“En este país no se valoran las glorias del deporte: "Cochise" Rodríguez

Once meses después de que un motociclista lo arrollara, el campeón del mundo, de cuatro vueltas a Colombia y panamericano, vuelve a rodar en su “caballito de acero” a los 72 años.

El exciclista antioqueño Martín Emilio “Cochise” Rodríguez, no deja de visitar el velódromo. / Luis Benavides

A sus 72 años, Martín Emilio Cochise Rodríguez no abandona el ciclismo. Visita con frecuencia el velódromo que lleva su nombre en Medellín. El Espectador dialogó con esta gloria del deporte nacional, que alcanzó numerosos títulos para el país en la década de los 60 y principios de los 70; sobre su recuperación luego de sufrir una fractura de pelvis al ser atropellado el 13 de marzo de 2014 por un motociclista mientras montaba su bicicleta; habló de sus anécdotas con Ramón Hoyos y su opinión sobre las nuevas figuras del ciclismo colombiano.

¿Cómo va su recuperación?
La recuperación ha sido muy buena y ahora ya estoy haciendo lo que me gusta, entrenando y dándole ejemplo a la juventud. Desde julio del año pasado comencé a montar suave en bicicleta, ahora hago 80 o 120 kilómetros.

¿No le da miedo salir a la calle luego del accidente?
Yo salgo con un grupito, pero si me diera miedo no podría volver a salir nunca en bicicleta. Tuve un accidente hace como 22 años, me fracturé el cráneo y ahí sí estuve en coma varios días y me recuperé, o sea que tengo las siete vidas del gato, ya he quemado dos, me faltan cinco todavía. Vamos a ver hasta dónde alcanza el rodaje (risas).

En noviembre murió Ramón Hoyos, otra gloria del deporte, ¿qué recuerda de él?
Era un hombre que le dejó cinco vueltas a Colombia, un logro muy bonito, fue campeón panamericano en México en ruta, fue un gran pentacampeón.

¿Y su personalidad?
Era un poco neurasténico últimamente, entonces era un poquito difícil y complicado de tratar. Tuvo varios accidentes y se golpeó la cabeza también, de pronto por esos traumas uno puede quedar algo alterado y había que comprenderlo.

¿Ustedes fueron amigos?
Yo trataba de ser muy cortés con él porque era muy celoso de sus triunfos, decía que era el mejor deportista de Colombia y había que llevarle la corriente porque en ese asunto de popularidad él se alteraba. Muchas veces por tomarle el pelo algunos corredores le decían: Cochise quedó campeón mundial dos veces, y él respondía: “Ah pero yo fui campeón panamericano”.

¿Sentía que había rivalidad con usted?
Sí, claro, pero hay que reconocer que Ramón fue un corredor muy bueno que dejó ese legado de cinco vueltas a Colombia para los paisas, después vino mi década. Antes había estado Hernán Medina, que había ganado la Vuelta a Colombia y después de mí vino el Ñatico Suárez, y de ahí muchos más. Creo que ha sido un historial muy bonito para el ciclismo con los deportistas antioqueños empezando desde Ramón.

¿Cuáles son sus triunfos que más recuerda?
Son incontables, fui campeón departamental en varias oportunidades, nacional de ruta y pista, Bolivariano en pista, Centroamericano en ruta y pista, campeón panamericano en dos oportunidades, dos títulos mundiales, cuatro vueltas a Colombia, 39 etapas ganadas como récord en vueltas a Colombia. Fui quien les abrió las puertas a los colombianos en Europa para que supieran que sí se podía correr y ganar, porque yo no solamente gané etapas en el Giro de Italia, sino que gané una prueba muy importante por parejas con Felice Gimondi, capitán del equipo, la prueba Baracchi que era 110 kilómetros al cronómetro.

¿En qué ha cambiado el ciclismo?
El ciclismo en mi época era muy aguerrido, a Ramón le tocó más difícil que a mí por las carreteras tan abruptas que había de terreno destapado; a mí también me tocó, pero a él más. Sin embargo, la fascinación por el ciclismo era impresionante. Eran ríos humanos al borde de la carretera viendo pasar la Vuelta, era como una caravana, eso parecía un carnaval.

¿Qué opina de los ciclistas actuales?
Tenemos corredores muy buenos en Europa que prácticamente no corrieron aquí vueltas a Colombia, Nairo Quintana corrió una, Rigoberto corrió vueltas al Porvenir y ganó dos y luego se fue a Europa.

¿Cuál le gusta más, Rigoberto o Nairo?
Los dos me gustan, porque son grandes exponentes del ciclismo en Europa, cada uno tiene su estilo y su ventaja. Nairo sube muy bien, Rigoberto planea muy bien y ambos son protagonistas en las carreteras europeas

¿Qué le falta al ciclismo en Colombia?
Más apoyo, tanto del Estado como de la empresa privada, para que haya fogueo. Sí se ha dado, pero falta mucho más.

¿Cree que se valoran las glorias del deporte en este país?
No se valoran. Yo no estoy reclamando nada, el velódromo en Medellín lleva mi nombre, pero no se valoran los deportistas, a Ramón Hoyos lo aprecié mucho y le hicieron el homenaje cuando se murió, ya para qué después de que nos dejó cinco vueltas a Colombia.

¿Qué sueño le falta por cumplir?
Creo que ya estoy en mis últimos pasos, ya lo mío se hizo, fui el primer corredor que participó como profesional en Giro de Italia y Tour de Francia, demostré que se podía ser protagonista y buscar el triunfo, les mostré el camino a los demás corredores.

 

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