Nairo tras una nueva conquista

El Giro puede ser el nuevo escalón en la historia del ciclismo nacional.

Nairo Quintana será el líder del equipo Movistar. AFP

Por primera vez en la historia del ciclismo mundial un colombiano aparece como el gran favorito para el triunfo en una de las tres grandes vueltas del ciclismo mundial. Nairo Quintana, el líder del Movistar español es señalado por expertos y aficionados como el hombre que se coronará en la Plaza del Duomo de Milán como el campeón del Giro de Italia número 100.

Pero para el corredor boyacense la ilusión no está centrada en imponerse únicamente en la carrera italiana. Su intención, manifestada múltiples veces en medios nacionales e internacionales, es ganar así mismo el Tour de Francia, en el que ya ha estado tres veces en el podio de los Campos Elíseos. Una tarea que a primera vista podría parecer casi imposible, únicamente ocho súper campeones lo han conseguido, pero que para él no es una quimera. En su primer año de la edad ideal de un ciclista (27 a 32) ha demostrado que tiene todas las condiciones para lograrlo, la experiencia suficiente para superar todos los obstáculos, un equipo que tiene la categoría para llevarlo bien arropado y capacidad de sufrimiento y una voluntad de hierro que le han permitido ganarse el respeto de sus rivales y la admiración de millones de fanáticos en todo el mundo.

No lo tendrá fácil porque en el Giro tiene rivales de peso. El más complicado puede ser el actual campeón, Vincenzo Nibali al que hay que agregar a Steven Kruijswijk, Mikel Landa, Thibaut Pinot, Adam Yates y Geraint Thomas que estarán muy pendientes de cualquier parpadeo o descuido del colombiano para sacar ventaja. Además hay que decir que éste no es el Giro más montañoso de la historia sino una carrera equilibrada, con etapas llanas y dos jornadas contra el cronómetro así que se va a imponer el corredor más completo del momento.

Para ser campeón de una competencia de este calibre hay que confiar en que la salud no le juegue una mala pasada, en que el clima –cambiante en esta época de primavera- no sea demasiado hostil, en que no se vea involucrado en caídas masivas o accidentes que son comunes en lotes tan grandes, en que no haya errores en la planificación del trabajo del equipo y en mil circunstancias más. Aunque la suerte no va a definir un título hay que tenerla en abundancia para superar estos escollos. Por todo ello no hay que dejarse engañar por los cantos de sirena que anuncian una victoria fácil y aplastante.

Pensando tanto en el Giro como en el Tour casi podríamos asegurar que el Movistar no va a salir a dominar la carrera desde los primeros días. Tal vez se mueva un poco en las etapas cuarta y novena, que terminan en ascenso duro, la primera con final en el volcán Etna de la isla de Sicilia y la segunda en Blockhaus con 15 kilómetros finales bien complicados. Estas dos subidas pueden servir para sacar del bloque de opcionados a unos cuantos corredores pero la batalla de verdad se va a presentar en la última semana en la que se encontrará la montaña más exigente.

Los colombianos además vamos a disfrutar, también por primera vez en la historia, los vibrantes finales de las etapas llanas ya que en ellos estará batallando el antioqueño Fernando Gaviria que quiere hacerse un lugar de privilegio entre esos osados que se le miden a esos últimos metros de escalofrío y de vértigo que coronan a los mastodontes de la carrera.

Desde este viernes tenemos Giro de Italia, una carrera hermosa que seguramente vamos a disfrutar y a sufrir como nunca...