidad.

Todo puede ocurrir en estos cinco días y por ello los colombianos estaremos con los ojos puestos en lo que suceda en la parte final de la primera competencia del calendario mundial. Puede ser, sin duda alguna, la victoria más grande y más resonante en la historia deportiva de nuestro país, la que le daría un impulso definitivo a nuestros muchachos para fijar como sus objetivos la victoria en los grandes eventos de las distintas disciplinas en las que hasta el momento se han destacado, la que coronaría 32 años de batallar sin descanso en las carreteras francesas, el final apoteósico de tantos sufrimientos y tantas conquistas de nuestros escarabajos en la prueba más dura del mundo… El sueño de varias generaciones puede concretarse al ver rodar de amarillo en los Campos Elíseos a ese pequeño gigante que ha hecho realidad lo que hasta ahora nos parecía imposible.